Mexicanos cambian de casa por trabajo

El 81% de los habitantes está dispuesto a mudarse de ciudad si reciben una oferta laboral atrac de los 43.3 millones que tienen trabajo, 1.3 está buscando irse a otro estado de la República.
Cada año, uno de cada 10 mexicanos se muda a otra población.
Alejandra Macías

Los mexicanos no son lo que parecen. Recientes estudios y encuestas demuestran que no son tan arraigados a su terruño como parece, que tienen una gran disponibilidad a mudarse a otra región del país, y que cada vez lo están haciendo más.

Una encuesta realizada por la consultora Kelly Services vía internet, entre 11,500 empleados de México y otros 32 países, encontró que 81% de los mexicanos estaría dispuesto a cambiar de ciudad. Muchos capitalinos dijeron que se mudarían a otro lugar, incluso con un sueldo más bajo; habitantes de otras entidades contestaron que se irían a donde fuera, menos al DF, a no ser que la oferta resultara muy atractiva.

Las estadísticas confirman que no sólo son palabras, sino que la gente sí se mueve de su lugar, y que muy pocos aceptan mudarse a la Ciudad de México. Al año, uno de cada 100 mexicanos cambia su residencia a otro estado, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Población (Conapo). De los 43.3 millones que hoy tienen un empleo, 1.3 millones están buscando cambiarse a un trabajo en algún otro lugar de la República, según declararon en la más reciente Encuesta Nacional sobre Ocupación y Empleo (ENOE).

“Si lo comparas con un estadounidense, que cambia 15 veces de ciudad en su vida, pues sí somos arraigados”, dice el demógrafo Virgilio Partida Bush, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), “pero la migración interna en México es muy similar a la de los europeos”. La gente emigra por cuestiones económicas; en la medida que se generen más opciones fuera, habrá también más movimiento.

Partida Bush, que hizo su tesis doctoral sobre la migración interna, encontró que la mayoría de quienes cambian de estado tiene entre 15 y 30 años de edad y está en la fase temprana de su vida laboral. Y, curiosamente, se mueven más por el país aquellos que tienen más estudios. Así, es más probable que emigre un obrero calificado que uno sin esta certificación; es más factible que lo haga un universitario que alguien que, si acaso, terminó la preparatoria o la secundaria.

Oportunidad
Las empresas están sacando provecho de esta disposición. Liverpool promueve cada año a otras ciudades a entre 80 y 100 de sus 37,000 empleados, y “99% acepta cambiar de residencia”, afirma Alejandro Ramírez, gerente regional de Recursos Humanos de la compañía.

Para Liverpool, la movilidad de sus empleados de puestos gerenciales y directivos ha sido clave para crecer. “Llevarnos gente con experiencia donde no hay Liverpool nos facilita y mejora la operación, y, además, la gente se hace sensible de lo que implica para los clientes tenernos en su ciudad”, añade el ejecutivo.

Esta cadena abre al año entre 10 y 15 bodegas, tiendas Liverpool y Fábricas de Francia. Y en ellas “95% de la gente de niveles gerenciales para arriba son gente propia de otras sucursales, aunque también mandamos a algunos vendedores”.

Ramírez considera que promover a las personas a puestos superiores en otras ciudades ha sido una de las estrategias para retener talento de Liverpool, “pues saben que tal vez en el lugar donde están ya no pueden crecer, pero si se esfuerzan pueden ser el próximo director en Ciudad del Carmen”. Él no ve que haya más disposición por edad, puesto o género, y tampoco nota regiones favoritas. “Quieren irse a donde sea, fuera del DF, más que nada por la calidad de vida”.

Serral, un laboratorio con 800 empleados, especializado en genéricos intercambiables y suturas, inició hace dos años una mudanza del DF a Chalco y Piedras Negras. Cien empleados de sus fábricas aceptaron el cambio. José Luis Rosas, director de Recursos Humanos del laboratorio, afirma que dar a la gente la certeza de que tenían trabajo seguro fue clave en el proceso.

Adonde sea, menos al DF
La encuesta de Kelly encontró que el DF ya repele: los capitalinos estarían dispuestos a irse de la ciudad aun cuando eso significara sacrificar ingreso. Los habitantes de otros estados ponen como única condición que no los envíen a la capital.

Esta respuesta refleja una tendencia clara desde el año 2000, cuando el Distrito Federal dejó de ser el principal polo de atracción del país, lugar que ocupó hasta los 70. Ese año se convirtió en el primer ‘expulsor’ de población hacia otros estados de la República, revelaron las investigaciones de la Conapo.

Esto comenzó a ocurrir debido a la pérdida de empleos formales en la capital, afirma Partida Bush. Entre 1955 y 1960, llegaron a la capital seis nuevos inmigrantes por cada 1.5 que partieron. En cambio, entre los años 2000 y 2005 llegaron dos y se fueron seis.

Los estados que más habitantes han ganado en lo que va de este siglo son el Estado de México, Baja California y Quintana Roo, y les siguen Tamaulipas, Querétaro, Baja California Sur e Hidalgo, según Conapo. “Hay lugares como Querétaro, Cancún o León donde ya casi es pareja la cantidad de gente que viene de afuera y la que es originaria del lugar”, afirma Marco Martínez, director de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH).

Las ciudades que más han recibido nuevos pobladores son las que tienen de 100,000 a un millón de habitantes. Han crecido más que aquellas con más de un millón de pobladores.

Un estudio global de la empresa de recursos humanos Manpower encontró que la disposición de los ciudadanos a hacer mudanza será clave para la competitividad de los países, y de las compañías, que ya enfrentan una escasez de talento  que tenderá a agravarse. Algunas empresas en Shanghai, por ejemplo, están teniendo dificultades para cubrir puestos y han encontrado una gran resistencia de los habitantes de otros pueblos a migrar a la ciudad.

Marco Martínez, de la AMECH, afirma que para que la mudanza de un empleado resulte exitosa para todos hay que poner mucha atención en la selección del candidato, y acompañarlo en el proceso.

Aunque más de cuatro quintas partes de los mexicanos que participaron en la encuesta afirmaron que se mudarían con una mejor oferta de trabajo en otro lugar, citaron como la mayor ‘complicación’ para aceptarla, a ‘la familia’. Eso detendría a 64% de los encuestados por Kelly.

Kelly también encontró que es ligeramente menor la intención de dejar el país: 67% afirmó que se iría al extranjero. Los destinos favoritos son EU, España y, en menor medida, Sudamérica.

El directivo de Kelly lo atribuye a que no existe barrera del idioma en esos lugares, aunque 55% de los encuestados consideraron que estarían dispuestos a emigrar a otro país, aunque no entendieran su lengua.

Los expertos en capital humano entrevistados coincidieron en que las áreas que demandan mayor movilidad son las de tecnologías de la información, finanzas, contabilidad e ingenierías, esta última por el nuevo impulso a la infraestructura en el país, sobre todo en los estados de la frontera norte.

Ahora ve
No te pierdas