EU pierde poder; lo ganan China e India

Fareed Zakaria, autor de "The Post-American World", sostiene que la superpotencia está en picad Barack Obama admite su rol histórico, dice en entrevista el columnista de CNN y editor de Newsw
El analista Fareed Zakaria augura la consolidación de China  (Foto: )
Hernán Iglesias Illa
NUEVA YORK -

Una mañana de mayo de este año, Barack Obama bajó de su avión de campaña en un aeropuerto de Montana, vestido con un traje negro, una camisa blanca y gafas de sol. Entre los dedos cordial y pulgar de su mano izquierda sostenía un libro, y con el dedo índice señalaba la página que estaba leyendo.

La foto de esa escena, publicada por The New York Times, tenía un interés especial para el analista y escritor Fareed Zakaria, porque el libro era el suyo, The Post-American World (El mundo post-americano), un ensayo sobre política internacional donde pronostica una disminución del poder de EU no por una súbita decadencia propia, sino por el crecimiento de los demás, especialmente de China e India.

Para Zakaria –nacido y criado en India y graduado universitario de Yale y Harvard–, el mundo atraviesa una etapa nunca antes vista en la historia, donde los estándares de vida de cientos de millones de personas han mejorado al mismo tiempo que se expandían el capitalismo y el comercio internacional.

Columnista internacional de la cadena CNN y editor de la revista Newsweek, Fareed Zakaria se ha transformado en los últimos años en una de las voces de política exterior más respetadas de EU. Conversó con Expansión la mañana del 5 de noviembre, pocas horas después del triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales.

¿Cuáles son sus primeras sensaciones tras conocer el resultado?

La sensación dominante es la naturaleza histórica de la elección de Obama. Hace 40 años, había partes de Estados Unidos donde los ciudadanos negros no podían votar. Hace 150 años había esclavos. Por ello, movernos en esta dirección es histórico. También es histórico en otro sentido: representa el final de un movimiento que había dominado Occidente en las últimas tres décadas y que había comenzado con (Margaret) Thatcher en Gran Bretaña y (Ronald) Reagan en EU. Estamos viendo el agotamiento intelectual del conservadurismo y, quizás, el surgimiento de un nuevo liberalismo. Eso no lo sabemos todavía.

Pero sí creo que en esta elección hemos visto el agotamiento de las viejas ideas conservadoras y de la coalición política que las había llevado al gobierno. (Zakaria usa los términos ‘conservador’ y ‘liberal’ como en EU, donde los ‘liberales’ son aquellos que en México se denominan a sí mismos de centroizquierda, o ‘progresistas’.)

¿Cree que Obama estaba más preparado que John McCain para lidiar con el mundo post-americano del que habla en su libro?

Sin duda. De hecho, creo que ésa es una de las diferencias más claras que uno podía trazar entre ambos. Y no digo esto porque Obama leyó mi libro y McCain no, bueno, en realidad no sé si McCain lo leyó.

Obama es realmente especial en este sentido, es criatura del mundo de una manera en la que no lo había sido ningún presidente estadounidense. Ya sabes la historia: su padre es keniano, sus abuelos eran kenianos, su padrastro era indonesio, él mismo vivió en Indonesia. Esto significa que para él estos países no son abstracciones sino cosas reales. Él ha estado, ha vivido y tiene parientes allí.

Por eso, cuando yo hablo del ‘alza del resto’, cuando hablo de las aspiraciones del nuevo mundo, Obama lo entiende, y lo entiende a un nivel visceral. Cómo navegar en un mundo así obviamente es una cuestión de habilidad, sofisticación y estrategia. Pero en un nivel muy básico yo creo que él entiende el mundo post-americano.

¿Cree que Obama también comprende, como usted dice en su libro, que dejar de ser la única superpotencia puede ser algo positivo para EU?

Lo más importante que debemos reconocer cuando pensamos en este mundo post-americano es que hay dos fuerzas importantes. La primera es que se trata de un dato de la realidad. Hay gente de derecha que se enoja conmigo porque dice que soy un derrotista. Pero cuando hablo de que China crece tres veces más rápido que EU no es mi opinión, es un hecho matemático, que no va a cambiar si uno es de izquierda o de derecha.

La segunda es que este proceso no tiene por qué ser negativo para EU. Por ello, mis primeros consejos para quienes me preguntan sobre este tema son: primero, el cambio en el mundo es inevitable y, segundo, no hay nada que temer.

Estados Unidos aún es el país más poderoso del planeta y continúa siendo un jugador central. Bien gestionado, el ‘alza de los demás’ es un fenómeno que bien puede ofrecer ventajas a EU para prosperar. Por eso creo que uno no debe acercarse al tema con resignación o derrotismo o como si fuera una tragedia.

En la campaña electoral, el único candidato que viajó a América Latina fue McCain. ¿Cuál cree que puede ser la relación de EU y Barack Obama con América Latina?

América Latina es un ejemplo perfecto de lo que estamos hablando. Uno puede mirar 30 años para atrás y ver que EU era el país dominante en la región, no tenía rivales. Estas naciones eran débiles y tenían un montón de problemas, pero esto no le servía de nada a EU, porque también eran países que estaban enfurecidos, donde había una gran cantidad de antiamericanismo y enormes problemas: pobreza, juntas militares, guerras civiles.

Ahora, América Latina es más próspera y estable que nunca en su historia. Esto es particularmente cierto cuando uno habla de los países grandes, Brasil y México. Podríamos hablar todo el día de Hugo Chávez y Ecuador, pero las naciones grandes están realmente en la dirección hacia donde el mundo se está moviendo. Brasil y México son países estables, razonablemente democráticos, razonablemente capitalistas y, en líneas generales, abiertos al comercio mundial.

Por todo esto, se han convertido en jugadores importantes en el continente y en el mundo, especialmente Brasil.

Tener a medio planeta en mal estado no es bueno para EU, y nosotros tenemos que entender que es profundamente en nuestro mejor interés que América Latina sea cada vez más estable, más próspera y más global.

Esto probablemente significará que EU tendrá un porcentaje menor del producto bruto global, y que México y Brasil tendrán uno un poco mayor. China e India seguramente lo tendrán. Pero es algo bueno para Occidente, porque producirá estabilidad, paz, prosperidad y ése es un mundo en el que EU puede brillar.

De hecho, en la reciente reunión del G-20 han participado México y Brasil.

Exacto. ¿Quién lo hubiera pensado? Hace 20 años, si alguien hubiera dicho “organicemos una conferencia para restructurar la economía mundial”, ¿tú crees que alguien habría pensado en llamar a Brasil, India o México?

Obama tampoco mostró demasiado entusiasmo, durante la campaña, por el comercio internacional. ¿Cuál cree que es su posición real?

Bueno, tengo la sensación de que podría ser sólo una esperanza, de que sus opiniones reales son más procomercio de lo que ha mostrado en la campaña. En EU uno debe estar atento a la realidad política y al trabajo de obtener votos. Es fácil para nosotros que no somos políticos, que no estamos buscando el voto de nadie, decir “deberías ser más agresivo en tu política comercial” u otras cosas por el estilo.

Aun así, espero que dedique tiempo a educar a los estadounidenses sobre el hecho de que el comercio es una situación win-win (ganar-ganar).

Pero parte de la oposición al comercio internacional disfrazada de preocupaciones laborales y ambientalistas no es más que una nueva especie de proteccionismo. ¿Está de acuerdo Obama con todo esto? No lo sé, pero si uno mira con qué tipo de gente se ha rodeado en los últimos meses, son todas personas con una visión extremadamente positiva del comercio global.

¿Cómo ve la posición de México?, ¿cuánto debe temerle al crecimiento de China o cuánto debe atar su éxito al éxito de EU?
El principal problema de México no es geopolítico sino de orden, estabilidad y política. Es un país que tiene enormes problemas de crimen, imperio de la ley, corrupción, y realmente necesita solucionarlos.

El sector corporativo está cada vez mejor, pero no puedo decir lo mismo del sistema político mexicano y de su clase política. El presidente (Felipe Calderón) está intentando resolver algunas de estas cuestiones, pero la estructura de la política mexicana se lo pone muy difícil. Por eso, creo que los problemas mexicanos son sobre todo internos. Pienso que no debe preocuparse demasiado sobre el frente externo. Aun teniendo una buena relación con EU y fuertes lazos económicos con China, debe poner la casa en orden.

Algunos de estos problemas han estallado en los últimos dos o tres años, ¿antes también cree que era igual?

Parte de la escalada se debe a que Calderón ha intentado enfrentar estos problemas y, como resultado de ello, la situación ha explotado con más fuerza. Pero el problema fundamental sigue siendo, y lo ha sido durante mucho tiempo, que es un sistema muy difícil de gobernar, donde el Congreso tiene mucho poder y se opone casi siempre a lo que el presidente trata de hacer. El PRI, además, se ha movido a una posición de izquierda por defecto, oponiéndose a reformas iniciadas por presidentes del propio PRI.

Hasta que la política mexicana no tenga una coalición estable y poderosa, veremos un sistema político bastante disfuncional y muy corrupto, en el cual sería casi imposible para el gobierno obtener apoyo para sus reformas. México ha tenido un colchón de ingresos petroleros y de su comercio con EU que se está reduciendo, porque la economía estadounidense está entrando en una recesión. Los próximos meses pondrán a prueba la resistencia de México.

¿Cómo afecta la reciente crisis financiera a su tesis del mundo post-americano?

La crisis está acelerando el mundo post-americano, lo está haciendo nacer más rápido de lo que yo había creído. Si uno mira las tendencias principales, ve que Occidente se ha hundido en una crisis de confianza y de crédito y en un enfriamiento sustancial de sus economías.

El resto del mundo, en cambio, no está tan afectado. Sí lo afecta el colapso de los flujos de capital, pero si uno se fija en las estimaciones para el crecimiento de China para el año próximo verá que las menos optimistas están en 6%. Bueno, EU va a crecer 0%. Esto significa que China crecerá seis veces más que EU y que India, probablemente, lo hará en un rango de cinco a uno. La brecha de velocidad de ambos países con Occidente se expandirá, y algo similar puede ocurrir con Brasil, aunque a una velocidad menor.

La economía de EU atravesará un periodo de crecimiento nulo o muy bajo durante los próximos años. El resto del mundo, al mismo tiempo, podrá crecer mejor porque no ha sufrido estas masivas bancarrotas de los bancos.

La crisis le está dando el poder a quienes tienen capital, a los países con altas tasas de ahorro, especialmente de Asia.

En un mundo donde el crédito es escaso, a los acreedores les va bien, y es por eso que China, Japón, Singapur, Corea del Sur, India, que tienen varios billones de dólares en reservas y altas tasas de ahorro, atravesarán mejor la crisis. Los países occidentales, que han estado consumiendo de más, sufrirán, porque el crédito ahora es más caro. Por eso es que, en una manera muy fundamental, la crisis es una metáfora del cambio de poder desde Occidente hacia el resto.

Uno puede verlo en la manera en la cual los bancos occidentales han ido a Medio y Lejano Oriente a buscar inyecciones de capital. Sin estos fondos soberanos, sin el dinero de Asia, todos los bancos occidentales habrían colapsado.

¿Dónde deja todo esto a su famoso optimismo?

Yo soy optimista por carácter. Considero que el optimismo es en buena parte una cuestión de temperamento. Y creo que vamos a atravesar momentos duros, pienso que la crisis financiera ha sido más dura de lo que habíamos pensado, pero, sabes, no es el fin del mundo.

Las recesiones son parte de los ciclos económicos. Ésta será particularmente larga en parte porque EU no ha tenido una recesión importante desde 1981, y como resultado de ello hemos acumulado excesos y problemas de los que nos llevará un tiempo deshacernos.

De todas maneras, en el largo plazo el gran relato de nuestra era sigue siendo la expansión del capitalismo y el crecimiento en los estándares de vida en el mundo. Por primera vez en la historia de la humanidad estamos viendo a países de todo el planeta participando de la economía global.

Esto produce otros problemas. Si uno piensa qué significa tener 125 países creciendo y consumiendo y gastando se dará cuenta de que no puede no haber problemas, pero, a fin de cuentas, son el tipo de problemas que queremos tener.

No queremos un mundo hundido en la pobreza, la corrupción y la desesperanza. Queremos un mundo próspero y eso genera problemas, burbujas financieras, recesiones, alzas y caídas del petróleo, porque todo el mundo quiere consumir.

Prefiero vivir en un mundo así, con estos problemas, que en un mundo donde a todos les va mal.

LA CAÍDA DE EU

El equilibio del poder global se está moviendo, dice Zakaria en The Post-American World. Con la excepción del sector militar, donde EU aún es la única potencia relevante, en muchas otras dimensiones –industrial, financiera, educativa, social, cultural– el poder está cambiando, alejándose del tradicional dominio estadounidense. ¿Qué hacer con este nuevo mundo? ¿Qué se puede esperar? ¿Cuáles son los nuevos problemas?

Zakaria describe un momento histórico en el cual la situación del mundo, aun sin ser exactamente una maravilla, es al menos mucho mejor que en cualquier otro momento de la historia. Las muertes por conflictos armados y guerras han caído 60% desde 1980, el comercio internacional ha incorporado a decenas de países antes excluidos de sus mecanismos, cientos de millones de personas han dejado de ser pobres. Y todo ha ocurrido sin la planificación o la mediación de EU.

Zakaria compara el momento actual con las décadas de 1890 y 1900 y el periodo de posguerra (los años 50 y 60), épocas similares de relativa paz y prosperidad globales. Los tres periodos coinciden con la incorporación de uno o más países importantes a la economía global. Primero EU, después Europa occidental y ahora China e India.

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