‘Blindan’ hasta 2015 patente de Tamiflu

La Ley de Propiedad Industrial permite a Roche no abrir la fórmula del antídoto contra la influenza; el laboratorio desdeña la posibilidad de declararla de utilidad pública por tener abasto...
tamiflu  (Foto: CNN)
Alma López

En febrero de 2008, al concluir la presentación de los resultados financieros de 2007, Franz B. Humer reflexionaba sobre el papel que Oseltamivir jugaría en el portafolio de la farmacéutica suiza Roche. El presidente del consejo de administración de la empresa estaba seguro de que debido a la amenaza de que la influenza aviar (provocada por el virus tipo H5N1), se esparciera más allá del continente asiático hasta convertirse en una pandemia global, Tamiflu prometía ser la principal alternativa, si no es que la única, para evitar la propagación del virus y reducir las infecciones relacionadas con su mortalidad.

El antiviral descubierto y desarrollado por Gilead Sciences (biofarmacéutica estadounidense que en 2008 facturó 5,300 millones de dólares) originalmente fue creado para tratar la influenza A y B.

Sin embargo, pruebas posteriores realizadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (en inglés, CDC) de Estados Unidos y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), demostraron su efectividad contra el virus de la influenza aviar.

Por esta razón y con el apoyo de 19 maquiladores externos, desde 2007 Roche duplicó la producción al pasar de 190 millones de unidades a 400 millones. Muy atrás quedaban los 5.5 millones de unidades que manufacturaron para su lanzamiento mundial en 1999.

Ahora las oportunidades de negocio se multiplicaban y Roche tenía que estar preparada para atender la demanda desatada por una eventual contingencia sanitaria en distintos países.

“Muchos gobiernos compran antivirales, pero lo que compran es insuficiente para garantizar una cobertura total”, profetizaba Humer. Ese descuido tiene graves consecuencias económicas y sociales para un país, advertía.

En 2008, la compañía farmacéutica tenía órdenes de compra de distintos gobiernos, principalmente asiáticos, por 215 millones de unidades, aproximadamente. Antes del pasado mes de abril, las ventas de Tamiflu en México eran casi nulas.

Los casos de influenza estacional que se habían diagnosticado hasta ese momento, no ameritaban la prescripción del producto en las instituciones de salud pública. Y en el mercado privado, por su precio de 580.30 pesos se volvía inaccesible para buena parte de la población, que prefería tratarse con algún medicamento de venta libre (OTC).

Sin embargo, en marzo de este año, la Secretaría de Salud detectó un brote de lo que parecía ser influenza aviar en Perote, Veracruz.

Luego, en abril, notó un crecimiento extraordinario de los casos de neumonía en la Ciudad de México y en entidades como San Luis Potosí y el Estado de México. Sin realizar las pruebas moleculares que demostraran la llegada del famoso virus H5N1 (influenza aviar), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios autorizó, vía rápida, la importación de 400,000 unidades de Tamiflu desde Estados Unidos.

Ahora, México ya es un mercado relevante para la compañía suiza. Daniel Roque y Jorge Tanaka, director comercial y director médico de México, respectivamente, explican el antes y el después de Tamiflu.

tamiflu.gif

Antes de la contingencia sanitaria que vivimos en abril, ¿cuánto vendía Roche de Oseltamivir en México?
DANIEL ROQUE
(DR): Particularmente, en el mercado mexicano, aunque nosotros lo tenemos disponible desde 1999, no lo estábamos promoviendo activamente.

Además vendíamos muy poquito, porque aquí no existía una demanda real para el tratamiento de la influenza estacional con este tipo de antivirales.

Los casos de influenza generalmente se tratan inicialmente no haciendo nada, es decir, con reposo y muchas veces con un antigripal de libre venta. Sólo cuando la cosa se complica se acude al médico, por lo cual la demanda de estos productos es muy limitada. Antes de esto –la contingencia– teníamos cero ventas.

¿Qué papel tienen las pandemias en los criterios para elegir el desarrollo de un medicamento en Roche?
DR:
Nosotros no incorporamos una proyección de negocios específicamente por pandemia, pero sí nos hemos preparado ante un eventual caso de pandemias. Roche tiene este medicamento, que es el principal producto recomendado para tratar la gripe aviar en un principio y, en este caso específico, de AH1N1, contra el cual ha demostrado ser efectivo.

Éste (México) es un caso total de contingencia. Roche no lo tenía contemplado como un negocio on going, pero sí estamos preparados para actuar en caso de que se presente una pandemia.

Con todo lo que pasó por la contingencia sanitaria, incluyendo sus ventas, ¿cuál es la proyección que ahora tienen con este producto en México?
DR:
Es muy difícil hacer una proyección. Lo que sí podría decir es que en Roche estamos preparados para atender la demanda que registre el sector salud... por eso hemos estado en contacto directo con las autoridades.

En su momento, nuestra prioridad fue atender todos los requerimientos del sector salud y después nos dedicamos a atender las necesidades del sector privado, es decir, los hospitales privados y el canal normal, las farmacias, que ya están cubiertos en su totalidad.

La OMS ha dicho que, probablemente, una tercera parte de la población mundial podría contagiarse y enfermar a causa de este virus AH1N1. Ante una emergencia de tal magnitud, ¿cuenta Roche con la capacidad de manufactura para atender la demanda?
DR:
Sí. Desde hace tiempo hemos incrementado nuestra capacidad de producción; aunque las proyecciones de la propia OMS hablaban de una necesidad de 200 millones de tratamientos anuales, la empresa llevó su producción a 400 millones de tratamientos, con lo cual entendemos que estamos cubiertos para una eventualidad de esa magnitud.

Entiendo que debido a la contingencia sanitaria que se desató por la llamada influenza porcina, la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) les autorizó la importación de 400,000 unidades de Oseltamivir, ¿de dónde lo trajeron?
DR:
Teníamos producto en inventario. Aunque Roche no tenía promoción ni participación activa con este medicamento en el mercado local, sí estábamos preparados para un caso de pandemia y contábamos con un inventario local importante. Adicionalmente hemos traído, en un tiempo récord, producto disponible de otros países. Específicamente de Estados Unidos.

En estos días, el tema de las patentes se puso en la mesa de discusión, incluso se habló de interrumpir la patente de Tamiflu y declararla de utilidad pública, ¿cómo vivieron eso en Roche?
DR:
Roche tiene el producto patentado y en el caso específico de México, la protección va hasta el año 2015. Y la eventual circunstancia de declarar la patente de utilidad pública, está fuera de lugar. En las reuniones que sostuvimos, las autoridades de Salud declararon que no había sido necesario.

Como Roche es una empresa socialmente responsable, nosotros de ninguna manera nos vamos a poner para que, ante una eventualidad, se ponga en riesgo la salud de la población en México por un tema de patentes.

Pero aquí, específicamente, hay una Ley de Propiedad Industrial que tiene un artículo, el 77, que maneja los dos supuestos por los cuales se puede declarar la utilidad pública de una patente y ésos son: que se produzca un encarecimiento del producto y, el otro, que no haya el abasto suficiente. Ninguno de esos dos supuestos se ha dado en el caso de Tamiflu, entonces no vemos necesidad por la cual se rompa la patente.

¿Ha tenido Roche experiencias anteriores en las cuales hayan querido abrir sus patentes, en dónde y en qué años?
DR:
En México hasta ahora no nos habíamos enfrentado a una situación como ésta.

Al interior de Roche, ¿cómo vivieron todo este periodo de contingencia?
DR:
En Roche estamos preparados desde hace tiempo para una eventual pandemia, específicamente para un brote de influenza aviaria, que es el famoso H5N1, pero a México llegó el AH1N1. Se han hecho pruebas por organismos internacionales de Estados Unidos, Europa y la propia Organización (OMS) en las que se ha demostrado que Oseltamivir es un producto efectivo para controlar la propagación del virus.

Uno de los riesgos que ha advertido la propia OMS sobre el virus AH1N1 es que mute y genere resistencia a los antivirales, ¿Roche está trabajando para desarrollar una versión mejorada de Tamiflu, que pueda ser tan efectiva en caso de que el virus tenga alguna mutación que en el futuro lo haga resistente a su producto actual?
JORGE TANAKA
(JT): Este producto ha mostrado a lo largo del tiempo que puede actuar efectivamente contra los tipos A y B de influenza, así como contra las nuevas cepas –tipos– que están apareciendo en el mundo, como el AH1N1. Estamos muy confiados en que este antiviral puede ser de utilidad no sólo en este momento, sino en el transcurso de los próximos años.

Sin embargo, estamos haciendo desarrollo e investigación en productos innovadores, principalmente en hepatitis y retrovirales. Específicamente no estamos trabajando en el área viral.

Al cierre de 2008, la compañía invirtió 19% de sus ingresos globales en investigación y desarrollo que equivalen a 8.8 mil millones de francos suizos.

¿De qué manera impactará el tema de las pandemias la visión de negocio de Roche?, ¿hay posibilidades de que llegue a tener mayor peso en la estrategia de negocios de la compañía?
DR:
Obviamente hay un equipo en Roche que trabaja en planeación estratégica que seguramente estará evaluando la conveniencia o no de incursionar en nuevos proyectos en el área de pandemias.

Por el momento, seguimos dando continuidad a los planes de pandemia de la Organización Mundial de la Salud, porque si bien en este caso –el de México– el virus del brote actual es un AH1N1, sigue latente todavía la posibilidad de un brote de influenza aviar, el famoso H5N1, y entonces sí, en ese sentido debemos estar monitoreando muy de cerca los próximos tiempos y, cuando digo los próximos tiempos, me refiero a meses, para ver cómo evoluciona este brote en particular que se presentó en México.

Todo sin perder de vista que existe la amenaza de una pandemia de influenza aviar, según la información que tiene disponible la OMS.

Ante la amenaza de que estos dos últimos virus se propaguen a otros países, afectando a un mayor porcentaje de la población, ¿qué papel juega Roche en los planes de prevención y combate que la Organización Mundial de la Salud desarrolla?
DR:
Como la empresa dueña de la patente de Oseltamivir, que es el antiviral específico para el tratamiento de ambos virus, nuestros equipos de la casa matriz están en permanente contacto y participando en todos los programas de alerta epidemiológica temprana de la OMS, para poder reaccionar rápidamente ante cualquier brote, como ha sido en el caso de México.

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¿Cuál es el precio actual en México del Oseltamivir?
DR:
Actualmente, el precio máximo al público autorizado en el país por la Secretaría de Economía es de 583.80 pesos, menos el descuento que aplican las distintas farmacias.

Bien, pero ése es el precio para el mercado privado, en el caso del sector público, ¿cuál es el precio al que vendieron las 400,000 unidades al sector salud?
DR:
Ésa es una información que no podría darles en este momento.

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