Crisis tiene en stand by a ArcelorMittal

La siderúrgica, 13 en el ranking de las Multinacionales de Expansión, detiene inversiones en México; ya tuvo que despedir a 10.3% de su plantilla de Sonora y ahora enfrenta una huelga en Michoacán.
mina de hierro  (Foto: Especial)
Roberto Morales

ArcelorMittal, la mayor siderúrgica del mundo, inauguró el 15 octubre de 2008 la mina de hierro El Volcán, en el poblado de Cedros, Sonora, con una inversión programada de 157 millones de dólares (MDD), y desde ese día puso en marcha una logística compleja, como parte de un programa ambicioso para crecer verticalmente.

Desde la mina, sus camiones transportaban, por una carretera sinuosa y angosta, preconcentrado de hierro a una fábrica concentradora en Ciudad Obregón. De ahí, un tren cargaba el mineral rumbo a Guaymas, y luego un barco extranjero, con permiso especial para cabotaje, lo trasladaba a la planta siderúrgica, en Lázaro Cárdenas, Michoacán.

Aquel mismo día, el presidente de esa empresa en México, P. S. Venkataramanan, compartía entusiasmado sus estimaciones: la demanda de acero en el mercado mexicano crecería de 3 a 4% en el periodo de 2009-2014, mientras que los pedidos en EU se mantendrían estables y crecerían los de India, China, Brasil, Tailandia y algunos países europeos.

Pero conforme pasaron los meses la situación económica empeoró y ArcelorMittal se vio obligado a detener las operaciones en la mina y a despedir a 700 empleados (10.3% de su plantilla). Pero la coyuntura no bloqueó totalmente sus planes y espera que El Volcán vuelva a arrancar a finales de 2009. “La meta es ser autosuficientes en proveeduría de mineral de hierro en México para 2011”, dice Bill Chisholm, director general de ArcelorMittal México.

El mayor fabricante mundial de acero cuenta en México con tres minas de hierro: El Volcán, con una capacidad de concentración de dos millones de toneladas anuales; Peña Colorada, en Colima, con 4.5 millones de toneladas y operada a través de una joint venture con la argentina Ternium, y Las Truchas, Michoacán, con 1.9 millones de toneladas.

A nivel mundial, la empresa se autoabasteció en 47% en 2008. Canceló su objetivo de subir ese porcentaje a 65% en 2012 y comunicó que fijará su nueva meta una vez que se aclaren las perspectivas de recuperación de los mercados. Para poder extraer más mineral de hierro, desembolsó 5.3 MDD en 2008 en estudios geológicos, vuelos y compra de concesiones de minas en seis estados, entre ellos, Baja California.

Paradójicamente, la recesión le permitió alcanzar la autosuficiencia en México de manera temporal. Esto sucedió en el primer semestre de 2009, debido a la caída en la demanda de acero y la mayor extracción de mineral de hierro de sus minas.

En 2008, la empresa produjo casi cinco millones de toneladas de acero en México, una caída anualizada de 3.9%. Aunque declinó dar resultados parciales para 2009, su mala situación se observa si se considera que la producción nacional acumuló de enero a mayo un descenso de 33% a tasa anual.

Fue por eso que no dudó en parar las inversiones en proyectos nuevos. Entre ellos, destaca una planta de perfiles especiales (productos largos dedicados a aplicaciones específicas, como en maquinaria o vehículos) por 600 MDD, anunciada el año pasado y en un lugar aún por definir.

Para enfrentar a sus competidores en los mercados de México y el suroeste de Estados Unidos, ArcelorMittal mantiene desde 2006 una alianza con Villacero (a quien le compró la Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas), para comercializar y distribuir varilla, alambrón, barras comerciales y otros productos largos. Sin embargo, la empresa tiene la intención de concluir esa unión para tener más control de sus operaciones y una mayor integración vertical.

El sector aprendió que en el ciclo de ventas bajas se debe preparar el terreno para el nuevo auge, según Carlos González, analista de Casa de Bolsa Ixe. La lección fue clara: a mediados de los años 90 no se hicieron inversiones y después les ganó la demanda, impulsada por países como China e India.

La multinacional confía que ahora sea diferente. Jorge Vocen, vicepresidente de Productos Largos en México, espera que haya mayor agilidad en el Plan Nacional de Infraestructura. “La construcción de infraestructura en México no ha destacado, y más si se compara con países regionales, como Perú, Brasil y Argentina, que invierten más en este rubro”, dice.

Pero esta reactivación aún no se palpa y esto ha obligado a ArcelorMittal a tomar ciertas acciones. A mediados de agosto intentó fusionar en una sola a cuatro empresas que posee en Michoacán, relacionadas con productos largos, planos, minas y refacciones, con el objetivo de que trabajadores de una puedan laborar en otra.

Sus 3,500 empleados, temerosos de que los manden a hacer ‘mil chambas’ y hasta ser despedidos, exigieron un aumento salarial de 12% y se fueron a huelga el 8 de agosto. Diariamente, la siderúrgica dejó de producir 4,600 toneladas de producto largo y 9,700 toneladas de producto plano.

Los directivos de ArcelorMittal negocian con el líder de sus trabajadores, el polémico Napoleón Gómez Urrutia, con quien mantienen una ‘buena relación’, aun cuando el gobierno federal lo desconoce como tal.

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