La crisis es oportunidad para la mafia

Líderes jóvenes y experimentados en la mafia aprovechan la crisis para blanquear su capital; el crimen organizado incrementa su inversión: podrá expandirse como fundador de compañías legítimas.
mafia italiana  (Foto: AP)
Steve Scherer y Vernon Silver / Bloomberg

En Palermo, ciudad de mercados ambulantes y arquitectura con influencia árabe ubicada en el sur de Italia, el fiscal Roberto Scarpinato ha investigado las operaciones hechas con dinero de la mafia por 20 años. Ahora, mientras el resto del mundo se aprieta el cinturón por la recesión mundial, Scarpinato sigue la pista a la manera en que la mafia gana prestando e invirtiendo lo que se ha convertido en un bien escaso: un creciente cúmulo de efectivo.

Scarpinato apunta a los activos por 3,800 millones de dólares (MDD) que ha confiscado en la isla de Sicilia, en donde se ubica Palermo, desde principios de 2008. En una operación confiscó 12 negocios, 220 edificios, 33 terrenos y un yate de 25 metros de Giuseppe Grigoli, dueño de una cadena de tiendas de víveres.

Conocido como el ‘Rey de los supermercados’ de Sicilia, a Grigoli, de 59 años, lo están juzgando en Marsala por administrar las tiendas y otras empresas en nombre de la mafia siciliana. El empresario niega pertenecer a un grupo del crimen organizado. A diferencia de las empresas excesivamente apalancadas a raíz de los estragos de la crisis del crédito, la situación económica no ha hecho mella en la mafia y su modelo de negocios. Con líderes jóvenes y experimentados al timón, el crimen organizado está en posición para expandirse como fundador de compañías legítimas.

“Existe el riesgo de que las organizaciones de la mafia saquen provecho a la actual crisis comprando negocios que encaran problemas económicos, infiltrando todas las regiones del país”, advirtió en mayo el presidente italiano Giorgio Napolitano.

Ni siquiera el primer ministro Silvio Berlusconi, que se ha comprometido a mantener a la mafia fuera de los contratos de reconstrucción, ha podido controlar la organización y su riqueza. Este año, el gobierno de Berlusconi ha propuesto una ley para facilitar la confiscación de activos del crimen organizado.

La cadena de tiendas de Grigoli y sus presuntos vínculos con la mafia y el blanqueo de capitales representan sólo una mínima parte de los 186,647 MDD que se calcula que la mafia mueve cada año. Las tres principales agrupaciones del crimen organizado de Italia obtuvieron un ingreso combinado neto de 100,475 MDD el año pasado, lo que produjo un margen de ganancias de 54%, según el Instituto de Investigación Eurispes, de Roma. La ganancia de Exxon Mobil, la mayor compañía petrolera del mundo que cotiza en bolsa, fue de alrededor de 45,200 MDD.

Aprovechar la crisis
“Hay una crisis de crédito que ha puesto a muchas empresas en una situación difícil”, dice Scarpinato, de 57 años, vestido con un traje oscuro que lo distingue de sus guardaespaldas armados, que llevan pantalones vaqueros. “Los bancos están prestando menos y muchas empresas corren el riesgo de quebrar. Por el contrario, el mundo de la mafia tiene vastas cantidades de efectivo”.

Los fiscales abrieron una ventana a la manera en que la mafia estaba posicionándose para expandirse en el sector financiero en 2006, cuando la policía capturó a Bernardo Provenzano, el jefe de jefes de la mafia siciliana. Los mercados de crédito en todo el mundo empezaron a congelarse a fines de 2007. Para entonces, Provenzano había ayudado a una nueva generación de mafiosos a entrar a la economía legal mediante operaciones basadas en el efectivo, como la distribución de alimentos.

“La mafia está incrementando sus inversiones”, dice Antonino Di Matteo, otro fiscal antimafia cuyo guardaespaldas presta vigilancia frente a su oficina en el tribunal de la capital de Sicilia. “Los administradores financieros de la mafia intentan invertir ahora, que es el momento correcto, con el fin de poder blanquear sus fortunas para siempre”.

Los bancos italianos, con su liquidez menguada, podrían contribuir al fortalecimiento de la mafia, dice Antonio María Costa, director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Los cuatro bancos más grandes del país (Unicredit SpA, Intesa Sanpaolo SpA, Banca Monte dei Paschi di Siena SpA y Banco Popolare) planean reunir más de 12,914 MDD para capear la crisis financiera vendiendo bonos convertibles al gobierno.

Guardia baja
El 6 de mayo pasado, el Banco de Italia, que regula a los prestamistas, advirtió que los bancos han bajado la guardia contra el lavado de dinero. El banco central planea un nuevo conjunto de reglas antilavado para clasificar, monitorear y recabar datos sobre clientes. En una de las investigaciones de Scarpinato, UniCredit Suisse Bank, una filial de Unicredit cuya sede se encuentra en Lugano, Suiza, parece haber sido el destino de unos 645,000 dólares que el fiscal confiscó de otro dueño de supermercados de Sicilia. El portavoz de UniCredit, Marcello Berni, dice que el banco se niega a hacer comentarios sobre asuntos relacionados con clientes individuales.

El 22 de mayo, fiscales de Palermo desarticularon un presunto grupo de la mafia siciliana que había intentado en vano utilizar bonos venezolanos falsos como garantía para tomar prestados 2,200 MDD de HSBC Holdings, Bank of America y bancos británicos no identificados. Los dos bancos rehusaron hacer comentarios.

Préstamos y cocaína
Los tres principales grupos del crimen organizado de Italia controlan una buena parte del sur de Italia. La mafia siciliana, o Cosa Nostra, es la más sólida. La versión americana de la mafia se inspira en ella, dice Salvatore Lupo, profesor de historia de la Universidad de Palermo.

Después está la Camorra, de la región de Campania y Nápoles. Está conformada por familias independientes de la mafia que controlan vecindarios o ciudades. El libro Gomorra, de 2007, de Roberto Saviano, y la película que salió un año después expusieron el modus operandi de la Camorra.

Los investigadores consideran que los miembros de la mafia calabresa, la ‘Ndrangheta, son los mayores traficantes de cocaína de Europa. Los prestamistas del mercado negro italiano ya están proporcionando servicios financieros.

“Vendo dinero”, dijo el presunto usurero Vicenzo Senese a un empresario que intentaba reunir fondos para una compañía, según la trascripción de una llamada incluida como prueba para la orden de arresto en Roma de Senese por acusaciones relacionadas con el narcotráfico.

Fuerte y temida, la mafia está buscando enriquecerse y ampliar su influencia una vez que la economía se recupere, dice Roberto Scarpinato. Grupos del crimen organizado en Italia invirtieron 37,318 MDD en sectores como turismo, restaurantes, concesionarias automovilísticas y moda el año pasado, según SOS Impresa, un regulador que busca frenar las estafas de la mafia.

Bajo la dirección de sus líderes más jóvenes, el crimen organizado italiano se ha apoderado de la mayor parte de la porción europea del comercio mundial de cocaína, que mueve 320,000 MDD, dice Russell Benson, jefe para Europa y África de la Oficina Antinarcóticos de EU. Dice que las investigaciones muestran que la ‘Ndrangheta invierte su dinero en lugares tan lejanos como Canadá o Australia.

“Un tsunami de cocaína se acerca a Europa”, dice Benson, sentado ante un escritorio de caoba en una oficina con techos de seis metros de alto en la embajada de Estados Unidos en Roma, en donde trabaja. “Ganan dinero e invierten sus ganancias en negocios en todo el mundo”.

Los nuevos jefes de la mafia pondrán parte de su dinero en los mercados financieros. Probablemente se comportarán como cualquier otro inversionista que busca buenas oportunidades en acciones y bonos, dice Ivanhoe Lo Bello, presidente de Banco di Sicilia, filial en Palermo de UniCredit, el mayor banco de Italia.

Los miembros de la mafia invierten anónimamente entregando su efectivo a ‘tapaderas’ que ponen el dinero en cuentas a nombre de empresas u otras personas cuya relación con la mafia no puede ser detectada, muestran investigaciones italianas.

“A los mafiosos les importa su dinero, e intentan invertirlo sabiamente”, dice Lo Bello, que nació y se crió cerca de Siracusa, en Sicilia. “Invierten en los mercados financieros internacionales, de manera más o menos anónima, o en su propio territorio mediante personas que son conocidas en sus sectores como empresarios legítimos”.

Rostro limpio
Hasta que Bernardo Provenzano fue capturado la mafia siciliana había estado controlada por su clan Corleone, basado en Palermo, que da su nombre a la familia ficticia de El Padrino, de Mario Puzo. Su arresto constituyó el fin del control de la familia Corleone sobre la Cosa Nostra. Y lo que es más importante para la nueva generación de mafiosos, abrió las puertas a una expansión.

Bajo la dirección de Provenzano, los mafiosos más jóvenes con ambiciones globales estuvieron al borde de empezar una guerra sobre quién controlaría negocios locales legítimos, como mercados de comida, según las notas. Entre los jefes más jóvenes se encontraba Messina Denaro, hoy uno de los 30 fugitivos más buscados de Italia y el jefe de la mafia siciliana de mayor nivel.

Messina Denaro, de 47 años, se encuentra fugitivo desde 1993, cuando fue buscado por participar en atentados con bomba que mataron a 10 personas en Florencia, Milán y Roma. Las tiendas de comida fueron un punto de entrada a esa red. La mafia controlaba al distribuidor al que un mercado le compraba su mercancía. El distribuidor, a cambio, elegía a los productores y proveedores. Los mafiosos, cuyo efectivo proviene del narcotráfico, la usura y la extorsión, inyectan el dinero a las tiendas y de allí a la cadena.

Los centros comerciales y los supermercados son inversiones atractivas para todas las organizaciones criminales de Italia, según investigaciones en Calabria, Campania y Sicilia, dice Grasso. Al estar involucrados en toda la cadena del comercio, la mafia podría regular precios y el mercado y posicionarse para prosperar en los tiempos difíciles.

Messina Denaro, cuyas cartas a Provenzano fueron algunas de las pizzini (pistas) halladas, estableció el plan de negocios basado en las tiendas de alimentos. “Tienes que encontrar un rostro limpio, alguien que nunca haya tenido problemas con la ley”, escribió.

La capacidad de la mafia para combinar fondos ilícitos y legales de negocios basados en efectivo ha multiplicado su poder, dice Scarpinato. Otro de sus casos involucró a una cadena llamada Sisa SpA. La mafia siciliana utilizó las tiendas Sisa para invertir y lavar dinero, según la petición de confiscación de activos que Scarpinato presentó en noviembre contra el patrimonio de Paolo Sgroi, el difunto dueño de algunas de las tiendas de la cadena.

El fiscal Roberto Scarpinato obtuvo la aprobación del tribunal para confiscar 359 MDD de su patrimonio como parte de su reciente botín de 3,874 MDD. Las pruebas que ha descubierto indican que millones más ya entraron al sistema financiero mundial. Scarpinato recibió información el 29 de abril de 2006 cuando Sgroi y su esposa, Monica, iban rumbo al aeropuerto de Palermo en su Mercedes-Benz. Un micrófono de la policía captó su conversación mientras buscaban una coartada para los 450,000 euros (645,000 dólares) que ocultaron en su equipaje. Si los sorprendían al abordar su vuelo a Milán, dirían a la policía que escondían el efectivo para evadir impuestos, dijo Sgroi.

La evasión fiscal habría sido un delito menor en comparación con lo que los fiscales italianos dicen que la pareja planeaba hacer en realidad. La maleta de Sgroi contenía las ganancias del crimen organizado. Sgroi y su esposa aterrizaron en Milán con el dinero, alquilaron un Megane en el aeropuerto de Linate y condujeron hasta encontrar a un hombre polaco que aceptó transportar el dinero en ferry al otro lado de la frontera, a la ciudad de Lugano (suroeste de Suiza). Paolo Sgroi y el polaco se reunieron en un bar, cerca de la Universidad Bocconi. El hombre, que transportaba un portafolios negro aparentemente vacío, caminó hasta Sgroi, según un relato de la policía presentado en la solicitud de confiscación. Sgroi llamó a su esposa, que se encontró con ellos en la puerta frontal de su apartamento en Milán. La pareja entregó una bolsa de plástico blanca con los 450,000 euros en efectivo.

Banco Suizo
El destino planeado del efectivo era UniCredit Suisse Bank, contó el hombre polaco, según el expediente legal. Sgroi dijo a los investigadores que la entrega de dinero tenía el propósito de evadir impuestos, y que se trataba de dinero propio, no de la mafia. La cuenta bancaria de Sgroi en UniCredit en la que planeaba depositarlo ya tenía 2.4 MDD, halló Scarpinato.

Los fiscales que confiscaron el patrimonio de Sgroi afirman que ayudó a la Cosa Nostra e intentó lavar dinero para el grupo. La Cosa Nostra probablemente controlaba parte de su cadena de supermercados como inversor pantalla, según el documento de confiscación. Ni UniCredit ni sus empleados fueron acusados de delito alguno.

Sgroi niega las acusaciones, dice Ernesto D’Angelo, abogado de Palermo que representa a la familia Sgroi. “Todos sus activos fueron obtenidos legalmente, incluso lo que se halló en el extranjero”, dice D’Angelo sobre Sgroi. Asegura que Sgroi fue obligado a pagar dinero de extorsión a la mafia.

El contenido de la bolsa de dinero de Sgroi demuestra el papel del efectivo en el nuevo modelo de negocios de la mafia. La mitad del dinero fue encontrada en billetes de 500 euros, denominación que empezó a circular en 2002, con el lanzamiento de la moneda común europea.

Actualmente, el billete morado con su representación de arquitectura del siglo XX es símbolo del creciente alcance de la mafia italiana, dice Benson de la DEA. Los billetes, que valen unos 690 dólares cada uno, son difíciles de gastar en tiendas en Europa. Sin embargo, son fáciles de transportar. Un millón de dólares en billetes de 100 pesa unos 10 kilos, mientras que 1 millón de dólares en billetes de 500 euros pesa 1.58 kilos, explica Benson.

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Esos billetes están apareciendo en operativos en contra del narcotráfico en Colombia y México, lo que da a cazadores de la mafia como el fiscal Roberto Scarpinato otro medio de rastrear el flujo de efectivo de la mafia. Scarpinato dice que esta nueva evidencia demuestra que los grupos criminales de Italia representan una creciente amenaza a la economía mundial, especialmente en su debilitado Estado.

Señala que le preocupa que una vez que la recesión termine, la mafia habrá entrado a decenas de nuevos mercados y negocios, magnificando su alcance financiero. “La mafia no forma parte del pasado, es parte del futuro”, dice el fiscal. “El crimen organizado ha evolucionado. Se ha convertido en el protagonista criminal del tercer milenio”, agrega.

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