Los retos para una ‘aerolínea bandera’

Aeroméxico y Mexicana llevan meses negociando, sin éxito, cómo formar una sola empresa; entre los obstáculos están el modelo de negocio, la quiebra de alguna, el sindicato... y la CFC.
aeromexico secuestro  (Foto: NTX)
Daniela Clavijo López
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La posible unión de Aeroméxico y Mexicana para crear una aerolínea "bandera" en México se enfrenta a varios obstáculos.

En los cielos del mundo cada vez se ven menos aerolíneas, no sólo porque hayan desaparecido, sino porque quienes desean seguir en el mercado y hacerle frente a los retos de la industria aérea reconocieron a tiempo que para consolidarse tenían que crear alianzas comerciales o fusionarse con sus competidores, de acuerdo con un reportaje publicado en la más reciente edición de la revista Expansión.

México no es la excepción. Diversas fuentes, oficiales y de las propias empresas, confirman que los accionistas de Aeroméxico y Mexicana llevan meses negociando, sin éxito, la forma de seguir esta tendencia.

Las variables para que esto ocurra pasan por una fusión, una alianza comercial, la creación de una empresa holding, que una compre a la otra o la quiebra de una de ellas.

El gran problema es que nadie quiere perder.

Por un lado está Grupo Posadas, liderado por Gastón Azcárraga, que en 2005 adquirió Mexicana por 166 millones de dólares; por el otro, está Banamex y un grupo de 14 inversionistas más -entre ellos José Luis Barraza, María Asunción Aramburuzabala, Fernando Canales Clariond y Ricardo Martín Bringas- que compraron Aeroméxico por un monto calculado en 249.1 millones de dólares.

Los accionistas de ambas empresas deben comenzar por encontrar un modelo de negocio rentable para la nueva compañía. Ahora Aeroméxico tiene pocos tipos de aeronaves que le permiten ahorrar en refacciones y capacitación, mientras Mexicana tiene varios tipos, de acuerdo con el destino.

Otro de los temas que genera expectativa son los contratos colectivos de trabajo. En Aeroméxico y Mexicana trabajan 2,800 sobrecargos y 1,600 pilotos, representados por Fernando Perfecto Cruz, presidente del Sindicato de Pilotos Aviadores de México.

Los contratos de estos trabajadores -que cambian entre aerolínea y aerolínea en temas como las jubilaciones y los escalafones- forman parte de las diferencias más críticas. Por ejemplo, la claúsula de jubilaciones y prestaciones del contrato colectivo de los sobrecargos de Mexicana es la que tiene mayor carga.

Además, está el hecho de que la decisión de unir ambas compañías la debe autorizar la Comisión Federal de Competencia (CFC), que hace seis años ordenó al gobierno venderlas por separado. Y lo que decidan ambas empresas y las autoridades también tendrá un efecto en las acciones que tomarán las aerolíneas de bajo costo, como Volaris e Interjet.

A decir de una fuente de Mexicana, los accionistas de ambas empresas ya han evaluado la posibilidad de unirse a través de una fusión, pero mientras no haya acuerdo la guerra de viajar a los mismos destinos sigue su curso.

Por muchos años Aeroméxico y Mexicana mantuvieron sano el negocio de los vuelos internacionales volando a diferentes destinos, pero la convivencia se rompió desde que fueron privatizadas.


Además, en la nueva edición de la revista Expansión (1040):

- La política aeronáutica

- Los retos para la consolidación

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- Qué opinan el resto de los jugadores

- Los caminos para tener una aerolínea bandera

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