&#34El Gordo Basurto&#34 punto com

Últimamente, la moda del comercio electrónico se ha vuelto un asunto muy divertido.

Dice Larry Summers, secretario del Tesoro de Estados Unidos, que por lo visto todo lo que se llame “punto com” tiene garantiza-do el éxito. Larry agrega que tal vez algunas economías podrían mejorar el precario éxito de sus monedas agregándoles “punto com”. Así tendríamos “el peso punto com”, “el sucre punto com”, “la rupia punto com” ,“el dracma punto com” y demás. Suena bien.

- Para completar el cuadro, mi amigo Aníbal Basurto Corcuera (conocido como “el Gordo Basurto”) sugiere que esas economías coloquen  acciones de sus nuevas monedas electrónicas o cibernéticas en los principales mercados financieros del mundo. Para garantizar el éxito de las colocaciones se debe hacer antes un road show o gira artística de las nuevas monedas ante intermediarios financieros y potenciales inversionistas extranjeros.

- El prospecto de colocación podría decir algo así: “país con dotación casi ilimitada de héroes para figurar en su papel moneda lanza al mercado la versión digital de su divisa; la economía de este país ha soportado incontables crisis económicas y sobrevivido para contar la experiencia; cuenta con gigantesco monopolio petrolero y tiene –caso único en el mundo occidental– un partido político sempiterno que ha patentado la tecnología de los triunfos electorales garantizados contra viento y marea”.

- Pero “el Gordo” no se ilusiona. Pronostica que a esas hipotéticas monedas  les sucederá con el tiempo lo mismo que a muchos portales de Internet: fracasarán o serán absorbidos por gigantes más competitivos.

- Mientras pasa el tiempo y el Internet se depura de tanto deslumbramiento “punto com”, no está por demás constatar que esta es una moda muy divertida.

- ¿Quién que quiera ser algo en este mundo está dispuesto a renunciar a ponerse a tono y crear su portalito de Internet?, se corre el riesgo de ser ninguneado (dícese de quien sufre el ninguneo que consiste en no ser visto ni oído) en las ceremonias de inauguración, en las columnas financieras de prestigio, en los noticiarios de televisión y hasta en las playas de moda: “¿Quién es ese Gordo que toma el sol en su yate y que enciende sus puros con billetes de $100 dólares?” Nadie, si no tiene un portal en Internet.

- Por todo ello y después de profundas meditaciones acerca de las potencialidades financieras del negocio, “el Gordo” ha decidido crear su modesto sitio en Internet. Sería pretencioso llamarle “portal” pero por algo se empieza.

- La novedad es que “el Gordo” quiere llevar el asunto del comercio electrónico más allá de lo habitual. Se sabe que muchos sitios en Internet han fracasado porque no tuvieron la capacidad física o logística para satisfacer, a la hora de la verdad, las necesidades de sus clientes. Suena muy bonito vender on-line paraguas, lavadoras, rizadores de pelo o elíxires milagrosos para reducir de peso, el problema es cuando hay que surtir los pedidos y los proveedores fallan o las empresas de mensajería se hacen bolas y entregan un bisoñé a un greñudo mientras el calvo recibe una dotación de gel para el pelo.

- Por supuesto, el cliente se enoja y se decepciona del comercio electrónico.

- A toda costa, dice “el Gordo”, hay que evitar ese error fatal. Una manera de evitarlo es contar con fabricantes cumplidos, distribuidores eficaces, logística inteligente. La otra forma es limitarse al comercio virtual exclusivamente de bienes virtuales.

- Bienes virtuales son, por ejemplo, los apapachos on-line para deprimidos, las excusas para candidatos en apuros, las ideas, los sueños, la demagogia, las frases ingeniosas, la asesoría para hacer declaraciones patrimoniales a prueba de críticas, la remodelación on-line de partidos decaídos y miles de asuntos más que, previo pago, el proveedor electrónico puede poner en manos de sus clientes sin el engorro de mensajeros, bodegas, fabricantes y demás.

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- Claro, la única bronca es el pago electrónico, pero eso lo deja “el Gordo” en manos de los bancos y de los usuarios: “Apenas usted nos compruebe que ya tenemos el dinero contante y sonante en nuestra cuenta de banco –dice “el Gordo”– su bien virtual le será surtido de inmediato”.

- Sugerencias, pedidos y quejas: abcgordito@yahoo.com

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