Adiós al acero

Alfa se desvincula de Hylsamex. Algunos creen que no se recuperará, otros que se enfrenta a una seg
Marina Delaunay

Soles y nubarrones. La desincorporación de Hylsamex del Grupo Alfa deja contentos a los accionistas del corporativo, pero sin paraguas a los 33 acreedores y tenedores de eurobonos de la primera. “Esto no será benéfico para los acreedores ni para los accionistas de la siderúrgica”, dice Jim Harper, director de Investigación Corporativa en BCP Securities. El holding regiomontano se quita un peso de encima: una firma cuya deuda neta representa casi 50% del total del Grupo ($2,333 millones de dólares). “Fue el último recurso –afirma Harper–, luego de intentar venderla al mejor postor durante un año.”

- El conglomerado repartirá entre sus accionistas certificados de participación ordinaria (CPOOS) de Hylsamex por cada tres títulos de Alfa. Será en dos tramos: los primeros trimestres de 2004 y de 2005, hasta desligarse de 89.97% que tiene en la empresa. A partir de allí, serán accionistas directos de Hylsamex. Los CPOOS cotizarían desde febrero.

- Los acreedores ya no podrán recurrir a Alfa, pero se espera que el hijo emancipado se las arregle solo con su utilidad operativa. Banamex cree que eso no sucederá, al menos este año: su flujo de efectivo en 2004 representará apenas 1% de su deuda total.

- Nadie asegura nada y hay voces divergentes. La calificación CCC de Standard & Poor’s es un estigma difícil de cambiar. Según algunos analistas cualquier elevación en el precio del gas puede hundirla por incumplimiento.

- Banamex no ve tantos nubarrones, pero sí una segunda reestructura, probablemente en 2005, cuando deba cumplir con el primer vencimiento fuerte ($154 millones de dólares). Con el primer refinanciamiento, a fines de 2001, pudo posponer pagos hasta 2010. Para 2007 deberá desembolsar otros $321 millones. Aún tiene tres años.

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