Adiós al líder solitario

Anne Deering, vicepresidenta de A. T. Kearney, creó un modelo de gestión que cambia líderes por e
Mauricio Orihuela Álvarez

¿Un liderazgo que se basa en la anticipación antes que en la autoridad? Ésta es la base del Liderazgo Alpha, un nuevo modelo que desarrolló Anne Deering, vicepresidenta mundial de A. T. Kearney.

- “Anticipar, alinear y actuar. Estas tres prácticas son las claves del éxito empresarial”, afirma Deering con una sencillez que desborda seguridad y un trompicado español mezclado con un perfecto inglés. Éstas son las mismas máximas en las que se apoya su último libro: Liderazgo Alpha: Herramientas para líderes de negocios que quieren más de la vida.

- Sin embargo, mucho se ha hablado de modelos y métodos de liderazgo, los cuales parecen estar cortados por la misma tijera y basados en conceptos tan básicos que obligan a cualquiera a preguntarse: ¿y cómo no lo pensé antes?

- El Liderazgo Alpha no se distingue de lo anterior en mucho, no es una fórmula mágica ni pretende descubrir el hilo negro. Más bien es un método de organización de valores y de identificación de oportunidades.

- “Alpha se aparta de otros modelos porque cultiva el liderazgo en las empresas y no se enfoca únicamente en el culto al líder. Esto sucede mucho en América Latina y deberían aplicar este método en los próximos años. Otra diferencia es que es un modelo que busca anticipar, lo que no se presenta en otros procesos.”

- En un artículo reciente, Management Today reportó que 50% de los líderes en las organizaciones está demasiado cansado para hacer cualquier cosa que no sea trabajar y dormir, en tanto que 30% de ellos asegura que sus vidas están fuera de control.

- Ante esto, el libro de Anne Deering y su metodología para crear líderes distintos pone énfasis en una transformación paralela que aplica principios clave para ser trasmitidos a lo largo y ancho de la organización para su éxito y cambio constante.

- Todo, para desarrollar una cultura de liderazgo, más que un culto por el líder.

- ¿Eres murciélago o rana?
Una de las prácticas constantes en la mayoría de las compañías de todo el mundo es que sus líderes esperan siempre ciertos patrones para actuar. Nadie da un paso adelante por miedo de que se convierta en un paso en falso. El modelo de Deering promueve todo lo contrario en su primera fase: anticipar.

- ¿Cómo pueden los líderes de hoy interpretar las señales que preceden a las tendencias de negocio? “Críen murciélagos, no ranas. Si una rana es puesta en un acuario con una pila de moscas muertas, morirá de inanición, ya que su sistema sensor alinea cuatro tipos de información: contraste, forma, movimiento y luz, dentro de un patrón específico. Si todos estos factores no se combinan en un proceso perfecto, la rana no identifica a las moscas muertas como comida; en tanto que los murciélagos cuentan con una medición baja del pulso, de 10 latidos por segundo, para escanear un área amplia con un mínimo de energía, pero cuando el animal recibe un eco específico puede incrementar la frecuencia a 200 por segundo, obteniendo mucha más información acerca de su presa potencial”, dice Deering.

- Al aterrizar esta analogía, las organizaciones podrían ser capaces también de transformar sus sistemas sensores entre escaneos de baja y alta resolución para captar mucha más información, identificando múltiples oportunidades mientras enfocan los recursos de liderazgo efectivamente. “Los ejecutivos recibirán las señales más poderosas del interior y exterior de su organización, aquellas partes de la empresa que interactúan directamente con los consumidores y el resto del mercado.”

- Alineación y balanceo
Aunque parezca un rótulo ubicado en cualquier taller mecánico de la Ciudad de México, éste es el segundo concepto crucial que propone el Liderazgo Alpha, bajo el precepto de que los líderes más efectivos son aquellos que motivan a sus empleados para hacer lo que quieren hacer, no lo que tienen que hacer.

- En este sentido, Deering señala: “En un nivel de equipo, los líderes fuertes se enfocan en alinear las relaciones y las coaliciones de gente que hace el trabajo, más allá de concentrarse en una tarea por sí misma. La clave de hacer que la gente siga al líder es entender qué desea la gente y hacia dónde quiere ir. Un líder que se enfoca en la alineación de un equipo ayudará a asegurar que las cosas se hagan e impedirá las frustraciones de no llegar a los tiempos y la falta de acción”.

- Los líderes Alpha entienden los instintos humanos y gastan una buena parte de su tiempo creando grupos gustosos de trabajar juntos.

- “Hay que identificar quiénes se relacionan bien y unirlos en tareas específicas. Lo dedicado a crear grupos puede reducir el tiempo y el costo de las tareas individuales.”

- ... ¡Acción!
Una vez que se anticipó a las señales del mercado y que se alinearon los recursos financieros y humanos para trabajar más efectivamente, llega el momento de actuar, lo que cierra el círculo que representa el corazón del Liderazgo Alpha.

- Para lograrlo es necesario que “las premisas actúen efectivamente en tres distintas vías: ser claras pero adaptables; no sólo tolerar los desacuerdos sino impulsarlos, y tener el compromiso de retroalimentarse de mecanismos que impulsen su adaptabilidad y responsabilidad”.

- Dentro de la acción efectiva, lo que la londinense Anne Deering llama el liderazgo 80/20 es un buen punto para comenzar.

- Los líderes deben encontrar tiempo y espacio para pensar profundamente acerca de sus prioridades y desechar aquello que no represente un valor crucial. “Si no pueden dar un paso atrás de lo que hicieron hoy, lo que harán mañana no será apropiado o en el tiempo justo.

- Los líderes deben ser visionarios, con los pies firmemente en el suelo, pero soñadores y ejecutantes a la vez.

- El truco está en moverse rápidamente en la dirección precisa y confiar en las correcciones hechas sobre la marcha.

- En un mundo de transformaciones rápidas, el mercado puede haber cambiado cuando tus planes estén preparados para operar; por ello, es necesario que modifiques tu acción constantemente”, señala Deering.

- No hay una respuesta mágica, ni una fórmula establecida para transformar la vida de los líderes pero, de acuerdo con la vicepresidente de A. T. Kearney, existe una prueba de fuego: “Los mejores líderes se hacen sustituibles creando una cultura de liderazgo”.

- La enseñanza es clara: cuando un líder fuerte se va de una empresa la organización no debe caer, pues está equipada para manejar los retos.

- “Las capacidades de liderazgo deben ser cuidadosamente cultivadas en toda la empresa”, concluye Deering. Y volvemos a lo básico: hay que fomentar el liderazgo, no sólo a los líderes.

Ahora ve
No te pierdas