Aumento al IEPS: ¡Mea culpa!

El congreso de la Unión no encuentra ya la manera de manifestar su culpa por el aumento al impuesto
Valdemar de Icaza

La noche del pasado 12 de diciembre el Senado de la República recibió la minuta proveniente de la Cámara de Diputados. En el documento apareció como aprobado un incremento del orden de 32% al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las cervezas y bebidas alcohólicas. Lo extraño del asunto es que la nueva carga tributaria no estaba considerada en la Miscelánea Fiscal que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) turnó al Congreso a principios de ese mes. Bajo presión de no lograr la Miscelánea, el Senado tuvo que aprobar también, el lunes 15, el misterioso y repentino aumento.

- ¿Qué sucedió entonces? La Cámara de Diputados había “madrugado” al Congreso de la Unión.

- “Fue al cinco para las 12”, cuenta el senador Eloy Cantú, del Partido Revolucionario Institucional (PRI). El legislador se dio a la tarea de investigar el origen del aumento y las posibilidades de darle marcha atrás antes de que se cumpla la profecía de los analistas que ya han echado la suerte de la industria cervecera y de bebidas alcohólicas: este año verán caer sus ingresos en 8% a consecuencia del aumento al IEPS.

- Muy pronto se hizo público el origen de la iniciativa. Por el revuelo y la polémica que de inmediato suscitó la medida, un diputado del Partido Acción Nacional (PAN), Rogelio Sada, tuvo que salir al ruedo y aceptó que fue él quien “abrió la caja de Pandora”. Sada aprovechó su confesión para aclarar que la idea fue suya, pero que la ejecución de la misma fue responsabilidad exclusiva de la SHCP.

- Cuando de forma sutil Sada “le echó la bolita” a Hacienda, se esperaba que la dependencia aclarara el asunto. Sin embargo, la recaudadora ha preferido hacer suya la actitud de Poncio Pilatos y lavarse las manos del asunto. Para la SHCP, fue la Cámara de Diputados la que le animó a embolsarse $1,400 millones de pesos extra para financiar el gasto público de este año.

- Pero fue a partir de que los industriales del ramo alzaron su voz y, con cifras en la mano, anunciaron serios problemas para el sector si no se daba marcha atrás en el aumento, cuando el Congreso tuvo que digerir su orgullo y aceptar el tropiezo.

- Entonces comenzaron largos lamentos que aún resuenan por los pasillos del Palacio de San Lázaro y que, al parecer, no cesarán hasta ver satisfechos a los disgustados empresarios.

AB ABSURDO
“Pagamos el precio de un sistema que queremos reformar”, dice Sada cuya iniciativa, insiste, era de bona fide –buena fe–. Lo que el diputado regiomontano pretendía era incrementar los recursos para los municipios, tema que ya ha despertado rencillas en los estados de Puebla y Coahuila. - “La intención es legítima, pero no se analizaron alternativas más idóneas para obtener esos recursos”, responde Cantú, quien se ha alzado como coordinador de un puñado de senadores simpatizantes de convencer a la opinión pública de que el aumento dañará seriamente al sector y, en consecuencia, a la economía nacional.

- El primer paso del grupo de senadores fue la posibilidad de recurrir al Ejecutivo para solicitarle que hiciera uso de la atribución que le confiere el artículo 39º del Código Fiscal y pudiera dejar sin efecto el incremento. Sin embargo, aun antes de que la petición se formalizara, el Ejecutivo dejó entrever que ese era un asunto en el cual no pensaba inmiscuirse y dejó en manos del Congreso el problema que la Cámara de Diputados generó.

- Para los congresistas opositores, el aumento al IEPS confirma lo que ya es de todos sabido: que el sistema parlamentario mexicano adolece de graves fallas.

- “No creo que ni Hacienda ni la Cámara de Diputados hayan analizado en serio el aumento”, dice Andrés Escobar y Córdoba, director general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Cerveza. Al igual que los congresistas, Escobar y Córdova está convencido de que un mes no es lapso suficiente para decidir los destinos económicos de un país, menos cuando las iniciativas son presentadas días antes de la fecha límite de aprobación.

- El empresario señala la inutilidad de buscar autorías ya que la responsabilidad es del Congreso, porque “a final de cuentas fueron todos los que aprobaron la Miscelánea, ¿o no?”

ACTA NON EST FABULA
El IEPS, vigente desde 1981, aumenta este año su gravamen en un promedio de 25% en las bebidas de alta graduación alcohólica y de 15% en las cervezas. Lo que los industriales exigen es que se conserven las tasas impositivas de 1997: 19% para cervezas, 21.5% para bebidas de graduación alcohólica de hasta 13.5º (vinos de mesa), 30% para bebidas de hasta 20º (licores de frutas) y 44% para bebidas con graduación de hasta 55º (ron, whisky, vodka, tequila). - El efecto previsible, según analistas de Merrill Lynch e ING Barings, es que el aumento afectará directamente los ingresos de las empresas cerveceras y de bebidas alcohólicas en 8%. Las empresas, como también es previsible, sacrificarán su mercado doméstico como estrategia para suavizar el impacto del aumento. El incremento para el consumidor, desde el 1º de enero pasado, fluctúa alrededor de 25%.

- Para los empresarios del sector que pensaron que 1998 era el año de la consolidación del crecimiento económico se prevén decepciones. La primera es que el crecimiento de las empresas del ramo será sólo de 1%, cuando se esperaba que este año se alzara hasta 6.5%. Ello pondrá, sin duda, en serios aprietos a más de una empresa, como es el caso de Grupo Modelo, que verá suspendida la recuperación de los más de $700 millones de dólares invertidos en su planta de Zacatecas, una de las 15 existentes en México.

- Las cerveceras también tendrán que dejar en stand by la tan acariciada y definitiva conquista de los mercados internacionales, pues el nuevo esquema impositivo les aleja aún más de las fronteras europeas y norteamericanas, amén de hacerles más vulnerables a los estragos de la crisis asiática.

- Así, la industria cervecera mexicana, que según JP Morgan produce 25% de la cerveza consumida en América Latina, disminuirá este año su producción en más de seis millones de hectolitros para cerrar el año en 37.4 millones de hectolitros.

- Y también se prevé el despido de una parte considerable de los 100,000 trabajadores que se emplean en toda la república. A ellos se sumarán los 3,000 trabajadores (de los 33,600 existentes) de la industria tequilera que perderán su empleo porque las ventas formales del licor caerán 20%.

- En conjunto, el sector alcoholero dejará de vender 400 millones de litros este año, lo que implicará pérdidas por $12,000 millones de pesos, aproximadamente.

AD VALOREM
“Fuertemente desanimados”. Así es como Escobar y Córdoba mira a sus colegas cerveceros. Acostumbrados a ser parte de las consultas para movimientos recaudatorios, ahora observan con azoro la acumulación de consecuencias negativas. - Hace cuatro años, los industriales de la cerveza lograron disminuir la tasa del IEPS de 25 a 19%. El gobierno aceptó la disminución por la poderosa razón de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) imponía nuevas reglas para el intercambio comercial. La diferencia del impuesto pagado en Estados Unidos ponía en desventaja a las cervezas nacionales.

- Pero la situación ahora vuelve a ser la misma. Incluso más agresiva para los nacionales. En Estados Unidos el impuesto para la cerveza y bebidas alcohólicas es cuota fija, mientras que el IEPS mexicano se aplica ad valorem –según el valor del producto–. Entonces, la industria estadounidense (seis veces más grande que la mexicana) paga menos impuesto a medida que aumentan los precios al consumidor. En México no es así. El IEPS se incrementa según el valor de la bebida y a ello se suma, además, 15% de IVA. Es decir, como si el IEPS fuera valor agregado. Impuesto sobre impuesto.

- Aparte de arrastrar en su caída a industrias como la de los envases, del cartón y los transportes, la industria cervecera y de bebidas alcohólicas advierte a las autoridades sobre la eminente aparición de un mercado negro en el que se incrementarán el contrabando y la comercialización de bebidas producidas a la sombra del clandestinaje.

- Los mismos empresarios lamentan haber dicho “te lo dije” al Gobierno cuando los pasados 22 y 23 de enero un operativo de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), realizado en 12 ciudades mexicanas, reveló que 60% de las bebidas (servidas por copa o en botella) violaban alguna medida de la normatividad vigente. Y dicen que eso es sólo el principio.

CONSUMMATUM EST
En 1997 el IEPS arrojó más de $10,000 millones de pesos a las arcas de Hacienda: 2.1% de los ingresos no petroleros. Con el incremento, se espera que el porcentaje se eleve a 2.4%. El margen, según analistas, resulta poco significativo para un país cuyo secretario de Hacienda se empecina en mostrar como no petrolero. - Marco Antonio Pérez Valtier, consultor en el área de investigaciones económicas de Grupo Bancomer, dice que se dio “un albazo” a la industria que propicia el cultivo de vid en 50,000 hectáreas de suelo mexicano. Para el consultor, los funcionarios hacendarios “traen un problema numérico fácil de poner en evidencia”.

- La SHCP arguye que el aumento fue la respuesta a la pérdida de contribuciones provenientes del Impuesto a la Producción y a algunas medidas de estímulo fiscal. No obstante, Pérez dice que los funcionarios de Hacienda “faltan a la verdad” porque sus cifras son irreales. Por ejemplo, en la propuesta original de recaudo, señala, Hacienda ya contemplaba pérdidas por $10,000 millones de pesos. Y en el caso del Impuesto al Activo, ellos estimaban recaudar $10,000 millones de pesos cuando el presupuesto del año pasado quería $3,000: “¿Cómo pasan de tres a 10,000 en el Impuesto al Activo con una economía que está creciendo?”, se pregunta el analista.

- El segundo argumento que Hacienda esgrimió para aumentar el IEPS sobre cervezas y bebidas alcohólicas es que se trata de productos con demanda “inelástica”, esto es, con un margen de oferta por encima de las fluctuaciones en el precio. Pero los analistas no piensan igual porque están convencidos de que no se puede hablar de homogeneidad en el mercado de la cerveza y las bebidas alcohólicas.

- Hay segmentos, como el de la cerveza en lata, que tienen una elasticidad en precio menor a la unidad. Eso permite tranquilamente aumentar precios sin que la demanda se reduzca en porcentaje superior. Pero si los estudios arrojan que en cinco años el precio de la cerveza ha caído 2%, “es fácil demostrarle a Hacienda que la competencia y las condiciones del mercado determinan el futuro de la industria”, dice Pérez.

- Y el tercer argumento, muy cercano a cuestiones de carácter moral, es que el consumo de bebidas alcohólicas genera costos sociales (alcoholismo, desintegración familiar, etcétera). Sin embargo, si el primer afectado por el exceso en estos productos es el consumidor y su familia, los analistas creen incorrecto trasladar un costo privado a los términos de un costo social. Es como obligar a que un abstemio pague los costos de quien se excede en el consumo de bebidas alcohólicas.

- “Por donde se quiera ver no cuadran las cosas”, dice Pérez. El problema, señala, es que Hacienda maneja sus tesis como dogmas y no las respalda con análisis.

- “Esto ha sido una lección para todos”, señala Escobar y Córdoba. El empresario cree que ya es hora de aprender a “cabildear” en el Congreso mexicano para evitarse futuras sorpresas.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

- Entre tanto en el Congreso, los legisladores coordinados por Cantú prometen que en el próximo periodo de sesiones (que arrancará el 15 de marzo) se dará marcha atrás al aumento.

- Y para demostrar que su arrepentimiento es sincero, también prometen que no cesarán en el empeño de ampliar el periodo de análisis hasta hacerlo de tres meses. “Las discusiones serán arduas, porque sería ingenuo pensar que Hacienda estaría dispuesta a privarse de ese ingreso”, señala el senador Cantú, para el cual también deben evitarse las “sugerencias” a Hacienda: “Si tú le dices a Hacienda: estoy de acuerdo con subir impuestos, pues es como música para sus oídos.”

Ahora ve
La investigación de la presunta injerencia rusa en EU salpica a Jared Kushner
No te pierdas
×