Baños de leche de burra. En su próximo

-

Para Cleopatra eran cosa de todos los días. De hecho, viajaba acompañada por un centenar de cargadores con vasijas llenas de sales aromáticas, agua destilada y cantidades enormes de leche de burra; simplemente vaciaba todo eso en una bañera y se sumergía por horas para conservar su suave, seductora y tersa piel.

- -

Al parecer dicha práctica no han pasado a la historia: algunos hoteleros detallistas, que ya no saben ni qué inventar, la incluyen en sus paquetes. Por ejemplo, en el lujosísimo Hotel Benjamin en Nueva York, donde sólo se hospedan los muy sibaritas y los muy millonarios, se ofrece un servicio de baños de tina con una mezcla de tres tipos de leche –¿cabra, vaca y soya?– y productos de aromaterapia, con el fin de producir efectos relajantes, suavizar la piel y mantener saludable al excéntrico bañista.

-

Ahora ve
No te pierdas