Bayer. Más que un Alka-Seltzer

La químico-farmacéutica alemana continúa con sus planes de inversión en México y levanta la voz
Socorro López Espinosa

Cierto, los problemas del país son muchos. Pero a Bayer eso no lo espanta: durante este año y el que sigue, invertirá $120 millones de dólares en la construcción de una nueva planta de productos de automedicación (ya en marcha) y en la ampliación de sus demás instalaciones.

-

Georg Braunleder, presidente y director general de Grupo Bayer en México, subraya que la nueva planta de Lerma, en el estado de México, tendrá por sí sola una inversión inicial de $45 millones de dólares. "Según nuestros planes -indica-, en febrero de 1997 comenzará operaciones."

-

La planta, que estará equipada con tecnología de punta (alemana, por supuesto), empleará a 220 trabajadores especializados y producirá 4,000 toneladas anuales de los productos más populares de la firma alemana, es decir, 2.4 billones de tabletas de Alka-Seltzer, Tabcin y Baytalcid.

-

Desde 1992 Bayer sostiene inversiones en nuevas plantas, ampliaciones y mejoras en equipo, debido a sus planes de fortalecimiento no sólo en México sino en la región, lo que le permite contar hoy con una planta productiva con valor actual de reposición de casi $600 millones de dólares.

-

Por ejemplo, hace tres años, en la planta de la ciudad de México, Bayer inauguró su línea de producción de penicilinas (Binotal, básicamente) y hoy, dice Braunleder, se registran ahí "los más altos niveles de calidad en la producción de este fármaco a nivel mundial, ya que se utiliza el más avanzado y preciso equipo de cómputo, personal técnico capacitado y sistemas de seguridad y protección del medio ambiente".

-

Asimismo, en 1993, en las mismas instalaciones, inauguró una planta de sanidad animal para la producción de parasiticidas y antiinfectivos para animales productivos y mascotas, además de insecticidas y rodenticidas para higiene industrial.

-

Sumado ello a fusiones e integraciones de otras firmas para fortalecer a Bayer de México -como la integración de Agfa-Gevaert como división independiente, la fusión de Bayer Diagnósticos y Poliéteres Bayer y la fusión de Colorquim -, el grupo alemán cuenta ahora con ocho plantas de producción en el país, que dan empleo a 2,400 personas: Distrito Federal (dos); Santa Clara y Lerma, estado de México; Monterrey, Saltillo, Coatzacoalcos y Cuernavaca. Y en ellas se produce de todo: medicamentos, artículos para el cuidado del hogar, sanidad animal, agrícolas, poliuretanos, recubrimientos, caucho, plásticos, aceites y fragancias, saborizantes, lacas, ácido cítrico, etcétera.

-

En 1994, el consorcio obtuvo ventas en México por $456.4 millones de dólares, a través de sus subsidiarias Bayer de México, Haarman & Reimer, Mexama, Esvimex e Industrias Cydsa-Bayer (esta última en sociedad de capital con el regiomontano Grupo Cydsa).

-

Optimizar, optimizar... La mayor necesidad actual: "Contar con proveedores locales de insumos y servicios", responde Braunleder. Y añade: "Para ello, debe optimizarse la infraestructura existente y alentarse la formación de cadenas productivas mediante alianzas estratégicas, joint- ventures, convenios de producción bajo licencia, o bien, alentar a otros empresarios extranjeros para que inviertan en México".

-

La formación de cadenas productivas es el anhelado sueño que ha estado lejos de ser realizado, en donde deberían participar las pequeñas y medianas empresas, si tomaran el camino de la especialización para atender la demanda de las grandes corporaciones y, de esa forma, ayudar a sustituir gran parte de las importaciones.

-

Es fácil decirlo, con todo y que hoy ayuda la paridad cambiaria. Grupo Bayer cuenta con proveedores locales, pero a todas luces "insuficientes" para atender su demanda de insumos y servicios. "Es preciso -dice Braunleder- iniciar un proceso para sustituir insumos importados para disminuir el flujo de divisas hacia el exterior. Y aunque esto requiere de muchos años para concretarse, la industria mexicana debe acelerar el paso en esa dirección."

-

Ciertamente, antes que nada, como apunta Braunleder, las variables financieras deben terminar de reacomodarse. Si de por sí los problemas de competitividad de la planta productiva mexicana son demasiados, con las tasas de interés y el índice de inflación actuales no hay mayores posibilidades de pensar en cadenas de producción con medianas y pequeñas empresas, porque simplemente no tienen con qué reconvertirse.

-

A eso hay que sumar que la política económica no volverá al sendero del proteccionismo, por lo que todas las empresas del país seguirán expuestas a la competencia mundial, lo cual, agrega el presidente de Bayer, conlleva "un doloroso proceso de reestructuración de la economía hacia la modernización y competitividad.

-

En este tenor, Braunleder es un convencido de que el proceso de privatización de empresas estatales debe continuar. Renuente a dar más detalles, el ejecutivo asegura que "Bayer está interesada en operaciones que compatibilicen con sus actividades altamente especializadas".

-

Parece obvio que ese interés radica en la petroquímica, donde su férrea competidora BASF ya es una de las firmes impulsoras de los clusters (conglomerados) petroquímicos en Altamira, Tamaulipas. "En la medida en que se optimice la infraestructura en México -dice Braunleder-, el costo - país será más atractivo para la inversión."

Ahora ve
A partir de diciembre, el salario mínimo en México sube 8.32 pesos
No te pierdas
×