Casfer <br>Fe, esperanza y... producció

En medio de un contexto adverso, la empresa textilera Loyd´s London se dispone a invertir, siempre

Lastimada y burlada por las importaciones dumping, así como -angustiada por la situación económica nacional e internacional, la firma Loyd’s -London andará cuesta arriba para superar los obstáculos propios de la -industria textil mexicana y preparar el terreno para que sus productos, -amparados la mayoría de ellos bajo la marca Casfer, continúen -disponibles a las órdenes de sus clientes otros años más –por lo menos 50, -que es lo que lleva de vida–.

- La historia, según Carlos Casanova Studer, presidente y director general de -la compañía, inició el 15 de octubre de 1948 cuando su padre y uno de sus -amigos crearon la empresa que, por encima de la razón social, se reconoce por -el nombre de sus mercancías: Casfer. De hecho, Sebastián Casanova y Emilio -Fernández unieron, además de sus esfuerzos, dinero y conocimientos, sus -apellidos para concebir la línea de calcetas, tobilleras y calcetines, de la -que se prevé una venta de $10 millones de dólares al término de 1998.

- La sociedad de los fundadores llegó hasta diciembre de 1965, fecha que -marcó, por cierto, el ingreso a la empresa de su actual director general. Sin -embargo, a pesar del distanciamiento, tanto laboral como personal, de los -iniciadores del corporativo textilero, estos acordaron que Loyd’s London –a -partir de ahí responsabilidad de la familia Casanova– conservaría los -derechos sobre la marca Casfer.

- “El crecimiento del mercado textil y bonetero de México –menciona el -entrevistado– sucede cuando nace la tienda Aurrerá, allá en la calle de -Bolívar (DF), en 1954. Esa comercialización masiva del autoservicio hace -crecer el mercado y comienza el desarrollo de los productos del ramo en general.”

- Hasta 1968, año en que falleció Esteban Casanova, Loyd’s London ocupó un -lugar de 300 metros cuadrados en la calle de Mesones, en el centro de la Ciudad -de México. Posteriormente la empresa se mudó y amplió sus instalaciones a -1,000 metros cuadrados. Para la compañía, así como para el país en general, -los vientos soplaban a favor en materia económica. Los ingresos y la demanda de -sus productos permitieron que la fábrica creciera al doble, producto de la -construcción de un segundo piso. De hecho, en 1974, el tiempo de bonanza -obligó a que adquiriera un terreno de 12,000 metros cuadrados para construir su -actual nave industrial y las oficinas, que fueron ocupadas en 1976. Todo estaba -listo para “administrar la abundancia”.

- “Con todo y las devaluaciones de Luis Echeverría –explica Casanova–, -de 1976 a 1983 ocurrió un crecimiento bestial en el país. Pero, durante el -sexenio de José López Portillo se gastó más de lo debido, inició la -devaluación aguda y comenzó la debacle del mercado. De hecho, cayó el -consumo, la inflación se fue a las nubes y los mexicanos nos empobrecimos -nuevamente.”

- Para aumentar su pena, bajo el gobierno de Miguel de la Madrid, México -ingresa al GATT y la industria textil nacional –debilitada por la crisis– -enfrenta una apertura “descomunal” para la que no estaba preparada. Como -resultado, el sector disminuye a la mínima expresión su papel de exportador y -adopta, sin más opción, el de importador compulsivo.

- - CONTRA CORRIENTE...
-A pesar del contrabando y la subfacturación de mercancías, Loyd’s London -enderezó la nave y avanzó lento sobre las aguas de una calma aparente, durante -el periodo de 1988 a 1994.

- Al final del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, historia conocida aunque -inconclusa, la bomba económica estalla de nueva cuenta en el país y las -empresas del sector experimentan una caída real de mercado, en términos de -unidades vendidas, que giró alrededor de 40%: epopeya que revivió el problema -de la inflación y golpeó el poder adquisitivo de los trabajadores.

- “Aunque se ha recuperado la economía –dice Casanova– desgraciadamente -no se tiene un control de importaciones adecuado. Las autoridades actuales sí -escuchan a los industriales, no sé qué tanto nos hagan caso, pero por lo menos -nos escuchan y muchas de las ideas que elaboramos en conjunto las aplican.”

- No obstante las restricciones arancelarias fijadas a los países asiáticos, -con impuestos incluso superiores a 200%, los productos provenientes de China o -Tailandia, por ejemplo, entran a territorio nacional con precios equivalentes a -un centavo de dólar, gracias a la triangulación que realizan con naciones de -Centroamérica y, en los terrenos de lo insólito, con Estados Unidos.

- ¿Cómo hacen para conseguir el certificado de país de origen? “Sólo -ellos saben”, contesta el directivo. Las estadísticas de los industriales -muestran una importación de 200,000 docenas de calcetines al mes con precios -subfacturados, incluso, por abajo del costo de las materias primas. De hecho, -este y otros elementos provocaron una balanza comercial deficitaria de $2.4 -millones de dólares para los productores mexicanos de calcetería en el primer -semestre de 1998.

- A decir de los analistas sectoriales, además del dumping como -problema interno grave, las tasas de interés elevadas y el financiamiento -escaso esbozan un panorama nada favorable para 1999. De ahí que el reto para -las compañías textileras mexicanas consistirá, dicen, en hilar alianzas -estratégicas con sus similares estadounidenses para buscar un incremento en la -productividad y ampliar su portafolios de negocios. Lo anterior, bajo el amparo -y resguardo de algunas de las cláusulas del Tratado de Libre Comercio (TLC).

- Consciente de la crisis que heredó 1995 a su industria, Loyd’s London -firmó ese año un convenio de maquila con Sara Lee Sock Company –dueña de -las marcas Hanes, Champion y Legg’s–, para terminar -calcetines e ingresar, de manera indirecta, al mercado de Estados Unidos. La -producción para el corporativo extranjero asciende a 1’200,000 docenas -anuales y arroja ingresos cercanos a los $2 millones de dólares.

- Silvia María Casanova Lance, directora de mercadotecnia, detalla: “Actualmente -exportamos poco, alrededor de 6 o 7% de la producción total de nuestras -plantas, que se conforma de la manera siguiente: 100,000 docenas mensuales en la -fábrica de tejido, con una capacidad para 120,000 docenas. En la división de -acabado 250,000 docenas mensuales, tanto para el mercado nacional como para el -de exportación, con una capacidad de 300,000 docenas.”

- Esa producción, precisa la ejecutiva, se distribuye en distintos países, -principalmente Estados Unidos, El Salvador y Guatemala, además de algunas -exportaciones a Francia. De hecho, el objetivo de la compañía a corto plazo es -elevar el volumen de unidades vendidas al extranjero a entre 18% y 25% de la -capacidad productiva de las plantas. Su estrategia busca la conquista de los -socios comerciales de México en el TLC, además de probar suerte en Europa.

- Eso lo piensa hacer la empresa con cuatro plantas, tres de ellas en el DF y -otra en Los Reyes, Estado de México. Dos son productoras, una más para -terminado y otra para comercialización. “Con ellas buscamos crecer”, -puntualiza Casanova Lance.

- MÁS MERCADO
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Resulta importante mencionar que México consume un promedio de 16 millones -de docenas de productos de calcetería anuales, es decir, 192 millones de pares -que fluctúan en un rango de precios de $4 a $40 pesos. El consumo per cápita -asciende a tres pares al año, distribuido entre mercancía para bebés, niños, -niñas y caballeros, en tanto que Estados Unidos adquiere entre 18 y 20 pares -por persona en igual periodo.

- Casanova presume a Loyd’s London como una empresa integrada verticalmente: -produce el hilo, así como sus mezclas, y lleva el control y cuidado de sus -artículos, desde sus plantas hasta el punto de venta. Los canales de -distribución que utiliza inician con la venta directa y llegan hasta las -tiendas de autoservicio, pasando por algunas casas departamentales, grandes -mayoristas, comercios de ropa y boneterías en general.

- “Tenemos representantes en cada área o zona geográfica que nos conviene: -promotores, vendedores... alrededor de 100 personas dedicadas a la promoción de -nuestros productos y 3,500 puntos de venta distribuidos en la República -Mexicana. Además, separamos la fabricación del tejido respecto del acabado y -la comercialización. En estas tres áreas, hablamos de 600 empleos directos”, -dice el director general.

- En el mercado que atiende la marca Casfer existen otros tres competidores -importantes. Durex, Cibolain y Cannon. Según la casa investigadora de mercados -AC Nielsen, a la compañía de la familia Casanova corresponde 18% de la plaza -nacional y el resto queda distribuido entre sus contrincantes, en igualdad de -proporciones. Aunque, en una muestra de honestidad, el ejecutivo reconoce que -“el líder podría ser Durex y nosotros abajo de ellos, por muy poco”.

- Con la mira puesta en mercados nuevos –Chihuahua y Tijuana, principalmente– -Loyd’s London desarrollará una campaña de promoción y mercadotecnia más -agresiva para 1999, que significará 12% del costo de producción en promedio. A -la par, invertirá poco más de $1 millón de dólares para modernizar su -planta. No obstante, ambos desembolsos estarán sujetos a la situación -económica del país, es decir, de continuar la falta de liquidez, lo anterior -quedaría sólo en el terreno de las intenciones.

- De hecho, los recortes al presupuesto que realizaron las autoridades -financieras mexicanas aún no llegan a los libros contables de la empresa. Pero, -de agravarse la inestabilidad nacional e internacional, sus indicadores internos -disminuirán en el corto plazo. Sobre todo, porque sus materias primas se -cotizan en dólares y su maquinaria, así como el grueso de las refacciones, son -importadas.

- “Para crecer –solicita Casanova– debemos -pedirle a la Virgen de Guadalupe, primero, que nos siga ayudando; que no se -reprima más el mercado; que no haga más recortes el gobierno; que no suban los -impuestos y, si eso nos lo cumple, aunado al mantenimiento o mejora del poder -adquisitivo de los trabajadores mexicanos, nuestro esfuerzo se concentrará, -únicamente, en aumentar nuestra penetración de mercado".

- Así sea.

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