Cuauhtémoc Cárdenas: &#34Hay que abrir

-

Este es un extracto de la charla radiofónica del pasado 10 de mayo con el candidato presidencial de la Alianza por México, donde actuaron como “sinodales” los analistas José Luis Calva (JLC), Mauricio González (MG) y Enrique Quintana (EQ). El moderador fue José Gutiérrez Vivó (JGV), conductor del programa.

-

JGV: De llegar usted a la presidencia, ¿cómo visualiza a México desde el punto de vista de sus principales vocaciones económicas, tanto en los seis años de su mandato, como en un plazo mayor, de 20 a 25 años?

-

El país tiene una enorme potencialidad económica y muy variada, que podemos ver, por ejemplo, en los recursos naturales con que cuenta. Al petróleo yo lo pondría por delante. El aprovechamiento del petróleo permitiría manejarse de un modo distinto a como se está haciendo ahora, debiera ser una actividad que conduzca el crecimiento económico del país. Hay todavía un potencial importante en este recurso, hace falta un manejo que nos permita prolongar la vida de las reservas; hay un posible agotamiento de las reservas petroleras en el mundo, no sólo en México, y esto nos debe de llevar a darle un manejo cuidadoso que nos permita prolongarle la vida y empezar al mismo tiempo a cambiar la base energética de la economía. Tenemos que empezar a utilizar combustibles que no tengan como origen el petróleo y, por otro lado, como política general ir disminuyendo las exportaciones de crudo, que ahora constituyen la principal actividad de esta industria. El objetivo es que este recurso se transforme industrialmente en el país para que podamos exportar preferentemente petroquímicos o refinados.

-

Por otro lado, tenemos un importante potencial agrícola en muchas regiones del país, ganadero, forestal; tenemos un importante potencial turístico; y tenemos un pueblo muy creativo, el recurso más importante con que cuenta el país.

-

JGV: ¿Cómo sustituir los ingresos que hoy tiene México por exportación de petróleo crudo, y que siguen siendo un porcentaje muy importante del gasto corriente del gobierno?

-

Es una necesidad ir sustituyendo con otros ingresos lo que hoy Petróleos Mexicanos (Pemex) aporta como ingreso fiscal al gobierno. Veo como uno de los caminos el que hemos venido señalando: la necesidad de que la economía crezca más aceleradamente, pues así se estarían generando ingresos por la vía de los impuestos de otras actividades. Tenemos que pensar en esto, además de modificar el propio régimen fiscal de Pemex, de una manera gradual.

-

JLC: Los países que han logrado pasar del subdesarrollo al desarrollo en este siglo –los tigres asiáticos– han tenido un apoyo industrial en su proyecto. ¿Cómo contempla el desarrollo industrial de México?

-

Es indispensable que haya un esfuerzo conjunto entre la empresa, la industria y el Estado. Debe haber una política industrial (recordemos que en la administración anterior se dijo que la mejor política industrial es que no la haya, lo cual me parece un tremendo error) para visualizar cómo y hacia dónde impulsar nuestro crecimiento industrial, en qué regiones conviene hacerlo y con qué recursos.

-

MG: Hemos escuchado de varios de los candidatos la necesidad de que, efectivamente, haya está nueva estrategia industrial. En caso de que gane, ¿qué puede hacer el gobierno, con qué instrumentos cuenta para fomentar esta política industrial? Usted ha mencionado que es muy importante vincular a las pequeñas y medianas empresas con los grandes conglomerados. ¿Con qué instrumentos lo haría?

-

Un esfuerzo en este terreno es el que tiene que hacerse para integrar con racionalidad las distintas cadenas productivas. En esto está, sin duda, la vinculación de la mediana y pequeña empresa con los grandes conglomerados –como usted le llama–, con los sectores exportadores. Una de las grandes necesidades que tenemos es fortalecer, al mismo tiempo, los mercados internos.

-

MG: Pero, ¿cómo? ¿Con qué instrumentos? ¿Incentivos fiscales? ¿Créditos baratos? ¿O sólo con un esfuerzo de concertación?

-

Tenemos que recordar, entre otras cosas, que llevamos ya cinco años sin banca y con un banca de fomento totalmente desaparecida. Uno de los pasos importantes que deben darse en el inicio del próximo gobierno es recuperar la banca de fomento, y esto quiere decir créditos con intereses más blandos, con objetivos específicos como la integración de estas cadenas productivas. Por otro lado, incentivos fiscales para empresas que se integren adecuadamente y que generen mayor número de empleos. Los incentivos deben darse también en función de nuevos proyectos que se ubiquen en aquellas regiones donde resulte más conveniente, para no seguir concentrando el desarrollo en unos cuantos puntos del país.

-

EQ: En la plataforma electoral de la Alianza por México se habla de medidas fiscales que implican pérdida de ingresos: bajar el IVA de 15 al 10%, exentar a quienes reciben hasta cuatro salarios mínimos del Impuesto Sobre la Renta, además de esta reasignación de los excedentes de Petróleos Mexicanos. ¿De dónde saldrá el dinero?

-

El eje de una política económica nueva, distinta, tiene que ser el esfuerzo que se realice para hacer crecer más aceleradamente la economía. Si mantenemos las tasas de crecimiento que hemos tenido hasta ahora, difícilmente contaremos con los recursos, ni para hacer frente a nuestros requerimientos de desarrollo, ni a las demandas de carácter social. Un primer objetivo es acelerar el crecimiento de nuestra economía, lograr un mayor crecimiento del producto por habitante. Estamos planteando una serie de medidas en el terreno fiscal que nos permitan ampliar la base de contribuyentes, incorporar lo que se denomina “economía informal” hacia las formalidades, evitar fugas, combatir la corrupción. Todo esto nos dará algunos puntos.

-

JLC: Todos los candidatos hablan de reforma fiscal, pero, ¿qué instrumentos piensa usted manejar?

-

En primer lugar, concertar con estados y municipios para que sea un esfuerzo no sólo del gobierno federal, sino uno más amplio, para ir ampliando la base de contribuyentes. Por otro lado, simplificar trámites, simplificar el régimen fiscal mismo, eliminando todos los regímenes especiales que existen. El combate a la corrupción nos va a dar varios puntos en ingresos del Estado.

-

EQ: En el caso del IVA, decía bajar la tasa de 15 al 10%, pero en el programa de Alianza por México se habla también de subir el de los bienes suntuarios hasta 20% y establecer impuestos en actividades que hoy están exentas, como las operaciones bursátiles. ¿No piensa que establecer impuestos a las ganancias de capital podría generar desconfianza de los inversionistas y habrá un problema de falta de recursos, porque va directamente a la parte de la economía que más ahorra?

-

Más importante que esto es generar certeza jurídica y confianza en el gobierno. Tenemos ejemplos de otros países que gravan este tipo de operaciones y esto no les ha significado una fuga. A nadie nos gusta que nos cobren, evidentemente, pero me parece que si damos certeza jurídica, si es evidente la lucha contra la corrupción, el inversionista verá en el país una ventaja.

-

MG: ¿No cree usted que hay algo contrapuesto?

-

No estamos planteando que se aumenten ni el tipo de impuestos, ni los impuestos como tales. Hemos hablado del IVA y de gravar más fuertemente los artículos de lujo, pero no estamos planteando un régimen fiscal que signifique un aumento de impuestos. Por otro lado, me parece que hay medidas o factores sobre los cuales debe actuarse: hoy se dice que por razones de inseguridad hay empresas que están pensando en dejar el país; bueno, actuemos sobre estos factores, creemos seguridad para el inversionista, no sólo en la inversión misma, sino para su personal, para el desarrollo de su actividad. Incidir en este tipo de factores indirectos también nos dará posibilidades de mayor actividad económica y mayor inversión.

-

MG: Si no es por la vía de mayores impuestos, ¿cómo logramos este objetivo de recaudación adicional que, en términos muy gruesos, es de $200,000 millones de pesos?

-

En el crecimiento mismo de la actividad económica. Tenemos que tomar medidas para detonar un crecimiento más acelerado y garantizar que hacia finales del próximo sexenio tengamos un crecimiento de por lo menos 7%.

-

EQ: En el largo plazo coincido plenamente en que la solución es el crecimiento, pero en el corto plazo se perderán ingresos. ¿Está usted dispuesto a incurrir en un déficit fiscal más alto?

-

Debemos pensar en términos generales en tener un manejo equilibrado de las finanzas, pero un pequeño déficit puede aceptarse sin que esto cause mayores trastornos.

-

EQ: ¿Qué tan pequeño es pequeño?

-

Entre 1.5 y 3% sería un déficit manejable; no estaríamos hablando de un déficit que nos causara verdaderos trastornos. Tenemos que ver también algo que no conocemos: lo que vamos a encontrar en los cajones al llegar al gobierno, porque ahí puede haber muchas sorpresas.

-

MG: La ciudad de San Antonio, Texas, recibe 12 millones de visitantes al año. En todo el país no recibimos esa cantidad. ¿Qué hacer para verdaderamente aprovechar nuestro potencial turístico?

-

Tenemos ya una infraestructura turística bastante amplia, que puede desarrollarse mucho más. Hay muchos sitios en donde no hay servicios y existe un potencial turístico muy importante, pero con lo que se tiene hay un buen punto de partida. Debemos hacer una promoción mucho más agresiva de los distintos destinos y tipos de turismo, y no pensar sólo en los destinos de playa que hoy se promueven. Si a esto agregamos un esfuerzo en todo el país, compartido por autoridades federales, estatales y municipales, para brindar seguridad a los turistas, podríamos tener mucho mejores condiciones. Hay que tomar otras experiencias, como la española y algunos países del Caribe. Hay que diversificar, intensificar la promoción e invertir en más servicios.

-

JGV: ¿Cuál sería la meta de su gobierno en cuanto al objetivo de inflación?

-

En términos generales debiéramos tender a mantener baja la inflación en el país. Tratar de acercarnos efectivamente a la inflación que tiene nuestro principal socio comercial, que es Estados Unidos. El Banco de México ha dicho que pretendería una inflación del orden de 3% hacia el 2003. Como objetivo, coincido con esto, pero al mismo tiempo debemos buscar una mayor productividad en nuestra economía, que genere más utilidades y estimule el propio desarrollo.

-

MG: He leído en algunos de los planteamientos que usted ha hecho que en su gobierno la inflación no podría ser el objetivo económico al que se subordinaran otros objetivos. Si usted se enfrentara con una situación en donde la inflación ya está baja, pero para reactivar la actividad económica hay que pagar el costo de una mayor inflación, ¿se aventaría ese tiro?

-

Lo que yo he señalado es que la inflación no debe ser una meta en sí misma, sino proponernos como objetivo la elevación de los ingresos, el mejoramiento de los salarios, la creación de empleos y, en función de esto, ver qué es lo que tenemos que hacer con factores como la inflación. No la estamos desestimando, sino que no la vemos como finalidad última de un crecimiento.

-

MG: ¿Qué preferiría usted: que la economía creciera más a costa de generar un poco más de inflación o mantener la inflación bajo control a costa de que la economía quede media estancada?

-

Situándonos en el terreno de las hipótesis, quizá una situación intermedia entre las dos que usted plantea como extremas: ni apretar tanto, ni soltar tanto.

-

JLC: ¿Cómo contempla usted todos los parámetros macroeconómicos, o sea, inflación, tasa de crecimiento económico, recaudación tributaria, etcétera, para ampliar los márgenes de política industrial?

-

Lo primero es buscar que nuestra economía crezca más aceleradamente. Este es el eje de una nueva política económica y, para ello, hemos planteado destinar un recurso adicional al que normalmente se asignan en los presupuestos públicos y hemos estimado que podría ser del orden de 1% del PIB durante los tres primeros años de la administración, con el objeto de destinarlo a obra pública y construcción, donde habría un impacto sobre un número importante de sectores de la actividad económica. Esto nos serviría, como se ha utilizado en varios países en distintas épocas, para acelerar el crecimiento económico.

-

Todo esto complementado con una serie de medidas que ya comentamos: fiscales, de apoyo al campo, etcétera, además de una mayor y mejor atención al sector educativo y la capacitación para el trabajo.

-

EQ: En los primero tres años de su administración tendría que convivir con el gobernador del Banco de México Guillermo Ortiz. La plataforma de la Alianza por México establece que hay que revisar el papel del Banco de México. ¿Se trata de quitarle la autonomía o de cambiar sus atribuciones?

-

No. En todo caso me parece que lo que tendríamos que buscar sería garantizar su autonomía para que pudiera cumplir con mayor eficacia sus responsabilidades y evitar intromisiones indebidas de otras autoridades en las decisiones que le corresponden.

-

EQ: ¿No hay riesgo de un choque entre el Banco de México autónomo y la política que usted decida emprender?

-

No tendría por qué haber un choque.

-

JGV: Otro capítulo tiene que ver con la gente que tiene un ingreso, y que en los últimos veintitantos años lo ha visto bajar y bajar. ¿Tiene usted algún proyecto más puntual y específico, además de los ya planteados?

-

Que el porcentaje de aumento de los salarios mínimos y los salarios profesionales se coloque siempre por arriba de los índices de inflación durante la próxima administración. Me parece que la productividad que tiene nuestra economía permite tomar una medida de este tipo sin causar trastornos en otros factores económicos.

-

JLC: Estamos importando $9,000 millones de dólares en alimentos y tenemos mucha pobreza en el campo. ¿Qué piensa hacer en términos de política agrícola?

-

Lo que tenemos que corregir es que no sigamos teniendo por parte del gobierno un campo abandonado. Hacen falta inversiones, créditos, incorporar tecnologías de punta, organizar a los productores e integrar las cadenas productivas. Nos queda muy claro que debemos buscar una revisión en los acuerdos internacionales; no podemos seguir dejando que los productores nacionales compitan en condiciones de desventaja con los productores de Estados Unidos y de Canadá, con los que tenemos hoy nuestros principales intercambios en granos.

-

JGV: ¿Quiere decir que usted revisaría la política de tratados?

-

Tenemos que revisar la forma como estamos haciendo las importaciones, tanto en los montos como en las épocas en las que se hacen. Esto es, que la importación venga sólo en las cantidades en que sea necesario para complementar el consumo nacional y, por otro lado, que no se hagan en los momentos de competencia con las cosechas nacionales. Los productores rurales americanos tienen fuertes subsidios y apoyos que no tienen los nacionales.

-

JGV: ¿Usted subsidiaría la agricultura mexicana?

-

Tenemos que revisar qué hacer respecto de la agricultura en este sentido, si establecer precios base (lo que antes se llamaba “precios de garantía”), si ofrecer créditos con tasas bajas como las que tienen los productores de los países con los cuales competimos, porque si no evidentemente seguiremos estando en situación de desventaja. Se están importando carnes de desecho, que ya no tienen consumo humano en otras parte, y aquí las traen a precios muy bajos. No podemos pretender que se recupere así la ganadería.

-

EQ: La política agropecuaria de los últimos años ha sido operada a través de la reforma del artículo 27 y de la eliminación de instituciones que eran el eje articulador de los subsidios y los precios, como Conasupo. ¿Propondría modificaciones al artículo 27 y reviviría la Conasupo?

-

El artículo 27 tenemos que revisarlo y convocar a una amplia consulta nacional para ver si hace falta reformarlo o no. Desde mi punto de vista, hace falta recuperar algo de lo que ahí se perdió, como que las tierras ejidales y comunales no sean enajenables. Pensaría en la necesidad y la protección del patrimonio familiar en la pequeña propiedad, que no exceda los límites de lo que es la unidad de dotación ejidal. Debemos pensar muy seriamente en transformar los derechos a la tierra en un derecho al trabajo, ejercitable, que no quede como letra muerta.

-

EQ: ¿Y la Conasupo?

-

Tenemos que pensar seriamente en recuperar algunos elementos de un sistema de abasto a los sectores más amplios de la población. No se trata de recuperar toda la corrupción que había en Conasupo, pero sí algunas funciones  que están haciendo falta para tener un mejor abasto popular, sobre todo en muchas zonas rurales, donde el sistema Conasupo era el único que estaba dando un servicio medianamente bueno.

-

EQ: Si en este momento nos están sintonizando por internet George Bush y Al Gore, le podríamos adelantar que el gobierno de México, en el caso de que Cuauhtémoc Cárdenas gane la presidencia, les mandará el día 2 o 3 de diciembre una propuesta para renegociar el TLC. Además del agropecuario, ¿cuáles otros rubros serían?

-

Me parece que tenemos que empezar a platicar  despacio con el gobierno de Estados Unidos. Esto es, hacerles entender cuáles son los grupos de productores en el país –agricultores, transportistas, pescadores– que están en situación de desventaja frente a la competencia con el exterior. Creo que podemos encontrar comprensión también en el gobierno de Estados Unidos, abrir todo el tratado y entrar a una negociación compleja. Podemos encontrar buena voluntad allá y aquí para hallar la solución. No podemos pensar en ir a negociar con Estados Unidos sólo el capítulo agrícola. Tenemos una agenda mucho más amplia.

-

JGV: ¿Cuál es su agenda?

-

Las cuestiones migratorias, por ejemplo.

-

JGV: ¿Cuál sería su posición?

-

En primer lugar, ignorar el problema nos ha mostrado que no lo ha resuelto: sigue siendo problema en Estados Unidos y sigue siendo problema en México.

-

JGV: Pero, ¿tiene puntos específicos?

-

Como le digo, empezar a tratar la cuestión migratoria, lograr condiciones aceptables de todos los puntos de vista respecto de los derechos de los trabajadores mexicanos que están allá. No podría decir en cuántos años, pero debemos llegar al libre paso de mano de obra entre los dos países.

-

JGV: Pasemos al tema de la maquila. El gobierno mexicano muestra con mucho orgullo las cifras de exportación y el empleo casi pleno en muchas zonas de la franja fronteriza. ¿Es el camino correcto? ¿Cuál propone usted?

-

Es un camino correcto, pero no debe ser el único. Tiene que hacerse un esfuerzo, compartido en este caso con la propia empresa maquiladora, para integrar la maquila al interior del país, que se integre con nuestra economía y no verla nada más como un proceso que se inicie en el exterior y termine en el exterior. Esto permitiría atenuar los impactos del crecimiento de importaciones, si los insumos se producen en el país.

-

MG: ¿Cómo podría el gobierno ayudar, con algunas acciones concretas, a que se dé esta mayor integración?

-

Creando incentivos para modernizar a la empresa mediana y pequeña, y que pudiera integrarse con lo que es la maquila.

-

MG: ¿Incentivos de qué tipo?

-

Pueden ser incentivos fiscales, de fortalecer los sistemas de capacitación, infraestructura, servicios básicos, etcétera. Hay distintas formas, sin que el gobierno se haga dueño de las empresas.

-

EQ: ¿Qué hacer con la banca?

-

Primero, hacerla funcionar. Hoy tenemos una banca paralizada, pues no hay crédito. Lo primero que tenemos que recuperar son las funciones de la banca, con recursos de dentro, de fuera, con las medidas que hagan falta.

-

JGV: Cuando habla usted de recursos, ¿se refiere a que siga viniendo inversión extranjera a comprar bancos mexicanos? ¿A algún tipo de instrumento fiscal?

-

Todo es válido, porque lo más importante es que funcione la banca. Se requieren, desde luego, cambios en nuestra actual legislación, un sistema judicial que opere con equidad, y una autoridad que supervise efectivamente que la banca cumpla con su función.

-

JGV: Pero, no impediría usted que sigan viniendo banqueros internacionales a comprar bancos mexicanos.

-

No, yo creo que ahorita lo más importante es que funcione la banca

-

Ahora ve
No te pierdas