De durmientes a vaqueritos

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María José Martínez Vial

Empezaron a principios de siglo fabricando durmientes de concreto para vías de tren, y siguen en ello. Pero hoy se dedican también a la construcción. "En los años 60, Impulsora Tlaxcalteca de Industrias (ITISA) empezó a fabricar en México un producto que aquí no existía y que estaba teniendo mucho éxito en el mundo –comenta Gabriel Santana, director comercial de la constructora–. De ese modo, llegamos a ser la mayor fábrica de durmientes del mundo, con una producción de hasta un millón al año". Puede presumir de haber abastecido más de 6,500 kilómetros de la red de Ferrocarriles Nacionales.

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Pero llegó la crisis, y hubo que reorganizarse. "A principios de los 90 se empezó a ver la necesidad de privatizar el sector. El Estado suspendió momentáneamente la labor de mantenimiento de vías, y a nosotros nos bajó muchísimo la demanda de durmientes. Llegó a irse a niveles de 200,000 unidades anuales", dice el empresario. La experiencia en el manejo del concreto, dio a ITISA la posibilidad de lanzarse de lleno a la industria de prefabricados. La Glorieta de Vaqueritos, el Auchan de Miguel Ángel de Quevedo (en el DF), además de los puentes de muchas autopistas dan fe de ello.

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