El &#39Golden Boy&#39 vuelve al vecindar

Óscar de la Hoya el otro, el empresario, ahora quiere vender casas baratas para los latinos de Los

El 19 de septiembre del año pasado Óscar de la Hoya sufrió el primer knock-out de su carrera. Bernard Hopkins, multicampeón mundial de los medianos, le recordó al ‘Golden Boy’ que no era inmortal y De la Hoya (que acababa de cumplir 31 años y es, con ingresos por más de $150 millones de dólares, el boxeador no peso-pesado que más dinero ha ganado en la historia del deporte) respondió como el exitoso empresario que es: le ofreció a Hopkins un contrato de promoción, por medio de su empresa Golden Boy Enterprises, por tres peleas y transmisión exclusiva por HBO. Hopkins aceptó y se convirtió en empleado del hombre al que había derrotado semanas antes en el ring.

- En un deporte en el que muchos campeones, como Mike Tyson, despilfarran sus fortunas en una espiral de improvisación, fiestas y lujo, De la Hoya es una excepción: montó a su alrededor una estructura corporativa que acrecienta constantemente su marca y sus negocios. En mayo, Golden Boy Enterprises anunció su proyecto más ambicioso: un fondo de inversión que buscará $100 millones de dólares para invertir en proyectos inmobiliarios para la comunidad latina de Los Ángeles. “Buscamos una nueva visión del desarrollo urbano, una visión que apoye los sueños y las aspiraciones de la gente que vive en estos mal servidos barrios latinos”, dijo el boxeador, hijo de mexicanos inmigrantes. El proyecto, en sociedad con la desarrolladora inmobiliaria Highridge Partners, construirá edificios de viviendas para la comunidad latina: oficinas y locales comerciales.

- Golden Boy Partners, nombre de la nueva empresa, no buscará ni socios ni subsidios del gobierno de la ciudad o del Estado de California y su plan es vender departamentos entre 10 y 15% más baratos que la media del mercado.

- Pero De la Hoya no estuvo lejos de terminar como sus colegas menos afortunados. A la vuelta de su medalla dorada en las Olimpiadas de Barcelona 1992, De la Hoya se transformó inmediatamente en el ‘Golden Boy’ y con 19 años cobró $200,000 dólares en su primera pelea profesional. En los siguientes años, se mantuvo invicto en el ring y sumó decenas de millones de dólares a su cuenta bancaria. Sin embargo, un día (tras miles de fiestas, dos hijos con madres distintas y una carrera que empezaba a estancarse) miró el saldo del banco y vio que sólo tenía $7,000 dólares. En 2000, tras perder con Félix Trinidad, De la Hoya contrató a Richard Schaefer, un banquero suizo que trabajaba en UBS y al que había conocido jugando al golf. Schaefer primero solucionó los problemas legales de Óscar (le pagó $62 millones de dólares a una Miss Mundo, madre de uno de sus hijos) y después dio vuelta a sus negocios: compraron una promotora de combates de boxeo (Golden Boy Promotions), reforzaron la relación de De la Hoya con las marcas (con contratos con Budweiser, Gillette y McDonald’s) y lanzaron nuevos negocios, como el reality show The Next Great Champ (El próximo gran campeón). De la Hoya además compró una importante participación en dos de los más importantes diarios en español de Estados Unidos: La Opinión, de Los Ángeles, y El Diario / La prensa, de Nueva York.

- No se sabe cuánto le queda al ‘Golden Boy’ bajo los focos de los rings: sí parece estar claro que, cuando se retire y observe su viejo barrio modificarse con sus propios edificios, no sufrirá por falta de dinero.

Newsletter
Ahora ve
Samsung presenta los nuevos Galaxy S8 y S8+
No te pierdas