El ansiado despertar de la banca

De 1994 a la fecha, la banca mexicana no ha cumplido con su misión: otorgar créditos. Esta histori

¿Conoce algún país donde la economía pueda funcionar sin crédito? Bienvenido a México. Un solo dato para documentar esta realidad: entre 1994 y 1999, el financiamiento de la banca múltiple al sector privado tuvo una severa contracción de 43.3%, en términos reales. ¿Quiere la cifra en relación con el Producto Interno Bruto (PIB)? En 1994, el financiamiento a las empresas representó 13.2% del PIB; en 1999, el porcentaje fue negativo en 3.4%.

- La banca mexicana, ni duda cabe, no ha terminado de despertar de la crisis de hace un lustro. Si bien hay señales positivas al respecto, casi todas apuntan al desempeño financiero de las propias instituciones (una clara mejora en las utilidades, los índices de capitalización y de cartera vencida), más no a la misión primordial que deben cumplir: otorgar crédito.

- La obvia pregunta es: ¿de qué depende que se abra el crédito? Las llaves del financiamiento se encuentran en tres bóvedas distintas: disponibilidad de recursos, costo del dinero y voluntad de los bancos. La primera bóveda está abierta, pues las instituciones han continuado captando recursos. Lo que ha ocurrido es que han invertido ese dinero en instrumentos seguros, antes que arriesgarlos en proyectos productivos. La segunda bóveda continúa con un enorme candado cuyas claves han sido desentrañadas apenas a la mitad:

- las tasas de interés siguen siendo un impedimento para que las empresas contraten pasivos en el país. La tercera bóveda tiene un sello que reza: abrir después de la aprobación de la Ley de Concursos Mercantiles y la Ley de Ejecución de Garantías. Y eso, se supone, puede ocurrir en cualquier momento del 2000. Todos los banqueros han hecho especial énfasis en esta legislación, necesaria para protegerlos de la no cobrabilidad de los créditos. De haber luces positivas, es esperable que el financiamiento inicie su triunfante regreso hacia fines de este mismo año, lo cual repercutirá en que las empresas mexicanas logren evitar tanto malabarismo financiero, ya que hoy se financian a través de proveedores, cajas de ahorro y hasta tandas.

- ¿Ayuda en algo la fusión entre BBVA y Bancomer? Sin duda. Es un llamado clarísimo a todos los bancos mexicanos (a los pocos que quedan, en efecto) para terminar de cuadrar sus cuentas. Como Ricardo Guajardo Touché lo subraya –ver Artículo de Portada, página 36–, con toda certeza se darán “otras fusiones para crear un mercado en el que compitan instituciones con una mayor solidez financiera”. Para los más optimistas, esta operación marca el inicio de la capitalización plena del sistema financiero mexicano. Si eso se traduce en el regreso a la misión fundamental de la banca –otorgar créditos–, enhorabuena.

Newsletter
Ahora ve
¿Cómo detectar un esquema fraudulento?
No te pierdas