El inglés por la boca entra

El idioma se impone en el mundo corporativo y, cada año, la matrícula de ejecutivos-alumnos crece
Verónica García de León

Si para un puesto requiere cierto nivel de inglés y no lo tiene, puede ser un genio, un iluminado... pero el trabajo se lo darán a alguien más. Así de contundente es la realidad hoy en la mayoría de las empresas (grandes y medianas) en México, lo que demuestra la importancia que tiene actualmente el idioma en el mundo de los negocios.

- Según Jack Sweeney, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Americana de Comercio de México, es una herramienta que impacta directamente en la efectividad laboral. “Más que una ventaja para quien lo maneja, es un requisito mínimo por parte de las compañías”.

- John Smith, uno de los más reconocidos cazatalentos de ejecutivos, opina que en nueve de cada 10 búsquedas de candidatos, el manejo del inglés juega un factor predominante.

- Entre más alto es el cargo y la responsabilidad, mayor nivel de inglés se requiere, aunque la necesidad ha permeado a menores jerarquías, como gerencias medias o subdirecciones. Incluso el uso de la tecnología hace que a nivel operativo se requieran más que un puñado de conocimientos básicos.

- “En algunos puestos de entrada se re- quiere tener más de 85% de manejo del idioma, pues la compañía no está en situación de esperar que su nuevo ejecutivo lo vaya aprendiendo”, refiere Smith.

- Los requerimientos actuales son muy específicos: saber inglés, hablarlo correctamente y además, para que no queden dudas,  tener un certificado oficial que lo acredite.

- Tras esta necesidad, han comenzado a crecer como hongos las instituciones grandes, pequeñas y algunas personalizadas que enseñan inglés e imprimen el diploma de rigor.

- Bien masticado
En la bolsa de trabajo de la Cámara Americana de Comercio señalan que 80% de dominio es un óptimo nivel, partiendo de que un manejo de 100% corresponde a alguien para quien el inglés es su lengua materna.

- ¿Cómo se obtiene este número? El porcentaje resulta de evaluar y cuantificar en los candidatos la comprensión, conversación y escritura fluida que tienen del idioma.

- Según John Smith, conversar en inglés es el mayor interés que tienen las compañías: “Se espera que el ejecutivo pueda exponer, intercambiar ideas, negociar, motivar, comprender y aprender a través de la comunicación verbal. El inglés escrito es importante pero no fundamental. En todo caso se compensa con una secretaria bilingüe”.

- Esta necesidad ha sido detectada por las escuelas de inglés que dedican cada vez más espacio a atender a sus alumnos de saco y corbata. En la mayoría de los casos son clases en grupos reducidos para facilitar la práctica del idioma, donde incluso se aplican y se usan como base temas concretos de la especialidad de cada ejecutivo. “Hay empresarios con los que trabajamos con la revista Fortune, Inc o The Economist”, se sincera Silvia Durando, profesora de inglés de Horbach Language Services.

- “La conversación es el interés principal de nuestro target, ejecutivos de entre 25 y 45 años que se desempeñan en puestos de gerencia, dirección o subdirección de área. Por lo general aprendieron inglés cuando eran chicos, pero les cuesta hablarlo, ya que las escuelas bilingües mexicanas se concentran sólo en la gramática y lectura”, afirma Alejandro Martín del Campo, director de Mercadotecnia de Berlitz. Él aclara que para practicar correctamente inglés se requieren grupos de no más de ocho personas.

- De ahí que la mayoría de las escuelas con este tipo de servicios digan que no ofrecen un inglés académico sino práctico. En el caso de English Executive Class Service, 95% de sus clases son individuales. “La mayoría nos busca porque necesita hablar inglés diario con su jefe extranjero”, refiere Ellen Gilman, directora de la academia.

- El método que utilizan se basa en el aprendizaje natural. “El niño primero aprende a hablar y después las reglas del idioma. Se aprende conversando y corrigiendo sobre la marcha”, agrega.

- Traje a la medida
La especialización puede llegar hasta donde el cliente lo pida.

- Los ejecutivos solicitan clases puntuales tanto para realizar presentaciones, como para hacer llamadas telefónicas o bien para aplicar el idioma a temas administrativos o de finanzas, propios de su empresa o sector.

- Jean Claude Jouve, director de English Impact, ofrece cursos especiales en negociación, liderazgo y creatividad. “Las empresas nos obligan a dar vocabulario técnico y especializado”, cuenta Jouve. Su empresa ha ofrecido cursos con terminología especial  para ejecutivos de la industria farmacéutica y bancos, por ejemplo. “Sólo requerimos 15 días para prepararlos”, afirma.

- La demanda de cursos especializados para ejecutivos, llevó al corporativo de Berlitz a invertir, hace un año, $10 millones de dólares en este segmento. La cadena creó un curso administrativo en alianza con la Universidad de Harvard que en cuatro bloques ofrece temas como servicio al cliente, mercadotecnia, ventas, planeación estratégica, manejo de riesgos, habilidades para hacer presentaciones y juntas, además de cursos de redacción.

- El programa se imparte de forma individual o bien en grupo. “Los servicios empresariales representan 35% de las ventas de la compañía”, refiere Martín del Campo.

- Hay quienes opinan que lo mejor es aprender inglés en un país anglófono. “En México, antes y después de las clases el alumno hablará español. En un país de habla inglesa lo practica tiempo completo”, afirma Richard Buggs, representante en México de ELS Language Centers. Este centro ofrece a las empresas cursos de inmersión de dos semanas en adelante para sus ejecutivos. En Estados Unidos, Canadá o Inglaterra, sus clientes estudian el idioma de forma individual, de seis a nueve horas diarias y con dos profesores.

- Las empresas envían a este tipo de cursos a sus ejecutivos clave. En la ciudad que eligen para estudiar por lo general existe alguna oficina de la compañía y en algunos casos son empleados que envían para quedarse a trabajar allí.

- Una nueva tendencia en las empresas es el biculturalismo: tiene más reconocimiento aquel que no sólo estudió inglés, sino que lo aprendió en un ambiente de habla inglesa.

- Pruebe lo que sabe
Ya no es suficiente mencionar el porcentaje de idioma que se “cree” tener. De tres años a la fecha, con mayor frecuencia, las empresas demandan una medida estándar para conocer el nivel de inglés de sus candidatos.

- Para ello existen exámenes que evalúan distintos aspectos del idioma y con base en los resultados ofrecen una calificación. “Responde a la frustración de las empresas de recibir candidatos que dicen tener arriba de 80% y no pueden sostener una conversación”, dice Sweeney, de la Cámara Americana que ofrece el Quick Placement Test para sus miembros. Este examen desarrollado por la Universidad de Oxford mide habilidades de comprensión, vocabulario y auditivas.

- En el ámbito empresarial es muy común el TOEIC (Test of English for Internacional Communication). Un examen práctico que evalúa con situaciones de negocios como compras, recursos humanos, mercadotecnia, viajes, presupuestos, manufactura, inversiones, cartas, juntas y horarios. La escala de resultados va de 10 a 990 puntos.

- El TOEFL (Test of English as a Foreign Language) es un examen requerido por universidades de habla inglesa. Se divide en tres secciones: comprensión auditiva, estructura y expresión escrita y comprensión de lectura.

- La duración promedio del examen es de tres horas y la puntuación va de los 310 a los 677 puntos.

- BULATS (Business Language Testing Service) es un examen equivalente al TOEIC, pero elaborado por instituciones europeas tales como el Consejo Británico, el Instituto Goethe, la Universidad de Santander, la Alianza Francesa y la Universidad de Cambridge.

- La prueba comprende cuatro partes: computación, escritura, estándar y conversación. Los resultados, con base en una puntuación de cero a 100, ubican a quien lo aplica en distintos niveles: cero, básico, intermedio, intermedio alto, avanzado y avanzado alto.

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