El lado oscuro del petróleo

La promesa de que la industria petrolera propiciaría una vida mejor aún no se cumple. Vigorosa imp
Gerardo Moncada

Un fantasma recorre la industria petrolera, es el espectro de “lo - políticamente correcto”.

- En junio pasado, en Venezuela, se reunió la Sociedad Mundial de Ingenieros - Petroleros. Concurrieron representantes del Banco Mundial, la Organización - Internacional del Trabajo, el Programa de Naciones Unidas para el Medio - Ambiente y empresas petroleras de 50 países. Todo era cordialidad hasta que - irrumpieron activistas sociales, miembros de comunidades indígenas y - organizaciones religiosas. Portaban fotografías y documentos que evidenciaban - los destrozos causados por las multinacionales del petróleo en esa nación. De - golpe, los invitados especiales se convirtieron en el blanco de las críticas.

- No se trata de una acción aislada y espontánea. En estos momentos sigue su - curso en un juzgado de Nueva York una demanda contra la empresa Texaco, por - haber devastado un millón de hectáreas en la región amazónica de Ecuador - mientras tuvo el monopolio de la extracción petrolera. En otra corte de Los - Angeles, la Unocal enfrenta un juicio similar por aliarse con el régimen - militar de Birmania para construir un oleoducto; lo escandaloso del asunto es - que por delante de los ingenieros petroleros ha marchado el ejército birmano, - autorizado para disparar contra la gente que cruce por las obras de - construcción del ducto.

- A Birmania se suman Nigeria y otras naciones con regímenes sostenidos por - bayonetas. En esos países, las fuerzas armadas allanan el terreno donde - operarán las empresas petroleras, en una suerte de apartheid.

- - “La población de Estados Unidos entra en shock cuando se entera de que - empresas estadounidenses cometen atropellos en otros países, en materia de - derechos humanos o de medio ambiente. Lo que estamos haciendo es tomar ese - shock y dirigirlo contra las empresas”, comenta Steve Kretzmann, miembro de - Project Underground, organización californiana afiliada a la red mundial Oil - Watch. “El problema radica en que esas multinacionales prácticamente no - tienen que rendir cuentas a nadie. Además son tan poderosas que también - controlan nuestro Congreso. Sin embargo, todas ellas están reconocidas por las - leyes estadounidenses, de manera que estamos trabajando para que la legislatura - les retire su licencia de operación en Estados Unidos si no cumplen con - determinados principios fuera del país.”

- La idea no es descabellada. De hecho, el pasado 18 de octubre, Nueva York - presenció una manifestación inusual: cientos de niños y jóvenes arrojaron - sus tenis hacia la tienda principal de Nike Corporation, en protesta contra las - prácticas de explotación que la empresa ejerce en sus maquiladoras del Tercer - Mundo, prácticas que incluyen a menores de edad. La acción contra los - llamados “talleres del sudor” se repitió en una docena de ciudades - estadounidenses.

- Así, de concretarse la propuesta de Oil Watch, la industria del petróleo - podría verse sujeta a nuevos controles éticos que no sólo afectarían a las - empresas estadounidenses sino a las de todo el orbe. Esto incluye a México. - José Luis Gutiérrez, integrante de la asociación tabasqueña Santo Tomás, - Medio Ambiente y Desarrollo, considera que los atropellos cometidos en otros - países no son en esencia distintos a lo que ocurre con Petróleos Mexicanos. - Sobre todo a partir de diciembre de 1977, cuando se modificó la Ley - reglamentaria del artículo 27 constitucional y se dio plena libertad a la - empresa para explorar y extraer petróleo en cualquier sitio, sin importar - quién fuera el dueño o el usufructuario de la propiedad. “Se eliminaron los - derechos civiles frente a Pemex”, señala Gutiérrez.

- Es cierto que en la mayoría de los países tropicales productores de crudo - la economía depende del petróleo. Pero los incrementos en la extracción no - se han traducido en un aumento del nivel de vida nacional. Lo que sí han - crecido son los rezagos sociales y los daños ambientales. Por eso, múltiples - organizaciones civiles están presionando de diversas maneras para imponer - condicionantes de operación a las empresas petroleras. Quizá sea un sueño, - pero estos activistas están decididos a denunciar las tropelías de la - industria del petróleo y, por lo menos, armar un gran escándalo.

- - LA MANCHA VORAZ
- Las actividades petroleras impactan en diversos grados los bosques - tropicales, manglares, tierras de labranza, así como cuerpos de agua dulce, - ecosistemas marinos y costeros. Lo anterior repercute en forma negativa sobre - las diversas pesquerías y las actividades agrícolas y ganaderas. Más aún, - se observa una caída sustancial en los indicadores sanitarios y de calidad de - vida. Además, cualquier ampliación de las actividades asociadas al petróleo - genera nuevos asentamientos humanos caracterizados por una absoluta falta de - planeación, lo cual acarrea diversos conflictos sociales y culturales para los - antiguos y los nuevos pobladores.

- Basta con realizar una simple prospección sísmica en un bosque, una selva - o un manglar. Esta labor requiere abrir hasta 1,000 kilómetros de brechas, - cuyo ancho va de tres a 10 metros, además de acondicionar hasta un millar de - helipuertos. (En Ecuador se han abierto 54,000 hectáreas de bosque prístino - para esta actividad.)

- En las tareas de exploración –supuestamente inocuas– se generan lodos - tóxicos a partir de las arcillas que usan los taladros para facilitar la - perforación. A estas arcillas se les incorpora una serie de químicos - contaminantes, como anticorrosivos, lubricantes y antioxidantes. Además, las - brocas se lavan con sulfatos. El resultado es una masa con contenidos de cromo, - níquel y otros metales pesados, la cual se deja abandonada en charcos junto - con el crudo extraído durante dos horas diariamente. Existen grandes - probabilidades de que esos desperdicios se filtren al subsuelo y contaminen los - mantos acuíferos. Además, las lluvias los arrastran en múltiples - direcciones.

- Para muestra, dos botones. La francesa Elf Aquitaine realizó trabajos de - exploración en Brasil, entre 1973 y 1977. Causó tantos daños ecológicos que - se vio obligada a pagar una indemnización. Por su parte, el gobierno - colombiano inició una demanda contra la British Petroleum en 1994. Las - actividades exploratorias efectuadas por la empresa afectaron bosques - tropicales y el cauce del Cravo Sur.

- La petición de cuidar los ecosistemas trasciende por mucho la mera - inquietud conservacionista. Algunos entornos supuestamente inútiles, como los - manglares, cumplen una función vital en la regeneración de sedimentos y - elaboración de nutrientes, por ello son hábitat de gran variedad de peces y - mariscos. Los pastos marinos, aparte de estabilizar el fondo del mar, son sitio - de desove y desarrollo de crustáceos y peces; además alimentan a más de 340 - especies de fauna marina. En las riberas rocosas habitan importantes - comunidades de moluscos y crustáceos. Los arrecifes coralinos son el sustento - de las pesquerías en zonas tropicales.

- De manera que cualquier daño a estos entornos repercute en diversas - comunidades de flora y fauna y, por lo tanto, en las pesquerías regionales. En - ocasiones, la merma de la productividad pesquera dura hasta cinco años, - siempre y cuando no se repitan los vertidos y derrames de hidrocarburos. Si - esto ocurre en forma cotidiana, los daños son devastadores.

- Los efectos alcanzan a los pobladores, no sólo por la caída de su ingreso - familiar. El petróleo y sus derivados contienen hidrocarburos poliaromáticos - (benceno, tolueno y xileno, sobre todo) y metales pesados (cadmio, arsénico, - plomo, mercurio, antimonio, bario, selenio y otros más), todos sumamente - tóxicos. La mayoría se acumula en las cadenas alimenticias, de manera que - llegan al ser humano a través de los alimentos, el agua y el aire. Una - exposición prolongada ocasiona severos trastornos en la salud, desde daños en - la piel hasta diversos tipos de cáncer. El abanico es amplio e incluye - lesiones en los riñones, pulmones, hígado, sistema nervioso, médula ósea, - aparato psicomotriz, así como episodios de envenenamiento agudo.

- - LOS EJÉRCITOS DE LA NOCHE
- Las primeras en protestar, aunque con escaso éxito, han sido las - comunidades directamente afectadas, en general, pequeños poblados que - aprovecharon por generaciones los recursos naturales sin causar alteraciones de - consideración. A últimas fechas, su persistente queja consiguió la adhesión - de organizaciones civiles, grupos académicos y algunos legisladores.

- Estos movimientos, en un principio muy focalizados, lograron permear amplios - sectores sociales. Son los casos de los pueblos guaraní, huaremayé, - chiquitano, oyorea, huarayu, iracayé, yuki y chimán (en Bolivia); curauari - (Brasil); u’wa (Colombia); quichua, shiwiar, achuar, huaorani, secoya y siona - (Ecuador); quichua, achuar y urarina (Perú); warao y kari’na (Venezuela). - Con pocas variantes, la situación se repite con los pueblos tuareg (Níger y - Mali); amtiran basoin (Timor Oriental); sakai (Indonesia); karen, tavoyan y mon - (Birmania), así como los ogoni, ogbia, igbide, irri y uzere (Nigeria).

- María Eugenia Bustamante, de la organización venezolana Amigransa, - identifica una diferencia con el pasado: “Ahora las comunidades han comenzado - a denunciar, han aprendido a dirigirse a la prensa, al Congreso, a las - autoridades.” El apoyo de diversos sectores permitió que, en el caso de - Venezuela, la comisión de Ecología del Congreso decidiera investigar los - permisos otorgados para abrir 2,000 pozos en el delta del río Orinoco, en el - golfo de Paria y otras áreas naturales protegidas. “Son territorios - indígenas. La entrega de esas concesiones fue anticonstitucional”, afirma - Bustamante.

- Otro es el caso de los indígenas ecuatorianos, cuya demanda en contra de la - Texaco estremeció a Wall Street. Esperanza Martínez, secretaria de la - organización Oil Watch, lo explica sin apasionamientos: “Al evaluar el costo - de restauración de zonas afectadas podemos usar cifras de pobre o de rico. En - el primer caso, la demanda calcula que debió invertirse en la región $1 - dólar por cada barril producido. Esto provocó el escándalo en Nueva York, - porque el monto asciende a $1,500 millones de dólares, una cifra exorbitante - comparada con los $15 millones de dólares que la empresa estaba dispuesta a - dar (el equivalente a un centavo por barril). Pero también pudimos poner - precio de rico.

- Se calcula que los costos de limpieza del derrame del Exxon Valdez, en - Alaska, fueron de $15 dólares por barril.”

- Según Martínez, uno de los problemas estriba en que las petroleras se - manejan con una doble moral. “En el discurso aseguran observar buenas - prácticas de operación, pero en los hechos tienen un bajísimo récord - ambiental.” Bustamante agrega: “Empresas como la Amoco y la British - Petroleum prometieron usar alta tecnología en la amazonia venezolana, pero - como no supieron qué hacer con los desechos decidieron colocarlos en fosas - abiertas en zonas que pertenecen a comunidades indígenas.”

- - LÁGRIMAS NEGRAS
- En México, la figura poética de Ramón López Velarde adquirió una - ominosa carga profética: “El Niño Dios te escrituró un establo y los - veneros de petróleo el diablo.” Si bien el oro negro ha servido de sustento - a la economía nacional, también la ha subordinado y hoy arrastra grandes - pasivos sociales y ecológicos.

- Desde hace tres décadas, diversas comunidades se quejan de perjuicios - ocasionados por las actividades de Pemex. Los pescadores de Tabasco aseguran - que antes obtenían 30 kilogramos de mojarra al día y ahora sólo ocho; - además, sacaban siete millares de ostras (México era el sexto productor - mundial), pero “desde 1992 hay lagunas donde no se captura absolutamente nada”. - La laguna de Pom, antaño un relevante centro productor de almeja, hoy carece - de vida.

- Por su parte, los ejidatarios se quejan de que los derrames y la - contaminación de los cuerpos de agua han reducido la fertilidad de sus - tierras.

- En el Golfo de México, como en pocas regiones del mundo, confluye una gran - variedad de ecosistemas costeros. Estuarios, marismas, manglares, arrecifes de - coral, bancos carbonatados, pastos marinos y planicies de inundación integran - una combinación de hábitats única en el continente. Su equilibrio “difícilmente - puede mantenerse en áreas de intenso tránsito marítimo, de actividades - petroleras, pesqueras, de alto crecimiento de población humana y de - desarrollos turísticos”, señalan investigadores del Instituto de Ciencias - del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, y del - Centro de Ecología y Desarrollo. Esta advertencia no fue tomada en cuenta al - diseñar la estrategia petrolera. Hoy la zona marina de Campeche aporta 80% de - la producción petrolera de México y 90% de las instalaciones para el - procesamiento del crudo y del gas natural se encuentran en las costas del Golfo - de México.

- Encabezados por dos de los mayores especialistas mexicanos en el tema, - Alejandro Toledo y Alfonso Botello, los científicos han concluido que los - vertidos y derrames impactan los recursos naturales. Si bien algunas especies - marinas pueden eliminar o metabolizar los hidrocarburos, esto depende de que - logren desplazarse hacia aguas limpias. Estudios de laboratorio han demostrado - que exposiciones crónicas a hidrocarburos, aun en bajas concentraciones, - afectan la ovulación y el crecimiento de las larvas de peces, mientras en los - ejemplares adultos deprimen el apetito. Dicha persistencia del petróleo merma - también las poblaciones de los moluscos, crustáceos, corales y una amplia - variedad de invertebrados.

- Aunque Pemex asegura que cuida la ecología, los investigadores afirman: “No - existe en nuestra actual estructura de planificación un sistema que contemple, - de modo global e integrado, los problemas ambientales que presentan las - actividades petroleras en el Golfo de México, si por tal se entiende un - mecanismo de monitoreo, control y vigilancia que parta del conocimiento de los - procesos ecológicos que se desarrollan en la zona costera y que tenga como - objetivo la conservación, en condiciones óptimas, de las funciones que hacen - posible sus elevados niveles de productividad biológica.”

- Uno de los impactos más severos de la actividad petrolera es la promoción - de centros poblacionales en las zonas costeras, pues esto origina una descarga - masiva de desechos domésticos en ríos, estuarios y lagunas. La contaminación - por materia fecal resulta alarmante en la Laguna del Ostión y El Conchal, en - Veracruz; en las lagunas Tupilco, El Carmen y Mecoacán, en Tabasco, así como - en la de Términos, en Campeche. A lo anterior se suman descargas de desechos - industriales y agrícolas.

- Esta situación se agrava aún más cuando hay grandes concentraciones de - petróleo en las aguas, como sucede con los ríos Tonalá y Coatzacoalcos, las - lagunas Mecoacán, del Ostión y de Términos (aquí las altas concentraciones - de níquel, cromo, cadmio y plomo evidencian el impacto de las actividades - petroleras de la Sonda de Campeche), además de Nichupté en Quintana Roo. En - estas regiones, las concentraciones de hidrocarburos y metales pesados en - peces, crustáceos y moluscos tienden a representar un peligro para la salud - humana.

- Otro problema, con episodios lamentables, es el deficiente mantenimiento de - las instalaciones y los ductos petroleros. La comunidad de Plátano y Cacao, en - Tabasco, ha presenciado dos explosiones graves en 1985 y 1995. En Cactus, - Chiapas, un estallido destruyó gran parte de las instalaciones en 1996. Cada - accidente deja muertos, heridos, daños materiales y una dispersión masiva de - sustancias tóxicas.

- Las auditorías han sido contundentes. Lloyd’s Register determinó que la - explosión de 1995 en Plátano y Cacao se debió al adelgazamiento de los - oleoductos en más de 50%, tras casi 12 años de corrosión. Pennoni - International de México intervino en Cactus tras el accidente y encontró 252 - irregularidades, 64% de ellas “de alto riesgo”.

- Menos alarmantes pero igualmente nocivos por su frecuencia son los derrames, - las fugas de gases, los estallidos y las volcaduras de autotransportes. - Accidentes que invariablemente ponen en vilo a la sociedad y degradan el - entorno.

- - OSCUROS BENEFICIOS
- A las petroleras se les asocia con las huestes de Atila, por aquello de que - donde pisaban no volvía a crecer la hierba. A estas empresas se les acusa de - extraer riqueza para sólo dejar devastación y miseria.

- En el municipio tabasqueño de Huimanguillo, hasta los años 70, tres - pueblos nahuas vivían de la agricultura y la pesca. A finales de esa década - llegó Pemex e instaló los campos petroleros más ricos del país, el Jujo y - el Tecominoacán, los cuales producen 130,000 barriles al día de petróleo - tipo Olmeca. Según relata el investigador Julio Moguel en el libro La - violencia del oro negro en Tabasco, con la extracción de dos días se - superaba el presupuesto anual del municipio. Los habitantes, sin embargo, sólo - presenciaron un veloz deterioro de sus tierras y aguas. Para 1990, según datos - del Consejo Nacional de Población, más de 75% de su población - económicamente activa tenía un ingreso menor a dos salarios mínimos y la - mayor parte de los habitantes vivía en condiciones de marginalidad.

- La historia se repitió en Nacajuca, donde a mediados de los años 80 se - instaló el campo Sen.

- Tabasco cuenta con más de 2,000 ductos, 4,000 pozos –de los cuales más - de 1,000 están en operación–, 53 baterías de separación, 31 estaciones - compresoras, tres centros de almacenamiento y bombeo, cinco plantas - deshidratadoras y una terminal marítima que exporta 40,000 barriles de - petróleo al día. No obstante la riqueza que a diario se extrae de su - subsuelo, esa entidad ocupa el noveno lugar nacional en pobreza; 61% de sus - habitantes vive en zonas marginadas.

- Aunque Pemex es una empresa paraestatal, sus prácticas son demasiado - parecidas a las de cualquier multinacional petrolera.

- Lorenzo Muelas, senador colombiano hasta julio pasado, pertenece al grupo - indígena guambiano. A su decir, “la explotación de los recursos naturales - no ha beneficiado para nada a los pueblos indígenas. Nunca llega ninguna forma - de compensación. Al contrario, nos ha afectado profundamente en nuestro - pensamiento y filosofía. Además destruye la biodiversidad, que para nosotros - es vital. Por eso mucha gente está pensando que es preferible tener los - recursos naturales en el subsuelo, en vez de sacarlos para que dos o tres - hampones se apropien de ellos”.

- Al respecto, Steven Kretzmann cita un estudio revelador elaborado por la - Universidad de Harvard con información de 97 países en vías de desarrollo. - “El estudio encontró una relación inversa entre abundancia de recursos - naturales y crecimiento económico. Se dan varias razones para explicar eso. - Una de ellas dice que el desarrollo basado en combustibles fósiles es muy - intensivo en capital pero muy pobre en generación de empleo. Esto no lleva - necesariamente a un crecimiento, sino más bien a la inversa: a una actividad - fundamentalmente extractiva que conduce a un sistema no sustentable y a la - bancarrota. Con frecuencia, el boom petrolero en países pobres - desemboca en una gran corrupción, como ha ocurrido en Nigeria, Venezuela, - México y muchos otros países.”

- A mediados de octubre pasado un oleoducto explotó al sur de Nigeria. Al - parecer, el accidente se debió a que los pobladores perforaron el metal para - obtener petróleo. El saldo: más de 500 muertos. Tony Juniper, director de la - organización inglesa Amigos de la Tierra, consideró que si los nigerianos - estaban obligados a “rascar la tierra” para recoger petróleo eso - demostraba que la inmensa riqueza energética de ese país sólo era - aprovechada por una minoría. (Cabe recordar que en 1990 el gobierno nigeriano - masacró a un centenar de integrantes del pueblo ogoni por comenzar a criticar - las prácticas contaminantes de la Shell.)

- Nnimmo Basey, integrante de la organización nigeriana Environmental Right - Action, estima que “la penetración de las empresas petroleras en la - economía de los países africanos ha sido simplemente una extensión de la - colonización y la invasión de los últimos siglos. No hay diferencia, pero - sus prácticas se están volviendo más viciadas y más peligrosas”.

- Nigeria, dice Basey, era rica sin petróleo porque antes la gente generaba - riqueza con sus propias manos. Pero llegó la industria petrolera. “Como se - le dio todo a las multinacionales, ahora la economía depende de estas - corporaciones, que le dan dólares al gobierno y este permanece sentado, - sintiendo que el dinero le cae del cielo. Pero no está construyendo algo para - el futuro.”

- La población no ve los beneficios del petróleo, explica el nigeriano. Los - ríos y la tierra están contaminados, no hay agua para beber, las gaseras - hacen un ruido intenso día y noche; no hay descanso. En las zonas petroleras - hay una gran marginación. Los pobladores quedaron en condición de - supervivencia. Por eso la gente reacciona con violencia, incluso organizando - insurrecciones.

- Esta situación no es privativa de África. En Venezuela persisten las - desigualdades sociales a pesar de que en el último medio siglo el monto de la - extracción petrolera duplicó el asignado para el Plan Marshall (con el cual - se reconstruyó Europa después de la Segunda Guerra Mundial).

- - PODER NEGRO
- Conscientes del poder de las multinacionales petroleras, varios gobiernos - les han hecho concesiones para tener su apoyo en estrategias políticas y - militares. Por esa vía Indonesia invadió Timor Oriental en 1975 y Birmania - trazó su oleoducto a través de comunidades opositoras a su régimen militar. - Menos visibles, estas compañías también han movido sus piezas en las - disputas territoriales entre Perú y Ecuador, Indonesia y Australia, así como - en el pleito entre Vietnam y China por las islas Spratly.

- Algunos gobiernos, con la intención de atraer a las corporaciones - petroleras incluso han derogado leyes ambientales. Son los casos de Perú y - Filipinas. Otros, menos radicales, las han relajado. Bustamante considera que - ese es el caso de Venezuela. Luego de promover por años el lema “Cuidar es - querer” y de ser el primer país latinoamericano con un ministerio de Medio - Ambiente, decidió abrir áreas vírgenes a la explotación del petróleo y - permitir la entrada de cualquier empresa extranjera.

- “Algunas (compañías) tienen un récord ambiental terrible –señala - Bustamante–, como la argentina Perez Companc, la japonesa Teikoku Oil, las - chinas, la Shell y la Mobil. Además, se quiere elevar la extracción a seis - millones de barriles para el año 2004. Con esa agresividad, ningún país - puede tener suficiente vigilancia, ni el control para impedir derrames.”

- Estas últimas no son las inquietudes de las grandes corporaciones - petroleras. En agosto pasado, la British Petroleum absorbió a la - estadounidense Amoco y consiguió escalar al tercer peldaño entre los gigantes - del petróleo. En medio de la euforia, John Browne, director ejecutivo de la - empresa británica y cabeza de la nueva compañía, dijo que esta alianza les - permitirá tener mayor incidencia sobre las políticas energéticas globales. - Políticas que sólo en teoría se han preocupado por cuidar el entorno natural - que rodea los yacimientos y mejorar las condiciones sociales de sus pobladores.

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- Los activistas de Oil Watch aseguran que no están en contra de la industria - petrolera. Lo que buscan es “una diversificación de las economías locales, - que haya otras maneras de crecer, más sustentables, tener una explotación - razonable y no simplemente para atender las necesidades de los países - industrializados”.

- Toledo reconoce que existe una pugna entre conservacionistas y - desarrollistas, pero sugiere buscar un punto de equilibrio entre las posturas - de ambos. Es necesario –dice– encontrar un rumbo que permita evitar las - catástrofes ecológicas y sociales que depara la globalización y aprender a - vivir mejor en una nueva cultura planetaria. Un reto enorme, pero ineludible.

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