El otro rostro de las minas

Peñoles contrató mujeres para extraer oro y elevó su productividad.
Gisela Vázquez / Caborca, Sonora

Cuenta la leyenda que las minas son mujeres y sienten celos; si una mujer -entra en la mina la veta se esconde. Este tabú se rompió en México el 28 de -noviembre de 1997, cuando ingresó por primera vez un grupo de ocho mujeres a La -Herradura, la mina de cielo abierto ubicada en medio del gran desierto de Altar, -en el Estado de Sonora. Perteneciente a Peñoles, del Grupo Bal, la mina se ha -convertido, a siete años de haber entrado en operaciones, en el primer -productor nacional de oro.

- Era una estrategia que implicaba desafíos, sin embargo, Peñoles decidió -apostar por ella ante la falta de mano de obra masculina que estuviera dispuesta -a entrarle al trabajo. “Como húngaros recorríamos los ejidos del desierto -proyectando películas y al término invitábamos a los hombres para trabajar en -la mina. (Pero) se acercaban muy pocos”, recuerda Luis Humberto Vázquez, -gerente general de La Herradura.

- Como era la única mina en una región habitada principalmente por gente que -se dedica a la agricultura, la población desconfiaba de esta actividad. -También actuaba en contra la cercanía de la frontera con Estados Unidos -(Tucson, Arizona, está a sólo 350 kilómetros).

- Los hombres preferían migrar en busca de mejor suerte. Fueron, entonces, las -mujeres quienes desde un principio mostraron interés por la oferta, pasando por -alto los negros presagios de los viejos agricultores que les decían que si -trabajaban allí se quedarían estériles.

- Con el tiempo y los resultados obtenidos, Peñoles terminó reforzando esta -política de recursos humanos. Actualmente 9% del personal de La Herradura –que -en total llega a 500 empleados directos– son mujeres, y en su mayoría laboran -en el área operativa. Del conjunto de la plantilla de trabajadores de las minas -del grupo, la presencia femenina alcanzó ya 30%, que en términos absolutos -significa unos 900 puestos de trabajo en manos femeninas. Aunque no se -establecieron plazos para cumplir con la meta, la intención de la compañía es -aumentar el reclutamiento de mujeres hasta llegar a una relación de 50-50.

- El sexo fuerte
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Por tradición, la minería era un lugar de trabajo reservado para los -hombres, por las características inherentes a la actividad. La tendencia se -revirtió. De acuerdo con el Sindicato Minero de México, tan sólo en 2004 las -empresas de la industria contrataron a unas 500 mujeres en todo el país.

- Entre los bancos de arcilla de la mina de Altar, una de las zonas más -calurosas del país, es normal ver gigantescos camiones de seis metros de altura -por 10 metros de largo conducidos hábilmente por jóvenes mujeres de entre 18 y -30 años de edad que, maniobrando de aquí para allá, arrancan el oro de las -entrañas de la tierra. En lo árido de este suelo norteño, se ha desatado una -revolución silenciosa en el ámbito laboral, donde los roles de trabajo se -empiezan a igualar.

- “(La mujer) cuida mejor la maquinaria, nunca ha dejado una barra enterrada, -esto refleja que es más cuidadosa que el hombre”, explica Roberto Velasco, -superintendente de Recursos Humanos de La Herradura, al argumentar las razones -por la que la compañía abrió sus canteras a personal femenino.

- A medida que se profundiza la experiencia, el crecimiento de la productividad -que consiguen las mujeres también es un punto a favor de ellas. “Su paciencia -y cuidado con el equipo es mayor, lo que –considerando el alto costo que -representan los mismos, su mantenimiento, así como los insumos de mina– -representa ahorros significativos”, explica el directivo.

- Las mujeres que dejan de trabajar en la mina, generalmente lo hacen porque -contraen matrimonio, pero “es raro un abandono o una salida por -irresponsabilidad”. Esto tendría que ver, en buena medida, mencionan los -directivos de la empresa, porque el consumo de alcohol en sus días de descanso -es nulo.

- “Aquí se necesita mente de obra, no mano de obra”, afirman los -ejecutivos de La Herradura. Bajo esta filosofía, en la mina desaparecieron los -tradicionales escalafones sindicales. Sólo hay cuatro niveles, y en un lapso de -21 meses, tras el proceso de capacitación, todos pueden llegar al nivel más -alto.

- Además, no existe discriminación salarial por género: a igual actividad, -hombres y mujeres perciben el mismo salario, que es en promedio de $254 pesos -diarios. Pero eso sí, el régimen de trabajo es el mismo para ambos géneros: -todos laboran 10 horas diarias, cinco días a la semana, tienen el mismo esquema -de descanso y de capacitación. Una situación que ubica a la mujer minera -mexicana en condiciones de excepción respecto de lo que se vive en el contexto -internacional. En Chile, por ejemplo, un mercado donde la minería es una -industria madura, las mujeres mineras perciben en promedio 60.2% de lo que ganan -los hombres, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), -de Chile.

- Con ayuda de la tecnología
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“Le expliqué a mi familia que no era un trabajo de pico y pala sino que -se trataba de saber y en eso la mujer no tiene problemas”, cuenta Guadalupe -Arellano Hernández, que a sus 24 años de edad es ahora una de las mejores -operarias de La Herradura.

- Tecnología y capacitación se aliaron para hacer que la minería diera -acogida al trabajo femenino. “Las minas ya no son lo que eran antes”, -asegura Leopoldo López, coordinador de Desarrollo Comunitario de Peñoles. -Aunque todavía se sataniza este tipo de trabajo, “ahora ya no es necesaria la -fuerza bruta”, dice.

- Además de manejar grandes camiones, las operarias están en la torre de -control satelital (que monitorea la operación de toda la mina), en los -laboratorios y en las áreas administrativas. Sólo están excluidas de operar -tractores sobre orugas, que por peso y vibración podrían afectar su físico. -“Realizan su trabajo sin perder feminidad”, puntualiza Velasco. -Efectivamente, vestida con pantalón y camisa de mezclilla, su casco de -seguridad azul y bien maquillada, Elba Rocío Aranda Montellanos, de 23 años, -nunca ha manejado un auto allá afuera, pero adentro de la mina conduce su -camión con tal destreza, que a veces hace 50 viajes, dependiendo de la zona que -le asignen. Lleva cinco años dentro de la compañía.

- Además de los ahorros que logran en costos de mantenimiento, las mujeres -también están reflejando un mayor retorno de la inversión en capacitación. -Explican los directivos, “la capacitación técnica recibida por el personal -femenino es prácticamente a partir de base cero, no existen vicios operativos -preexistentes”. La experiencia demuestra que ellas siguen al pie de la letra -los procedimientos aprendidos, con lo que el conocimiento se aplica de -inmediato. “Se aprovecha 100% sin necesidad de retrabajos formativos”, -señalan.

- “Es mejor estar aquí que en el campo, la paga es mejor”, evalúa Anabell -Valencia, de 25 años. Valencia labora desde hace seis años en esta mina y -aunque reconoce que es un trabajo arriesgado dice estar orgullosa de poder -demostrarle a sus compañeros que también es capaz de manejar esos monstruos -rodantes. “Está suave el camión”, dice mientras sus manos delicadas, pero -diestras al mismo tiempo, mueven botones y palancas para transportar en él unas -90 toneladas de piedra pulverizada que se ha extraído de la mina.

- El beneficio
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El ausentismo promedio de la mujer operaria de La Herradura arrojó entre -1999 y 2004, sin maternidad, un índice de 2.8 contra 2.1 de los hombres. Con la -maternidad, se eleva a 4.7. A pesar de esta cifra, la política de recursos -humanos orientada a incorporar más mujeres en la mina de Peñoles no se ha -resentido hasta el momento. “No hay que olvidar que el costo de las -incapacidades por causas de maternidad es soportado por el IMSS y en el tiempo -de su ausencia, ésta se prevé y cubre con personal del mismo equipo o, de -requerirse, con personal eventual que no representa un incremento de la -plantilla fija de trabajadores”, comenta López, el responsable del desarrollo -comunitario.

- Según la compañía, la mina de La Herradura está aprovechando, lisa y -llanamente lo que definen como “una ventaja competitiva de género”. ¿En -qué está avalada? “El trabajo femenino tiene un desempeño en eficiencias y -ahorros que surge de un mejor mantenimiento de equipo, uso y optimización de -insumos, aprovechamiento de la capacitación y construcción de un adecuado -clima de trabajo fundado en respeto y valores”, indica López.

- Con la llegada de las mujeres al rudo esquema de vida minero, la interacción -de valores y de potencialidades permitió que emergiera, en el conjunto, el -deseo de mejoramiento continuo.

- “Gano poco más de $2,000 pesos a la semana”, comenta Elba Rocío, quien -diariamente aborda el autobús de la empresa rumbo a Caborca –ubicado a dos -horas de distancia–, donde estudia la carrera de psicología industrial en la -Universidad del Desarrollo Profesional, en la que paga una colegiatura de unos -$1,500 pesos al mes.

- Si ella hubiera seguido trabajando en el campo, en la cosecha de la vid o en -el empaque de espárrago, ahora percibiría alrededor de $500 pesos semanales, -lo que la obligaría a abandonar sus estudios.

- Otros seis de los compañeros de Elba Rocío también estudian alguna -licenciatura. “Tengo la esperanza de que cuando termine la carrera, dejaré de -ser operadora y trabajaré aquí como psicóloga industrial”, dice. Hoy ya -tiene responsabilidades adicionales a la rudeza de la mina, pues es la -presidenta del consejo de vigilancia y justicia del sindicato local. Para ella, -la mina se ha convertido en una amiga que no le tiene celos.

- La perla del desierto
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La Herradura es el segundo conglomerado minero más grande del país. Tiene -una extensión de 430 hectáreas y contó con una inversión inicial de $80 -millones de dólares. Ubicada al noroeste de Sonora, esta unidad de Peñoles se -ha convertido en la principal fuente de trabajo de la región, perteneciente al -municipio de Caborca, donde viven 70,000 habitantes.

- Contrario a los presagios que advierten que si entran mujeres a una mina, se -esconde el oro, aquí la tierra está más fértil que nunca. Año con año se -ha incrementado la producción del dorado metal.

- Tan sólo de 2001 a 2004 pasó de 125,407 onzas a 158,000 onzas, por arriba -de La Ciénega, que reportó 133,000 onzas. Un análisis de Standard & Poor’s -(S&P) menciona que el costo promedio de extracción del oro de $184.2 -dólares por onza se compara favorablemente con el de sus competidores (Barrick -Gold, Placer Dome y Newmont) en la industria.

- Esta bonanza convirtió a Caborca (y a los ocho ejidos que la rodean) en la -“perla del desierto”.

- De acuerdo con un estudio sobre remuneraciones que fue realizado por la -empresa del Grupo Bal con base a las solicitudes de empleo, La Herradura es la -empresa que mejor paga en toda la región.

- El salario promedio diario que ofrece de $254 pesos está por arriba de otras -empresas de la región como el de la maquiladora EDM, que ofrece $120; o el de -los almacenes Casa Ley, que paga $115; la cooperativa agropecuaria Socoada, de -$108, y el de la jornada diaria en el campo que apenas paga $68 pesos.

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