El renacimiento del Mercosur

Los nuevos líderes de Argentina y Brasil quieren expandir su influencia en el comercio del grupo.

Estrechos vínculos políticos entre los dos gigantes del hemisferio austral del continente han contribuido a revivir las perspectivas del Mercado Común del Sur (Mercosur). La devaluación en 1999 de la moneda brasileña y el desplome virtual de la economía de Argentina en 2002 fueron serios reveses para la integración del comercio regional. Sin embargo, la reciente estabilización en ambos países, junto con la elección de dos presidentes de la misma mentalidad, ha hecho posible otra vez el progreso en este terreno.

- Néstor Kirchner, de Argentina, y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, ambos de izquierda, han acordado fortalecer el sindicato aduanal regional que incluye a Uruguay y Paraguay, dos economías muchos más pequeñas (y problemáticas), a pesar de las persistentes diferencias entre los miembros.

- Las instituciones del bloque comercial también están siendo reforzadas. El anterior mandatario argentino, Eduardo Duhalde, acaba de ser nombrado representante internacional del Mercosur y un protocolo para la creación de un parlamento del organismo se firmará a fines de 2005.

- Aunque Brasil se ha convertido en el campeón de las demandas para que las economías industrializadas tengan mayor acceso al mercado, Da Silva y Kirchner comparten cierto escepticismo en cuanto al Área de Libre Comercio de las Américas (FTAA, por sus siglas en inglés) que Estados Unidos ha encabezado, y en cambio, han hecho de la unidad entre las naciones de Sudamérica una prioridad. Ha habido poco progreso en cuanto a la incorporación de Chile y Bolivia, miembros asociados durante años, para convertirse en participantes del bloque. Sin embargo, a finales del año pasado a Perú también se le otorgó el estatus de asociado, y se acordó una amplia estructura para forjar el área de libre comercio entre el Mercosur y la comunidad andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) a finales de 2003, durante la cumbre del Mercosur en Montevideo.

- Para venderte mejor
Los flujos comerciales entre los cuatro miembros del Mercosur registraron un importante aumento el año pasado (60% en 2002, unos $ 10, 000 millones de dólares).

- En 2003 las exportaciones totales de Brasil se incrementaron 21%, a un récord de $73,000 millones de dólares. Sus ventas a Argentina, que volvió a ganar su posición como el mercado más grande de Brasil además de Estados Unidos, casi se duplicaron comparadas con las de 2002, llegando a cerca de $4,600 millones de dólares.

- En conjunto, Argentina fue destino de 6.2% de las exportaciones brasileñas, mientras los cuatro países del Mercosur juntos representaron 7.8% (5.5% en 2002). Además de vehículos y autopartes, las principales ventas fueron bienes de capital, plásticos, artículos para el hogar, papel, mineral de hierro y algodón.

- Las compañías basadas en la región están listas para un nuevo boom comercial. La industria automotriz es el mejor ejemplo, ya que mucha de la inversión en este sector se ha hecho dentro de la estructura de un acuerdo regional específico, que está preparando el camino hacia el libre comercio en 2006. En el apogeo de la crisis del Mercosur, algunos fabricantes y proveedores (entre ellos Fiat, de Italia, y Valeo, de Francia) redujeron la escala de sus operaciones en Argentina e incluso transfirieron algunas líneas de producción a Brasil, pero ninguno salió de aquel país por completo. Cuando sufrieron fuertes pérdidas mientras el mercado local de autos se desplomó y declinó severamente en Brasil, los fabricantes reorganizaron en forma racional sus operaciones existentes (Volkswagen, de Alemania, recortó casi 4,000 empleos en tierras cariocas el año pasado), pero su estrategia para integrar operaciones a escala regional se ha mantenido viva.

- Estrategias detrás del Mercosur
No obstante, cada vez con mayor frecuencia las multinacionales están viendo más allá de las fronteras del cono sur.

- Para el comercio automotriz, México se ha convertido en el principal mercado de exportación, y las ventas a China han aumentado. Mientras que en los últimos 10 años los fabricantes establecieron divisiones específicas en el Mercosur, ahora también consideran toda Sudamérica como un bloque único.

- A pesar de que las perspectivas generales del comercio con los países andinos siguen siendo limitadas, las compañías basadas en el Mercosur necesitan prepararse tan pronto como sea posible para la inminente FTAA. El objetivo de Estados Unidos es concluir las negociaciones y crear un área hemisférica en 2005. Mientras que la meta parece demasiado ambiciosa, es posible que algún tipo de acuerdo, aunque fuera incompleto, emerja para esa fecha.

- Los grandes exportadores también han diversificado de manera exitosa sus ventas fuera del continente americano, hacia el Medio Oriente y Asia. Actualmente, los productores de carne están buscando formas de vender a los mercados que hasta ahora han estado fuera de su alcance, como Japón, siguiendo el caso manifiesto de la enfermedad de las vacas locas (BSE, por sus siglas en inglés) en la unión americana.

- Por otra parte, Uruguay ya tiene un acuerdo de libre comercio con México y está buscando uno bilateral con Estados Unidos. Tales tentativas intentan preservar su autonomía sin fomentar conflictos diplomáticos con los socios del Mercosur.

- El proceso de la integración comercial sudamericana es incipiente. Para tener éxito, la gestión debe estar acompañada de esfuerzos concretos con el fin de mejorar la integración física de la región, notablemente a través de los Andes, lo que daría a las exportaciones de los países miembros acceso a la costa sudamericana del Pacífico, así como a los mercados asiáticos.

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