En busca de lectores

Si bien la crisis ha impactado gravemente a los editores de libros, la raíz del problema se encuent
Eduardo Huerta

No existe nada peor para un escritor o un editor que un individuo apático hacia la lectura. Así, aunque la industria editorial mexicana no es ajena a la contracción económica que vive el país (de hecho, vive una severa recesión), su principal obstáculo sigue siendo el de siempre: la falta de lectores.

- Las cifras hablan por sí solas: en todo el territorio nacional existen 500 librerías, casi la mitad de las que hay en la ciudad de Barcelona, en España. En promedio, según estudios de la UNESCO, en los países desarrollados cada habitante lee por lo menos cuatro libros al año, mientras que en México el promedio no rebasa uno por persona.

- Sin embargo, con una lectura optimista del futuro de la industria y de los hábitos de lectura de los mexicanos, McGraw-Hill/Interamericana de México invierte tiempo, dinero y esfuerzo en la educación de profesores y educandos, desde el nivel preescolar hasta el universitario. Y aunque en el camino deba luchar contra una economía paralizada, un bajo nivel educativo y una incipiente red de distribución, la casa editorial toma en sus manos el reto.

- Como dice Carlos Ríos Sosa, director general de la empresa, "tenemos un enfoque de mercado, buscamos sus necesidades y estamos pendientes de los cambios educativos y de las nuevas tendencias tecnológicas que se van dando en todos los sectores de la educación". La estrategia en México es similar a la que lleva a cabo a nivel mundial (con ventas de $650 millones de dólares anuales): identificar primero el nicho de mercado que requiere una publicación, y después atacarlo.

- Nuevos canales. Por lo pronto, McGraw Hill busca nuevos puntos de distribución a través de tiendas departamentales, para llevar su producto a un mayor número de lectores potenciales.

- Para la casa editorial, incursionar en nuevos mercados -diferentes al de la educación- simplemente no es atractivo. Sus expectativas son fortalecer el mercado nacional y de exportación a través de la atención de necesidades específicas, como la capacitación de profesores en diversos seminarios. "En otras áreas existen empresas que lo hacen muy bien -explica Ríos-; además, en los países latinoamericanos sabemos que todavía hay mucho que hacer en cuanto a educación".

- Y es que México representa para el grupo, en conjunto con España y Colombia, 1,800 títulos. De los $40 millones de dólares que McGraw-Hill México vendió durante 1994, 15% fueron ingresos por exportación de diversos títulos.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

- Por supuesto, será difícil obtener buenos resultados durante este 1995, que muchos competidores ya dan por descontado. Baste con señalar que, para la industria editorial, la crisis se ha acentuado con un incremento del precio del papel (el principal insumo) hasta de 120%. Con todo, Ríos no pierde el optimismo y pronostica una incremento en las ventas de entre 15 y 20% en el año. "Confío en que la recuperación del poder adquisitivo del mexicano comience en este segundo semestre", apunta.

- Y la competencia seguirá latente. Si bien es posible que la balanza comercial del sector mejore (el primer bimestre, según los datos del Banco de México, ya mostró un ligero superávit; contra un déficit de $110 millones de dólares en 1994), el propio Estado es un competidor difícil de atacar: en 1994, el gobierno mexicano produjo mas de 140 millones de ejemplares subsidiados, según información de la Cámara Nacional de la Industria Editorial.

Ahora ve
La Ciudad de México recibirá la visita de Godzilla
No te pierdas
×