Europa ni nos mira

América Latina está al final de la agenda de pendientes de la Unión Europea. Y lo seguirá estand

Antes de la Cumbre Unión Europea-América Latina (que se llevará a cabo el próximo año en Viena), ya está claro que como es una tradición en la Comisión Europea, las propuestas girarán en torno a la “consolidación y fortalecimiento de la relación”. Los preparativos están todavía en su fase inicial y se espera un comunicado oficial para octubre o noviembre. Pero existen fundamentos como para pensar que las relaciones entre ambos bloques están entrando en terrenos pantanosos.

- Latinoamérica apenas aparece en la agenda actual de la UE. Y es que Europa está despertando al surgimiento de Asia, en especial de China. La presidencia inglesa de la Comunidad está preparando cumbres en ese país, además de que contempla sumar en su agenda a India, a los países del Mediterráneo y a África, así como tomar una posición activa en el proceso de paz de Medio Oriente.

- Después del auge en los 90, cuando los europeos desarrollaron lazos a nivel subregional y nacional con el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), Centroamérica, México y Chile, no hay duda de que las relaciones entre la UE y América Latina se desaceleraron. De hecho el tratado comercial con el Mercosur no se ha completado todavía.

- “América Latina está al final de la agenda”, advierte Erika Ruiz Sandoval desde el Observatorio de Política Exterior Europea, con base en Barcelona. Sin embargo, esto ocurre en un momento donde América Latina se ha convertido, en la última década, en un lugar más democrático y próspero. Según datos del Banco Mundial, frente a otras regiones en desarrollo, Latinoamérica goza del ingreso nacional neto más alto, de una expectativa de vida más elevada y de una tasa de mortalidad de niños menores de cinco años  más baja. Si bien la UE dice que quiere desarrollar relaciones en el área de la política, las relaciones que más se han fortalecido durante los 90 fueron las comerciales.

- De acuerdo con las estadísticas de la propia Comisión Europea, en el periodo de 1990-2002 se duplicó el comercio entre la UE y América Latina.  “Aunque se enfatiza la diferencia entre Europa y Estados Unidos, en cuanto a que Europa apuesta más al diálogo político y a la cooperación y no sólo a la relación comercial, la realidad es que también el comercio es el tema central”, dice Ruiz Sandoval y agrega, “el problema con la Unión Europea es que hay una  gran brecha entre el discurso y la realidad”.

- Ruiz Sandoval sostiene que el enfoque de la UE hacia la región ha sido la causa de la desaceleración política.

- En junio de 1999, la UE lanzó en Río de Janeiro lo que se denominó una reunión ‘biregional’ con todos los países de América Latina y el Caribe. La región de 20.4 millones de kilómetros cuadrados, que se extiende desde Argentina a Cuba, es demasiado heterogénea para ser abarcada dentro del mismo marco. “Poner a toda la región en la misma canasta no permite que progrese esta idea de asociación estratégica”, afirma Ruiz Sandoval.

- En los países latinos son muy marcadas las disparidades internas en riqueza y poder. Es claro el contraste entre Brasil, que está luchando por obtener un lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y Bolivia, que ha padecido meses de protestas violentas, o Colombia, que continúa combatiendo los movimientos insurgentes. Hasta ahora han sido muy pocos los esfuerzos por diluir estas diferencias entre los países y dentro de ellos mismos. Llama la atención que la Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe del año pasado buscara promover la solidaridad social siguiendo principalmente un modelo de la UE, siendo que éste no podría replicarse sin un desarrollo económico masivo y la importante asistencia financiera de la propia Unión Europea.

- Ruiz Sandoval cree que la UE debería empezar por resolver su problema de ocuparse de países tan diferentes de una sola vez. “Me gustaría ver que la Comisión se comprometa con una larga lista de objetivos, con un reconocimiento de dónde estamos y hacia dónde necesitamos ir, pero más que nada en reconocer que se trata de una región heterogénea”.

- Pero aún si la UE modificara su enfoque, es poco probable que en un futuro cercano Latinoamérica esté entre los temas principales de su agenda.

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