Gasolinerías <br>Franquicia de estira y

Es un hecho: existe un déficit de estaciones de gasolina en el país. Mientras tanto los empresario

A siete años de la apertura de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la - participación privada en la venta de gasolina mediante el sistema de - franquicias, el sector transita tímidamente a una modernización tardía. De - viudas, militares retirados, inversionistas con influencias e hijos que - heredaban –los pocos privilegiados que accedieron a este restringido - negocio–, el número de participantes es mayor, aunque limitado a mexicanos - con alta capacidad de inversión, que explotan un negocio cuyo potencial de - crecimiento es enorme, pero que a su vez implica retos como superar la - competencia desleal, conseguir las licencias de operación y negociar con un - difícil franquiciante –Pemex– para obtener mejores condiciones de - desarrollo, según los empresarios del sector.

- Aún son insuficientes las 4,237 estaciones de servicio para las - dimensiones del país. Las actuales condiciones de apertura han despertado el - interés de las principales compañías petroleras de Estados Unidos por - invertir en este sector, a pesar de que la paraestatal continúa cerrada al - capital foráneo.

- Al lento cambio del perfil del nuevo empresario gasolinero se añade la - transformación en la infraestructura de las estaciones de servicio –remozamiento - sólo evidente en ciertas zonas del país–, que por años se estancó con - dispensadores de gasolina arcaicos, baches y un despachador que apenas se - esmeraba por surtir el combustible. Esas vetustas estaciones se convirtieron - en centros integrados con tiendas de consumo rápidas, equipos modernos y - empleados más serviciales que limpian los parabrisas y preguntan al cliente - si necesita un aditivo, aunque en su mayoría continúan como “propineros” - (es decir, no reciben un sueldo fijo).

- Las décadas que antecedieron a la apertura de la paraestatal dejaron un - sector rezagado en tecnología, sistemas ecológicos, así como proyectos de - expansión y desarrollo, que requieren de grandes inversiones y cuidadosas - estrategias para ofrecer un combustible de calidad y un servicio a la altura - de un país productor por excelencia de la materia prima, el petróleo.

- El camino no ha sido ni se vislumbra fácil para los propietarios de - estaciones de gasolina. La dificultad para negociar con Pemex mejores - comisiones; cambios corporativos en imagen; los trámites, licencias para uso - de suelo y exigencias ecológicas –en el caso del Distrito Federal–, así - como un crecimiento desorganizado de venta de gas licuado para algunos - vehículos –especialmente flotillas de empresas y de transporte público–, - se han convertido en obstáculos para que el sector crezca de acuerdo con las - necesidades de abasto de combustible.

- Para la gran mayoría de las estaciones, los problemas se han agravado por - el incremento al precio de la gasolina. Por un lado, los empresarios se - quejan de que este aumento disminuirá sus ventas en 1999 entre 8 y 15%, - mientras que para las estaciones que abastecen en la frontera norte - (alrededor de 320), la situación es considerada crítica.

- Salvador Neme, gerente de Estaciones de Servicio de Pemex, señala que la - diferencia que existe entre el precio de la gasolina en México y en Estados - Unidos va de 30 a 100%, por lo que la paraestatal modificará la comisión o - descuento que aplica a sus franquiciados en la misma proporción en que han - caído las ventas. En México, agrega el funcionario, la gasolina está - gravada con 60% de impuestos.

- El tema de las comisiones (es decir, la utilidad por venta) reviste gran - importancia para el sector puesto que el margen actual de 5.9% no permite, - según afirma Óscar Cohen, director del Consejo Empresarial Gasolinero - (Cega), abatir los costos y aumentos en las tarifas como luz, teléfono, - predial y salarios, entre otros.

- De no elevarse este margen a 9%, advierte a su vez Víctor Suárez, - subdirector de Cega, organización fundada en noviembre de 1998, el sector - gasolinero retrocederá 10 años, pues no se podrán destinar inversiones - para el mantenimiento y el deterioro avanzará paulatinamente en las - estaciones.

- Ambos entrevistados señalan que desde hace cuatro años se busca una - negociación con Pemex para incrementar la comisión, pero las expectativas - son pesimistas debido a la política de reducción presupuestaria adoptada - por el gobierno federal.

- Desde que fue creada la franquicia de Pemex en 1992 y se dieron las - primeras autorizaciones en 1993 –afirma Suárez–, sólo en una ocasión - se revisó la comisión con Pemex, no obstante que en el contrato se - establece un incremento cada dos años.

- - Gasolina, un negocio volátil
- Las grandes inversiones que se requieren para instalar una gasolinera - (alrededor de $1 millón de pesos por surtidor) aunado a las dificultades - para tramitar licencias y autorizaciones para operar, hacen lenta la - recuperación de capital, coinciden los empresarios gasolineros Cohen, - Suárez y César Pereda, aunque reconocen que la venta de combustible es un - negocio rentable.

- Los tres propietarios de estaciones confiesan que, en 1998, redujeron sus - planes de inversión en por lo menos 50% debido a los obstáculos - mencionados, así como a la falta de reglas claras en la venta de otros - combustibles y desacuerdos con algunos estatutos de la franquicia.

- William Karam, director general de Hidrosina, una de las empresas más - grandes del sector, con 60 estaciones, también considera abrir no siete sino - cinco estaciones este año, debido al impacto del último aumento de 15% en - el precio de la gasolina.

- Para hacer más rentables las estaciones, los gasolineros han tenido que - ingeniárselas y negociar Pemex la incorporación de otros servicios como - venta de llantas o tiendas de consumo. De 1994 a 1996, agrega Suárez, hubo - un boom en el crecimiento de gasolinerías, que poco a poco ha ido decayendo.

- El fin de sexenio y el consiguiente cambio de autoridades, aumenta la - inseguridad del sector para invertir en este año. “Nosotros siempre - seremos gasolineros, pero las autoridades nunca serán las mismas, y eso - aumenta la incertidumbre”, expresa Suárez.

- - ¿Competencia monopólica?
- La característica de la franquicia de Pemex, que en 1997 se ubicó en el - primer lugar nacional en crecimiento de negocios bajo este sistema, es que, - como monopolio constitucional, el franquiciante es al mismo tiempo el que - decide la política de precios además de que funge como productor y - abastecedor.

- De acuerdo con los entrevistados, esta situación dificulta la competencia - entre las empresas propietarias de estaciones, en vista de que todas - comercializan las mismas dos gasolinas, premium y magna, a precios - controlados y con pocas posibilidades de ofrecer un extra al consumidor que - las distinga y, por lo tanto, les genere más ventas.

- Uno de los factores que más preocupan a los gasolineros está vinculado - con la competencia desleal derivada del crecimiento de un mercado informal de - sustitución de gasolina por gas licuado, así como del principio de - territorialidad que no limita la instalación de una estación cerca de otra.

- Respecto de esto último –afirma Pereda–, se ha dado un crecimiento - desordenado que no beneficia a los clientes y sí perjudica al sector, pues - las ventas dejan de ser atractivas para ambas estaciones: mientras persisten - zonas donde no existe abasto de combustible, en otras abundan las - gasolinerías.

- En este sentido, Neme argumenta que dado el déficit de gasolinerías en - México es ilógico que se imponga un límite de territorialidad que incluso - se contrapone a los principios comerciales de competencia.

- Mientras en Estados Unidos existe una estación por cada 700 vehículos en - promedio, en la Ciudad de México la proporción es de una por cada 9,000. El - problema en la capital del país, agrega, es que pese a la facilidad de - encontrar terrenos idóneos (en esquinas), los movimientos vecinales que se - oponen a la instalación cercana a zonas residenciales complican el trámite.

- En cuanto a la sustitución de gasolina por gas, señala Pereda, algunas - empresas grandes que poseen cuantiosos parques vehiculares han empezado a - instalar estaciones de autoconsumo de gas dentro de sus plantas, lo que - implica una reducción de ventas para el sector. También se ha detectado que - vehículos de transporte público, como microbuses, cargan gas en lotes - baldíos directamente de pipas suministradoras.

- Ante esta situación los empresarios gasolineros se cuestionan: ¿Qué gas - se usará oficialmente para vehículos, el natural o el LP?, ¿quién lo - proveerá, Pemex o empresas privadas?, ¿quién y cómo lo va a distribuir?.

- El funcionario de Pemex señala que la paraestatal está de acuerdo en - apoyar la iniciativa del gobierno del Distrito Federal de fomentar la - utilización de gas natural en vehículos de uso intensivo, pero existen dos - problemas fundamentales: el alto costo de instalar estaciones para este - combustible y la escasa demanda, estimada en apenas 5% en la capital del - país.

- Pese a estas dificultades, las grandes firmas petroleras de Estados Unidos - no han cejado en su interés por participar en la venta de gasolina. Neme - reconoce que los representantes de estas compañías han solicitado a Pemex - que abra este sector, pero la respuesta ha sido la misma: aún no.

- Ante la posibilidad de que Mobil, Shell y Amocco sean propietarias de - algunas estaciones bajo el nombre de empresarios mexicanos –según afirman - algunos gasolineros–, Neme responde que “no todo lo que se dice es cierto” - y que “la función de Pemex no es la de policía. No sé si se están - metiendo por la puerta de atrás, es difícil probarlo. Para Pemex todas las - estaciones pertenecen a mexicanos y así están registrados, apunta.

- Aunque su verdadero blanco es la exploración y explotación de crudo, es - comprensible que a estas firmas les interese este mercado, en vista de que - una estación en el vecino del norte puede vender 100,000 litros contra seis - millones de una en México cada año, afirma.

- Este año marcará el inicio en México de la era del pago de gasolina con - plástico. El proyecto más ambicioso lo encabeza Hidrosina, que introducirá - en mayo de este año la tarjeta de débito con líneas que oscilarán entre - $1,800 y $2,000 pesos.

- Por su parte, las 250 empresas gasolineras afiliadas a Cega iniciarán - también en el primer trimestre de 1999 la tarjeta recargable Gaso Plus, la - cual hará más cómoda y segura la venta de combustible.

- Suárez considera que dentro de dos años, aproximadamente, desaparecerán - los vales de gasolina y en ese mismo plazo se espera que las ventas de - combustible por medio de la tarjeta representen de 20 al 50% del total.

- A su vez, Hidrosina prevé distribuir sus tarjetas en restaurantes, - tiendas departamentales, bancos y en las propias estaciones. Desde hace dos - años la cadena ha probado el éxito del plástico con 18,000 usuarios - corporativos, entre los que destacan Telmex, Herdez, Carso, Telecom, - Compañía de Luz y Fuerza y Televisa, entre otros.

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