Industria textil y de confección. Pendi

En el último quinquenio se dispararon las exportaciones, pero la demanda doméstica sigue deprimida
Yolanda Ruiz

La industria textil y de la confección vive amenazada. Aunque el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) convirtió a México en el primer exportador de telas y prendas de vestir a Estados Unidos, nuevos peligros acechan en toda su cadena productiva. Los acuerdos del vecino del norte con Centroamérica y la entrada de China a la Organización Mundial del Comercio (OMC) ponen a temblar a los empresarios mexicanos quienes, por si fuera poco, todavía no recuperan el mercado interno perdido.

- La apertura comercial cambió la realidad de hace poco más de 15 años, cuando aún existían altos aranceles y permisos previos de importación. A partir de entonces se redujeron los impuestos en aduanas, las empresas invirtieron en su modernización y se empezaron a negociar acuerdos internacionales. Este último aspecto es la clave del crecimiento del sector.

Logros del TLCAN
En 1995, con la firma del TLCAN se batieron récords de producción, exportación y creación de empleos. Las ventas al exterior de prendas de vestir se quintuplicaron. Hasta la estrategia empresarial de la industria ha cambiado: la tendencia es hacia la integración regional de toda la cadena industrial (fibras-textil-confección) y la mayor competencia crea la necesidad de asimilar y generar tecnología. - Tito Kuri Slim, ex presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) y propietario de Sedas Cataluña, asegura que “el logro más importante fue que de la noche a la mañana desaparecieron las cuotas de importación impuestas por Estados Unidos a los productos textiles”.

- Para Enrique Mercado, actual presidente de dicho organismo, el éxito del tratado comercial reside “en las reglas de origen, (que) obligan a que la fibra, hilo, tela y prenda de vestir procedan de uno de los tres países del acuerdo”.

- “El TLC nos dio el acceso al mercado de Estados Unidos, que era intocable, ya que por las cuotas y aranceles que imponía éramos poco competitivos”, añade Rodolfo García, presidente ejecutivo de Parras, la cuarta empresa del mundo en fabricación de mezclilla. Ahora presume que su producción es de 109 millones de metros de tela al año, una cifra cinco veces superior a la de 1994.

- El director general de la Cámara Nacional del Vestido (Canainves), Raúl García Tapia, tiene su propia lista de ventajas del TLC: “Disminución de la dependencia del mercado interno, mejora en la calidad del producto, aumento de empleos, recuperación de empresas, mayor productividad y el hecho de que México se ha convertido en el mayor exportador de prendas de vestir a Estados Unidos”.

- Los efectos del acuerdo con los vecinos del norte no acaban aquí. A partir de 1995 se han disparado las alianzas estratégicas, la llegada de compañías estadounidenses y las fusiones con firmas mexicanas. Burlmex, filial de Burlington Industries, aprovechó el TLC para expandirse a lo grande. Actualmente participa en toda la cadena productiva, de la producción de la fibra sintética a la confección de la prenda final y, desde 1995, ha crecido más de 300%. Ricardo Ortega, su director de recursos humanos, destaca la inversión de $210 millones de dólares en un parque industrial de 120 hectáreas en Yecapixtla, Morelos, además de sus proyectos en la Ciudad de la Confección en el mismo estado y otras instalaciones en Aguascalientes.

- Amenaza asiática
Hasta ahora el TLCAN ha permitido el crecimiento del sector, pero los peligros empiezan a cernirse sobre México. El primero, la inminente firma por parte de la Unión Americana de un Nafta Parity con los países del Caribe y Centroamérica, sólo en el sector textil. Esto significa que Estados Unidos dará a estas naciones los mismos beneficios arancelarios y de cuotas que a su socio del sur. Además, algunos países como República Dominicana, también con tradición textilera, se convertirán en paraísos de maquila. Consecuencia: menos comercio exterior con el vecino del norte, al cual México destina el grueso de sus exportaciones.

- No obstante, la amenaza mayor viene, sin duda, de Oriente. La entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) pone los pelos de punta a más de uno. Adalberto González, socio consultor de Grupo de Economistas y Asociados (GEA), es contundente: “China es una potencia peligrosa para México, porque tiene salarios mucho más bajos y son bastante eficientes para producir telas y prendas, sobre todo de algodón. Puede saturar cualquier mercado. Su potencial de exportación no radica en medidas que ellos tengan internamente para poder exportar, sino en qué espacios le abren los mercados”.

- Muchos de éstos han tratado de defenderse de los chinos más que de ninguna otra economía de Oriente y han obligado a los gobiernos a establecer cuotas compensatorias para proteger los productos locales. México impone una cuota compensatoria de 557% a la ropa que viene de China. Este año, las autoridades revisarán si todavía es aplicable; los empresarios textiles lo creen necesario.

- Antes China era el principal exportador textil a Estados Unidos. Con el TLC, México lo desbancó pero la cancelación del Acuerdo Multifibras firmado en la Ronda Uruguay, que significa la eliminación de cuotas para el año 2005, podría invertir nuevamente la balanza. El director de la Canainves advierte que esta medida “es una amenaza, porque China no tendrá cuotas y, aunque sí pague aranceles, su mano de obra es barata”.

- A estos peligros reales y potenciales se suma la crisis asiática de 1998, que provocó un descalabro financiero en los resultados de las empresas textiles y de la confección. La sobreoferta de productos asiáticos redujo los precios internacionales y las empresas mexicanas recibieron mucho menos dólares, no obstante que  aumentó el volumen de la producción nacional.

- Luis de la Calle, subsecretario de Negociaciones Comerciales Internacionales de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (Secofi), admite que la principal competencia de México es Asia. “Los vaivenes y dificultades del sector están influidas por los flujos o condiciones económicas de Asia”, asiente.

Urge diversificar
La competencia asiática, los acuerdos comerciales de otros países latinoamericanos con Estados Unidos y algunos cambios en su economía –como los altos tipos de interés o la disminución de la demanda– vuelven demasiado riesgoso colocar todos los huevos en la misma canasta. México necesita voltear hacia otros mercados para evitar que un traspié hunda su industria. Hoy día 90% de las exportaciones va a parar al vecino del norte, mientras el resto se reparte entre Sudamérica, Asia y Europa. - Muchos se pronuncian por un mayor equilibrio. Raúl García dice que, “por cuestión lógica, hay que buscar una diversificación de mercados; muchos fabricantes empiezan con Chile y Costa Rica o están buscando cómo entrar más fuerte a Canadá”. Además, con la crisis asiática, las ventas textiles a Sudamérica en 1998-99, sobre todo a Brasil y Venezuela, bajaron en 80%, debido a que “los asiáticos atacaron directamente estos mercados”, explica Kuri.

- Este año entrará en vigor el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (UE), que ha alentado en el sector la esperanza de duplicar la participación de esa región en las exportaciones textiles y de la confección mexicanas, actualmente de poco más de 5% del total, según la Secofi.

- González, sin embargo, se juzga realista: “Somos escépticos con respecto a que (el intercambio) se dé en la magnitud y a la velocidad en la que se dio con Estados Unidos, prácticamente porque los salarios mexicanos no están tan bajos y Europa tiene muchas ex colonias cerca que le pueden proveer de mano de obra barata para hacer ropa. Son países africanos y ex socialistas que, en general, tienen mejores o iguales ventajas que nosotros y también gozan de esquemas preferenciales para entrar en la Unión Europea”.

- A pesar de esto, los textileros están contentos con la negociación. Según la Secofi, han conseguido 77.4% de las fracciones discutidas a su favor, aunque se quejan de algunas asimetrías (Europa y México cancelan aranceles del mismo producto en distintos años). Kuri opina que el mayor logro con la UE es la negociación de la regla de origen, lo que “ocasionará que no gocen de la preferencia de las maquilas ciertos países, como Pakistán, donde Europa establece muchas de ellas”. Aún así, el presidente de Sedas Cataluña asegura que los logros se verán a partir del 2003.

- Parte de la inconformidad está en que a los europeos se les concede , un cupo de importación que les permite introducir hasta 7.5 millones de metros de tela procedentes de cualquier parte del mundo, considerado excesivo por los industriales locales. Además, las reglas de origen sólo se aplicarán a las telas y a la confección, por lo que los productores de hilo mexicano quedarán fuera de la jugada hasta el 2007. Según la Secofi, 18% de las fracciones quedaron en asimetría a favor de Europa, 4.3% resultaron recíprocas y 77.4% a favor de México.

- La queja, en palabras de Mercado, es que Europa es 10 veces superior a México en este sector y por tanto hay demasiadas fracciones a favor del Viejo Continente. Lo que todos reconocen es que este es un mercado muy diferente a Estados Unidos. Hay ventajas en algunos nichos, como mezclilla y toallas y, además, habrá un ahorro significativo en la importación de marcas de diseñadores europeos.

- Hasta ahora, los productos textiles de Europa tienen que paga aranceles de hasta 35%, según sean fibras, telas o prendas de vestir. García Tapia, de la Canainves, considera que a esta región hay que “entrar bajo paquete completo. El éxito con Estados Unidos fue la maquila, pero Europa ya tiene sus México en el norte de África y los países del Este”. Para De la Calle, “el obstáculo con la UE son los beneficios arancelarios y de cuotas de otros países con Europa”.

Contrabando mortal
Frente al éxito exportador, en cambio, el mercado doméstico quedó profundamente dañado luego de la crisis económica de 1995, afectado por el bajo poder adquisitivo de los mexicanos y la escasez de créditos y financiamiento. Aunque crece poco a poco, todavía no se vislumbra el día en que la producción y los ingresos por este concepto se equiparen a los de 1994. - En este contexto, el contrabando y el mercado informal han encontrado un abono perfecto para crecer sin límite. El presidente de Parras asegura: “Hay una invasión de productos a México que vienen de contrabando técnico o bronco, es decir, con papeles y sin papeles. Además, existe una gran tibieza por parte de las autoridades, hay total impunidad”.

- García Tapia afirma que “el escaso poder adquisitivo –vendemos cerca de 90% de lo que vendíamos en 1994–, la falta de crédito y el comercio ilegal, resultado de la crisis de los últimos 30 años en México, son las razones de la contracción de la demanda interna”.

- Estima que 55% de las prendas de vestir se venden a través de estos canales y mediante varios mecanismos: subfacturación (cuando el proveedor factura por debajo del valor real para que en la aduana se paguen menos impuestos), triangulación de mercancía (por ejemplo, productos de China que se envían a otros países para reetiquetarlos y, desde ahí, venderlos a México para evitar la cuota compensatoria de 557%), talleres clandestinos que pagan cero impuestos, o importación de ropa usada, prohibida por México.

- González, de GEA, afirma que “cualquier producto mexicano que se encuentre altamente protegido contra importaciones es un atractivo para que haya contrabando”. Todos coinciden en que, no obstante la vigencia de las leyes contra el contrabando, el problema es la discrecionalidad con que las aplican las autoridades y la impunidad que gozan los responsables de ese comercio ilegal.

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- Aunque el sector textil ha cambiado muchísimo estos años y todos hablan de su competitividad internacional, los empresarios reconocen también rezagos importantes, como en el nivel de sus técnicos. Según González, “se echa de menos a la mano de obra calificada, ingenieros textiles , diseñadores”. Ortega, de Burlmex, concuerda con él e indica que, frente a la inexistencia de carreras textiles en el país, su empresa está patrocinando con el Tec de Monterrey, campus Morelos y la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos, una especialidad de ingeniería industrial referida al ramo textil.

- Sea como fuere, las industrias textil y de la confección necesitan un empujón. Los riesgos derivados de los acuerdos internacionales pueden hacer mella en el futuro, pero el contrabando es hoy la gran asignatura pendiente.

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