Inicia zona de baches

La búsqueda del mercado estadounidense y el cambio de prioridades de VW nublan el horizonte naciona
Zacarías Ramírez Tamayo

A Volkswagen de México le esperan 18 meses de tensiones. Las negociaciones de directivos y sindicato demuestran que el plan diseñado por el consorcio alemán para Puebla –destinar su producción a la unión americana– no ha sido la más acertada. Evidencia también la debilidad en los mercados mundiales de su producto estrella, el New Beetle, y es una muestra del aumento de los costos laborales mexicanos y del poder de atracción que ejerce China sobre la industria automotriz.

-

La empresa orienta entre 85 y 90% de su producción a exportaciones, especialmente al vecino país del norte. Como resultado de la baja en los pedidos de los modelos Jetta y New Beetle, la cantidad de unidades fabricadas pasó de 346,000 a 285,000 –una baja de 23%–, dice José Luis Rodríguez, secretario general de la asociación gremial.

-

Para adaptarse al momento, la compañía planteó eliminar 2,000 plazas de una plantilla de 10,000, en tanto que los trabajadores prefieren paros parciales, reducción de jornada de cinco a cuatro días e incluso rebajas salariales. El ajuste deberá durar hasta el inicio de la fabricación del Bora, dice el líder. Para este modelo (destinado a Europa) se inyectarán $180 millones de dólares y se contratarán 1,500 personas a principios de 2005.

-

Esta es una señal de que la corporación no espera grandes ventas en Estados Unidos. No debe hacerlo: en el primer trimestre de 2003 sus exportaciones cayeron 15% respecto al mismo periodo del año anterior y en abril el descenso fue cercano a 50%. En general Norteamérica dio saldo negativo para Volkswagen, lo mismo que Sudamérica e incluso Europa (incluyendo Alemania). La otra cara de la moneda es China, donde la actividad automotriz, encabezada por el consorcio, espera duplicar su producción para 2007.

-

La competencia por los salarios entre las 40 plantas de la organización en el mundo tornó ríspidas las relaciones laborales en México, comenta el sindicalista. Puebla llegó a tener los costos de mano de obra menores, pero ahora se ubica a la mitad de la tabla, quedando rezagada respecto a los atractivos precios que ofrecen los países ex socialistas de Europa, Brasil y China. Y la tendencia crece. En 2000, el importe del trabajo local sumó $3,030 millones de pesos, 4.3% del total; el año pasado el índice llegó a 4.7% y actualmente podría alcanzar 5.4%. La firma no aceptó platicar con Expansión para confirmar los datos.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

-

El tiempo corre en contra del sindicato, pues a fines de este mes a la negociación para reducir producción se sumará la revisión salarial. La posición del organismo, que pedirá un incremento a los sueldos de 13.6%, será débil, anticipa el experto laboral Néstor de Buen, pues el recurso de la huelga no jugará esta vez a su favor sino de la empresa, que precisamente quiere detener las máquinas.

Ahora ve
Ni la guerra impide a Moafak, de 70 años, vivir en su casa en Mosul
No te pierdas
×