La tierra de las oportunidades

Presentamos tres historias con razones para invertir en una economía &#34a la italiana&#34.

Oportunidad número uno. En un ambiente de alta competitividad por el empleo, la generación que padeció la saturación de las aulas de primaria y secundaria en los años 70 y 80 llama hoy a las puertas de la universidad. Los centros públicos, una vez más, no disponen de un número suficiente de plazas para la elevada demanda, que puede llegar a cinco millones de estudiantes en 10 años.

-

Entre las limitaciones de las universidades de prestigio fundadas como asociaciones civiles y la rapacidad de las llamadas “universidades patito”, hay un tercer modelo educativo, profesional y posibilidades de crecer como negocio. Además, para alarma de los puristas, ofrece una rentabilidad de 30%. La Universidad del Valle de México, el Tec Milenio y el Unitec son los tres mayores ejemplos del momento de lo que se denomina educación for profit.

-

Son centros dirigidos al segmento medio de la población, con un modelo de negocio basado en la estandarización de la enseñanza y la optimización del uso de los asientos en las aulas. Sus estudiantes, muchos ya empleados, buscan formación técnica y la encuentran.

-

Los fondos, y los grandes grupos multinacionales, ya lo vieron. Están a la espera de una oportunidad. Y tal vez habría también que mirar el segmento kinder.

-

Oportunidad número dos. El financiamiento volverá lentamente al campo. Finrural, fondeará a las nuevas Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles). No es momento de echar las campanas al vuelo. El campo presenta serios problemas de títulos de propiedad y la cobranza de los créditos es toda una aventura. La certificación de terrenos ejidales, primer objetivo de la reforma de 1992, ya es un hecho en 83% del territorio. El desafío es que los ejidatarios opten por la privatización, lo que les permitirá ofrecer garantías para los préstamos.  En este proceso, el campo abre nuevas oportunidades de negocio para el sector financiero y para la agroindustria.

-

Oportunidad número tres. A falta de reforma fiscal, el gobierno decidió financiar sus proyectos a través de alianzas público privadas (PPPs, por sus siglas en inglés). Las empresas invertirán en construir hospitales o carreteras y cobrarán de acuerdo a un contrato de servicios al Estado mexicano por cama ocupada o por vehículo que transite. Es un modelo común en algunos países europeos y que definitivamente puede funcionar en la salud, las carreteras y la energía (como los contratos de servicios múltiples de Pemex). Difícilmente para todos los proyectos y habrá que justificar cada contrato, pues será un legado a la administración que siga y que no contará con los precios del petróleo actuales.

-

Sojo cree que México está “italianizado”: la descomposición política va por un lado y la estabilidad económica por otro. Es posible. Lo veremos en 2006. Antes y durante ese proceso, Los Pinos tiene como reto mantener la confianza de los inversionistas.

-

–Los editores

Ahora ve
El gobierno español sigue esperando que Puigdemont aclare su postura
No te pierdas
×