La udización de la economía

-
Sergio Sarmiento

El autor es columnista de los periódicos Reforma y El Norte, y también comentarista económico de Televisión Azteca.

- No sorprende que en los medios oficiales las Unidades de Inversión, o UDIs, hayan generado un fuerte entusiasmo. Se trata, después de todo, de un mecanismo que en condiciones adecuadas puede disminuir el "costo del miedo" y así ayudar a reducir el riesgo de insolvencia del sistema financiero mexicano.

- Tampoco sorprende, sin embargo, que los empresarios y ciudadanos se muestren escépticos. Es tan profundo el problema financiero del país, tan agobiante la sensación para quienes han visto desplomarse sus vidas o su actividad por el incremento en las tasas de interés, que la idea de que todo se puede resolver con la simple introducción de una nueva unidad de cuenta parece absurdamente optimista.

- Los mexicanos les han dado la bienvenida a las UDIs, con su característico sentido del humor. Un empresario tabasqueño me decía que en su región los empresarios les llaman UZIs, porque dejan al empresario como si hubiera recibido una ráfaga de metralleta. Otro, capitalino, afirmaba que muchos de sus amigos las llaman DUDIs, porque las dudas que hay sobre su funcionamiento son mayores que los problemas que pueden resolver.

- Si bien las UDIs fueron introducidas formalmente en el mercado financiero mexicano el 1º de abril, para mediados del mes no se sabia todavía de ningún préstamo redocumentado con esta medida. Durante la Semana Santa los bancos llevaban a cabo intensos seminarios con sus gerentes de sucursal y ejecutivos de cuenta para enseñarles a emplear las UDIs. La gran preocupación de los banqueros era decidir en qué casos sería mejor aplicarlas. Después de todo, los riesgos de los créditos en UDIs serán asumidos totalmente por la banca.

- Las UDIs son fundamentalmente una unidad de cuenta indizada a la inflación. Una transacción financiera pactada hoy a 100,000 UDIs tendrá que redimirse en su momento al mismo valor real del dinero más la tasa de interés pactada. Si hoy 100,000 UDIs valen N$100,000 nuevos pesos y yo otorgo un préstamo por un año a alguien por esta cantidad con una tasa de interés de 4%, al cabo de un año, si la inflación ha sido de 50%, recibirá N$154,000 nuevos pesos. En términos contables, este monto será equivalente a 100,000 UDIs más N$4,000 nuevos pesos por intereses, pero las 100,000 UDIs en ese momento valdrán N$150,000 nuevos pesos en lugar de N$ 100,000 nuevos pesos.

- La ventaja de las transacciones en UDIs es que eliminan el factor miedo que se ha convertido en un elemento muy importante de las tasas de interés. Los Certificados de Tesorería a 28 días tenían un rendimiento de 76% anual a mediados de abril. Con una inflación oficial esperada de 42% para el año de 1995, esto significa que el mercado estaba cobrando unos 30 puntos porcentuales por miedo: por la posibilidad de que la inflación fuera a estabilizarse a una tasa mayor que la prevista por las autoridades. Estos 30 puntos porcentuales son los que pueden disminuirse o incluso eliminarse si las UDIs son efectivamente aceptadas en la economía mexicana.

- De momento, sin embargo, la banca no está teniendo captación en UDIs. Los contratos bancarios se siguen realizando en pesos, en parte porque la gente no conoce el nuevo sistema y en parte porque no le tiene confianza. Por ello, el gobierno ha tenido que inyectar N$76,000 millones de nuevos pesos en líneas de crédito a la banca comercial para que ésta pueda empezar la reestructuración de créditos empresariales en UDIs. Más adelante, se piensa, las UDIs serán aceptadas, los bancos captarán recursos en ellas y la reestructuración de créditos podrá extenderse a los préstamos hipotecarios y personales así como a las uniones de crédito que hasta la fecha no se benefician del programa.

- No es insensato pensar que las UDIs puedan ayudar a bajar el costo del miedo. En otros países, como Chile y Brasil, unidades teóricas de cuenta que descuentan la inflación han tenido éxito en los esfuerzos por estabilizar economías con altos niveles de inflación. Es indudable, sin embargo, que las UDIs por sí solas no resuelven todo el problema económico del país.

- Más que las altas tasas de interés, que ya las tuvimos mayores en el pasado, lo que ha afectado a los agentes económicos de México ha sido la brusca modificación en las condiciones financiero-económicas a partir de la devaluación de diciembre. Bajar las tasas de créditos bancarios de 100% a 60% 6 70% será sin duda beneficioso para muchos usuarios, pero un gran número de empresas y personas, que apenas en noviembre pagaban 20% por sus créditos, no pueden mantener su servicio de deuda ni a 100% ni a 60% al año, por lo que el peligro para la banca no ha desaparecido. Las UDIs ayudarán en algunos casos, pero no pueden rescatar a una economía que, por errores de administración macroeconómica, ha caído postrada.

Ahora ve
El director general de izzi, Adolfo Lagos, muere en un intento de asalto
No te pierdas
×