Los gigantes del futuro

Adiós al G-6, llegan los BRIC: Brasil, Rusia, India y China serán las potencias en 2050. ¿Cómo q
Témoris Grecko

Robaron cámara e hicieron del Foro de Davos una fiesta propia. No hubo quién les quitara la sonrisa del pobre que se está volviendo rico, más rico que casi todos los demás. “Brasil avanza para cumplir con el futuro”, dijo Henrique Meirelles, gobernador del Banco Central carioca. “El potencial económico de Rusia es comparable al de Estados Unidos”, sostuvo Alexey Kudrin, ministro de Finanzas moscovita. Como quien no quiere la cosa, Arun Shourie, ministro de Tecnología de la Información de India, hizo saber que su país “puede crecer 10% anual”. Y para poner la cereza, que tenía el tamaño de una sandía hidropónica, el gerente general del Banco de China, Zhu Min, anticipó que su economía “será la número dos del mundo en 2020”. Como postre, las palabras de David Rothkopf, del Carnegie Endowment for Internacional Peace: “La idea de un mundo con Estados Unidos como poder económico dominante es un producto de la imaginación acalorada de la guerra fría”.

- Estaban conscientes de que eran el centro de atención del Foro Económico Mundial de enero pasado. Cada uno de estos países había sido objeto de muchas miradas en los años anteriores, especialmente China, pero nunca se les había visto como grupo. Sobretodo, no se habían considerado sus perspectivas de crecimiento en el largo plazo: su peso económico conjunto superará al de los seis países más ricos de la actualidad (Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia) en 2050 –un momento en el que sólo Washington y Tokio podrán medirse de tú a tú con ellos-.

- Se trata de los BRIC, Brasil, Rusia, India y China, agrupados por un interesante y controvertido informe del banco de inversiones Goldman Sachs titulado “Soñando con BRICS: hacia 2050”, dado a conocer en octubre de 2003, poco después de que esos cuatro gigantes económicos en ciernes le levantaran la voz a Estados Unidos y la Unión Europea en la cumbre de la Organización Mundial de Comercio en Cancún, para impedir que impusieran su agenda comercial.

- Los supuestos del documento de Goldman Sachs han sido cuestionados y sujetos a examen, pero la conclusión general del debate puede ser resumida en esta frase extraída del World Apple Report: “Si bien es cierto que muchos factores pueden descarrilar las previsiones de Goldman Sachs, no hay duda alguna acerca del potencial de crecimiento de los BRIC”.

- Ya en el terreno de las acciones concretas, las grandes instituciones que conducen la inversión privada han reconocido el potencial de este grupo al crear fondos específicos para él. El ejemplo más reciente es el del banco británico HSBC, que en septiembre sumó a sus fondos internacionales, tales como India Equity y China Equity, el BRIC Equity.

- Otro brick en la pared
El informe conmovió los doctores en economía al dibujar de la manera más precisa que se conoce el nuevo rostro de la realidad económica global hacia la mitad del presente siglo.

- En realidad no debería ser una sorpresa, pues unas pocas décadas pueden producir cambios extremos: hace 50 años, Japón y Alemania no eran los gigantes de hoy, sino territorios en reconstrucción; hace 30, Corea empezaba a salir de su posición de país de bajo ingreso y apenas fue en la década pasada cuando China comenzó a mostrar su potencial.

- Para hacer su reporte, los analistas Dominic Wilson y Roopa Purushothaman evitaron extrapolar las tasas de crecimiento actuales y optaron por métodos más sofisticados, como “establecer supuestos claros sobre cómo funcionaría el proceso de crecimiento y desarrollo, y aplicar un marco de trabajo formal para generar previsiones de largo plazo”.

- Éstas son algunas de las revelaciones:
Actualmente, el peso económico de los BRIC equivale a 15% de las seis naciones más ricas del orbe (el G-6). En 2025 representará 53%, en 2040 lo habrá superado y en 2050 lo sobrepasará en 54%. En ese momento, el nuevo grupo de los seis países más ricos estará formado por los BRIC, Estados Unidos y Japón, mientras que los europeos se habrán quedado atrás.

- A nivel individual, el campeón de los BRIC, China, sobrepasará el PIB de Alemania en 2007, el de Japón en 2015 y el de Estados Unidos en 2039, cuando se convierta en la mayor economía del mundo. Después vendrán India, que superará a Japón en 2032 para asentarse como tercera economía, detrás de Estados Unidos; Rusia, que sobrepasará a Italia en 2018 y a Alemania en 2028; y Brasil, que dejará atrás a los germanos en 2036.

- La lista de los diez países más ricos del mundo en 2050, entonces, tendrá este orden: China, Estados Unidos, India, Japón, Brasil, Rusia, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia.

- Este crecimiento se refiere al valor total de la economía de cada país, no al ingreso por habitante que, sin embargo, también aumentará en los BRIC. Aunque los rusos alcanzarán el nivel de vida de los europeos, los habitantes de los otros países seguirán siendo más pobres, en promedio, que los del G-6 actual. Sin embargo, el ingreso por persona en dólares se multiplicará en niveles tales que en India podrá ser 35 veces mayor que el actual.

- Los observadores que han analizado a los BRIC durante el último año destacan hechos y actitudes que favorecen su crecimiento, aspectos que no necesariamente se dan en los cuatro países o tienen la misma forma, pero que sin duda contribuyen a su éxito y pueden servir de ejemplo a otras economías en desarrollo.

- Demografía y educación
*Los enormes sectores de la población que siguen en la miseria no son vistos como un lastre, sino como una oportunidad sin igual. El primer y más importante factor de crecimiento para las economías de los BRIC es demográfico y radica en los cientos de millones de personas en espera de ser incorporadas a los mercados laboral y de consumo (que ya están saturados en los países ricos). La gente es su gran recurso potencial

- *El envejecimiento de las sociedades es un fenómeno que todos los países enfrentarán tarde o temprano. Las naciones industrializadas lo padecen ya, al parejo de la saturación de sus mercados laboral y de consumo. India y Brasil aprovechan el hecho de que la declinación en la población económicamente activa los alcanzará después.

- La disponibilidad de mano de obra barata es considerada como una ventaja meramente temporal. Hay conciencia de que siempre habrá países dispuestos a ir más lejos en la precarización laboral para rebajar costos. Por ello se han desplegado enormes programas de educación y entrenamiento destinados a crear grandes ejércitos de trabajadores especializados y bien remunerados.

- Tecnología y servicio
* El siglo XX enseñó a los BRIC las consecuencias de la dependencia tecnológica. Estos países están decididos a competir con los ricos de hoy en campos de alta tecnología (aeronáutica, software, energía nuclear, exploración espacial) y destinan grandes recursos a programas de desarrollo tecnológico e innovación.

- * India y, en menor medida, Brasil están rompiendo el esquema vigente en el que su papel es limitarse a fabricar manufacturas e impulsan modelos de desarrollo basados en los servicios, antes reservados a los países ricos.

- Transparencia
*Cada cual a su manera, los BRIC combaten las trabas al comercio y la inversión, como la corrupción, las barreras arancelarias, la complejidad burocrática, la falta de instituciones confiables. La excepción es Rusia, donde el presidente Vladimir Putin ha impuesto un cerco a los periodistas y empresarios independientes y controla la vida pública a través de la FSB (antigua KGB, la CIA soviética).

- Las implicaciones geopolíticas de la emergencia de los BRIC están siendo discutidas, sin duda, en las oficinas de inteligencia de todos los grandes países. ¿Qué pasará en un mundo en el que, si así lo deciden, China o India puedan sostener un gasto militar equivalente al de Estados Unidos? Pero a nivel público, las grandes preguntas son más prácticas y de uso cotidiano. ¿La gente debe ubicar sus fondos de pensiones en Delhi y Río en lugar de Nueva York y Londres? ¿Hay que dejar pasar las oportunidades de inversión en Estados Unidos, Europa del Este y América Latina?

- El prestigiado historiador Paul M. Kennedy, director del programa en Seguridad Internacional de la Universidad de Yale, cuestionó los riesgos de un estudio prospectivo con los alcances del de Goldman Sachs: “¿Qué le pasará a la economía de India si Pakistán la invade? ¿Podrá Brasil evitar insurrecciones y la destrucción ambiental? ¿Podrá China mantener su integridad? ¿Podrá crecer Rusia cuando pierde 750,000 personas anuales por muerte y migración?”

- Esas preguntas resonaron durante todo el año y fueron respondidas de muchas maneras. De entrada, en tanto se confirma lo dicho por Goldman Sachs –en unos 46 años–, Financial Times inició el análisis detallado de los fondos de inversión en los países BRIC y presentó recomendaciones a sus lectores. En general, prevaleció una actitud que se resume en lo escrito por el analista británico Gwynne Dyer: “Esencialmente, (los cuestionamientos) son detalles. La mayor parte de las predicciones se van a cumplir, incluso si otras no lo hacen, y el mundo va a cambiar”. En el propio informe, los redactores dejaron por escrito sus cautelas: las proyecciones podrán cumplirse sólo si los gobiernos de los BRIC mantienen las políticas adecuadas.

- Pero los bancos no se han sentado a esperar que llegue 2050, y siguen lanzando productos financieros de diseño específico para los BRIC, mientras los gigantes en pañales le dan rienda suelta a su optimismo y materializan el poder que les da la anticipación del futuro.

- En particular, Brasil e India despliegan un intenso activismo y conducen esfuerzos destinados a redefinir las reglas del juego internacional y modificar el balance de fuerzas en los niveles regional (América Latina y Asia) y global, como lo demostraron cuando, con el apoyo de China y de otras grandes economías en desarrollo (México, Argentina, Sudáfrica, Nigeria, Indonesia…), formaron el Grupo de los 20 que se puso al tú por tú con Estados Unidos y la Unión Europea, en Cancún y logró que se comprometieran a reducir sus cuantiosos subsidios agrícolas.

- “El G-20 cambió la geometría de la política comercial”, celebró el ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim, “y formó un tripié: Estados Unidos, Unión Europea, G-20”. En el diario Folha de Sao Paulo, adelantó que su país formará nuevas coaliciones para objetivos específicos, con los mismos u otros aliados.

- En las naciones industrializadas, a la sorpresa por esta nueva actitud sigue la comprensión de que deberán adaptarse a la realidad que se está conformando. Como dijo el analista Dyer: “Los occidentales tendremos que empezar a corregir nuestros modales”.

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