Los jefes son hoy peores que ayer

Para muchos empleados, ya no hay buenos líderes.
Tania Lara Ortiz y Stephen Downer

Los defectos del jefe están mejor vigilados que cualquier cambio en la -empresa. “Los jefes son hoy peores que los de antes”, dice Bárbara Moses, -autora canadiense del libro What next? Quizá esta experta en recursos -humanos tiene razón.

- Una encuesta de la televisora CNN reveló que 42% de los empleados en Estados -Unidos piensa que podría trabajar mejor que su jefe. Y dos de cada 10 descartó -que su director fuera alguien confiable.

- Las causas del mal liderazgo varían. Moses opina que “los jefes están -actualmente muy ocupados o mal preparados para respaldar las necesidades de sus -equipos”.

- Yanis Raptis, director de HeadPower México, detecta que: “los resultados -financieros son lo más importante y con esa clase de presiones la mayoría de -los ejecutivos olvidan ser buenos jefes”.

- También, la falta de química en el trabajo diario provoca que un empleado -odie a su jefe. Una persona que disfruta la autonomía odiará a un jefe -mandón, si alguien es introvertido chocará con el jefe extrovertido y, otras -veces, para el que disfruta salir temprano será una pesadilla tener un jefe workaholic.

- Raptis aplaude que en México los directivos den un trato distinto a cada -persona y eso influye en la motivación individual. El problema surge cuando los -mexicanos confunden las relaciones personales con las del trabajo. “Eso genera -la grilla que afecta a la mitad de las empresas”, opina el consultor.

- Yanis Raptis describe que el jefe ideal conoce la generación a la que -pertenece su empleado, busca capacitarlo, medir sus resultados y siempre -reconoce sus méritos. Un buen jefe escucha, delega y es flexible, pero también -impulsa la creatividad de sus empleados y la iniciativa propia. ¿Le parece una -tarea sencilla? Quizá no.

- Los seguidores de la comedia de televisión Seinfeld tal vez recuerden un -episodio en el que George, el amigo de Seinfeld, deja su coche aparcado en la -oficina para que su jefe crea que está trabajando muchas más horas de las que -debiera, incluso cuando ése no sea el caso.

- La idea es que la aparente productividad de George le proporcionará una -mejor imagen y, por tanto, un mayor aumento salarial o algún tipo de prima.

- En inglés, hay más de 700,000 páginas virtuales que hablan de “malos -jefes” y en español hay cerca de 82,000 artículos en línea.

- Cambiemos de jefes
-
¿Ha visto el programa Cambiemos esposas del canal People & Arts? Si -usted fuese el jefe de su empresa y un productor de televisión le preguntase si -querría dirigir un negocio totalmente distinto al suyo durante dos semanas con -cámaras por todas partes, demostrando su ineptitud e inexperiencia, mientras el -jefe de la otra empresa dirige la suya, arriesgándose a que éste lo haga -mejor, ¿accedería?

- Seis personas aceptaron esta oferta tan poco atractiva y el resultado ha sido -Boss Swap (Intercambio de Jefes), una serie de tres programas que ahora -se retransmite en Reino Unido. La serie está inspirada en Wife Swap -(Intercambio de Esposas) que fue un gran éxito el año pasado. En éste, dos -esposas cambiaban de casa, familia y tareas. Las mujeres eran totalmente -distintas: una era gorda, vaga y fumaba como un carretero y la otra, esbelta, -meticulosa, pedante y obsesionada por la casa.

- Mientras Wife Swap iba de puro voyerismo, Boss Swap es un caso -real. Los nuevos jefes llegan un día de repente y se espera de ellos que -arreglen un negocio del que no saben nada. Boss Swap muestra lo -problemático que puede ser esto.

- En el primer episodio, una de las jefas era una antigua modelo que dirigía -una fábrica de puertas industriales; no paraba de beber champaña y creía que -las cosas debían hacerse bien. Su contrincante era un hombre más rudo y más -directo cuya compañía fabricaba andamios.

- Ella irrumpe imponiendo el uso de uniformes, pagas ex-tras y medidas de -seguridad. Él, por otro lado, trata de incrementar la producción de puertas -dando billetes de $20 libras a todos los que conseguían cerrar una venta. -Además, decide colgar calendarios de chicas en las paredes para que se recreen -los empleados. A ninguna de las dos firmas les gusta su nuevo jefe. Tras dos -semanas, ambos regresan a sus compañías e instantáneamente deshacen todos los -cambios que su sustituto hizo.

- Moraleja: más vale malo conocido, que bueno por conocer. Además, si un -enfoque funciona en un sitio, no tiene por qué funcionar en otro. Y, por -último, se aprecia el valor de las buenas relaciones laborales: cuesta mucho -construirlas, y un segundo destruirlas.

- Así es que el tema nunca se agota cuando hablamos de los que dan órdenes. -Las descripciones de un jefe son infinitas, pero aquí presentamos una lista de -los 10 modelos que desfilan en cualquier empresa.

- Buenos, malos y peores
-1. El jefe de jefes
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Siempre tiene las puertas abiertas para escuchar y mantiene un constante -flujo de comunicación. Tiene una buena relación tanto con los puestos altos -como con los más sencillos en la escala de la organización. Su principal -virtud es que manda como a él mismo le gustaría recibir órdenes.

- 2. El “divino”
-Es así porque se siente dios. Se da aires de grandeza y usa el poder como una -forma de ocultar su incompetencia. Puede pedir a los empleados más jóvenes que -limpien su coche o recojan su ropa de la lavandería, pero al resto suele -ignorarlo. Sólo está satisfecho si siguen sus reglas, hacen las cosas como a -él le gustan y le hablan como si fuera su alteza serenísima.

- 3. El maquiavélico
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Se considera “duro pero justo” y aparenta ser inaccesible. Es muy -inteligente, tiene alto grado de motivación en su trabajo y se enfoca en las -cosas importantes. Sabe bien lo que piensan los demás de él y tiene pocos -miramientos para juzgar el trabajo de los otros.

- 4. El masoquista
-Es un seguidor de los castigos. Como está frustrado, desea lo mismo para el -resto. También se preocupan en exceso porque piensa que su tarea es salvar al -mundo y que eso sólo depende de él.

- 5. El “trabajólico”
-Entre más trabajen sus empleados, más pendientes les dará. Su lema es “todo -por el bien de la empresa” y se pone como ejemplo de sacrificio, ya que se -queda horas extra en la oficina y espera que los demás hagan lo mismo. Ser -positivos y marcar límites de horario es la principal arma para ganar su -respeto.

- 6. El impaciente
-Es muy bueno delegando, en parte porque ignora cómo hacer las cosas. Le gusta -dar la impresión de que siempre está muy ocupado y por eso olvida los -detalles, por lo que pocas veces reconoce el trabajo o las necesidades de su -equipo.

- 7. El compadre
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Más que jefe quiere ser amigo. Pero es mejor rechazar sus -invitaciones que terminar los pendientes el fin de semana por descuidar el -trabajo en el horario de oficina.

- 8. El jefe de teflón
-Cualquier error propio se le resbala y jamás da respuestas directas a preguntas -expresas. Cuando algo sale mal, reunirá información para comprobar que estuvo -en otra parte en ese momento. No es un peligro, pero su sueldo sí es un -desperdicio. Es recomendable guardar registros de las reuniones con el jefe de -teflón frente a cualquier incidente.

- 9. Ausencio, el jefe
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Como los cometas, rara vez aparece en la oficina porque siempre está -en reuniones o arreglando cosas más importantes. Su equipo trabaja por sí solo -y las compañías podrían ahorrar mucho dinero si le despidieran.

- 10. El chico del management
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Viste trajes Ralph Lauren y sus palabras son frases trilladas -de los seminarios de liderazgo y los libros de superación. Piensa -frecuentemente que nadie lo entiende, pero es inofensivo.

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