Más (y mejor) información

El reto es que la información que emita una empresa sea de beneficio para la sociedad.
Los editores

Las empresas mexicanas y su forma de hacer negocios han cambiado en los últimos años. Por razones de industria o dinámicas propias de las organizaciones, muchas compañías han tenido que ampliar su cobertura geográfica, diversificar sus productos o modificar su modelo de negocios. Una parte evidente de estos cambios se puede apreciar en la forma en que estos organismos resuelven sus diferencias, hacia afuera y hacia adentro.

- Hace unos años (quizá meses) hubiera sido impensable que empresas de la talla de Telmex, Televisa y TV Azteca dirimieran sus problemas públicamente. Hoy lo hacen todos los días con acusaciones más que directas. Pero este pleito va más allá de un desplegado o un anuncio en la televisión y se empieza a traducir en más oferta de servicios, que poco a poco da paso a una mayor competencia. Incluso, los espacios publicitarios que antes servían para el ataque y el ventaneo ya se empezaron a usar para mostrar la oferta de servicios y sus precios.

- En términos de información, sin embargo, aún hay un largo camino por recorrer. Una cosa es que los ciudadanos se enteren de lo que pasa al interior de una empresa privada, porque una de las partes  filtra su versión en su propio beneficio y, otra, que las empresas públicas que cotizan en Bolsa, y que tienen una responsabilidad con sus accionistas, comuniquen en forma clara, oportuna y transparente los temas que afectan al público inversionista.

- El año pasado, el grupo de aeropuertos más grande del país vivó una crisis inédita. Los socios que controlan Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) se enfrascaron en una polémica de la que aún no han salido, y que tiene su origen mucho tiempo antes, prácticamente desde que se privatizaron las terminales aéreas.

- GAP cotiza en los mercados bursátiles de México y Nueva York, así es que tiene obligaciones muy claras de revelar la información que pueda ser importante para los inversionistas de la compañía. La información relevante que ofrecieron al mercado fue claramente insuficiente. Varios de los involucrados, socios y administradores de GAP, prefirieron el beneficio inmediato del ventaneo público que la ventaja de largo plazo que puede ofrecer la transparencia. Fue tan evidente la falta de información, que el regulador, generalmente pasivo, se atrevió a suspender la cotización de la acción hasta que las partes no revelaran los acuerdos a los que llegaron en una asamblea de accionistas.

- La historia de GAP nos llamó la atención por más razones. Por ejemplo, las investigaciones aún en curso por parte del gobierno mexicano para descubrir si AENA, el socio operador de los aeropuertos de este grupo, engañó a las autoridades hace más de una década cuando entró al capital de GAP diciendo que no hacía labores de regulador en España. Esto se hubiera evitado si la calidad de la información que recibió el gobierno mexicano cuando se realizó este proceso hubiera sido mejor.

- También se intenta descubrir si AENA forma parte de un bloque con Abertis para tomar ciertas decisiones de peso en GAP, como nombrar al presidente y director de la compañía. Esto lo prohíbe la ley según la cual la parte mexicana es la que debe tomar dichas decisiones. Otra vez, la autoridad buscando mejorar la información que tiene.

- La información y su calidad es un punto central en la historia que narramos en la portada de esta edición. Lo mismo si se trata de saber cuánta información tiene un socio del grupo de control sobre una inversión que otro socio le propone hacer, que la que debe entregar la empresa a todos los accionistas minoritarios sobre las decisiones que toma la compañía.

- Con esto en mente buscamos que esta historia mostrara cosas nuevas de GAP. Por ejemplo, el ultimátum que el gobierno mexicano ya le dio a los socios que controlan la empresa para que se pongan de acuerdo. O la aprobación del gobierno de EU al proyecto de construir un puente transfronterizo entre Tijuana y un condado de San Diego.

- Al mismo tiempo, quisimos dar otro tipo de información: el contexto de cómo se llegó en GAP a un punto en el que los socios no se pueden ni ver, donde una parte de la culpa la tiene la estructura con la cual se privatizaron los aeropuertos, y otra parte la tienen quienes componen hoy la compañía. Y eso sucedió hace más de una década.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

- La calidad de la información corporativa no es algo de una sola vez; se debe construir día a día. Qué mejor lección para una revista de negocios.

- Comentarios: opinion@expansion.com.mx

Ahora ve
Periodista hispana vivió en carne propia la intolerancia de integrante del KKK
No te pierdas
×