México no es suficiente

Telmex ya invirtió $18,000 millones de dólares, duplicó el número de líneas telefónicas y las
Roberto Morán Quiroz

En la sierra de Oaxaca hay poblaciones tan pobres que no pueden pagar un teléfono. ¿Cómo conectarlas? Teléfonos de México (Telmex) dice que ya encontró la solución a ese problema: Ahora ofrece los servicios a los parientes que han emigrado a Estados Unidos. “Ellos sí pueden pagar”, explica Jaime Chico Pardo, director general de Telmex. El mecanismo es sencillo. Por medio de su nueva filial estadounidense, Telmex usa, la compañía factura los servicios en la Unión Americana y los aparatos se instalan en México.

- “El compromiso es llegar con nuestros servicios a 98.6% de las poblaciones del país y para hacerlo recurrimos a tecnologías más fáciles de operar y mantener y nos acercamos al mercado con capacidad de pago”, agrega Chico Pardo.

- La cobertura de Telmex ha crecido tan rápido que en adelante será más difícil conquistar nuevos mercados. Pero sus directivos confían en que encontrarán la forma de hacerlo, como lo demuestra el nuevo esquema de venta de servicios a los hispanos en el vecino del norte, aun cuando éste, reconoce Chico Pardo, “no ha funcionado tan bien como esperábamos”. Es cuestión de tiempo.

- Al cumplir 10 años de su privatización, Teléfonos de México se reporta lista para enfrentar dos nuevos retos: ampliar su mercado y continuar con la modernización de su tecnología, que ahora deberá responder a las exigencias de la nueva economía, la que ha surgido alrededor de internet y de la transmisión de datos.

- En cuanto a los nuevos mercados, el objetivo es mantener el liderazgo en México. “Desde que entramos a esta empresa, la máxima ha sido competir sin complejos”, dice Javier Elguea, un sociólogo, experto en desarrollo económico de organismos internacionales, metido desde hace cinco años a director de recursos humanos de Telmex. Además de la competencia en larga distancia y celular, la empresa enfrentará ahora a la telefonía inalámbrica, en especial a Unefon, que quiere conquistar a los mexicanos de bajos ingresos que no alcanzan a pagar los costos de los teléfonos tradicionales. La idea de vender servicios a los emigrantes es sólo una de las estrategias que ha desarrollado Telmex para atender esos segmentos de la población. Otra es Ladafon, un teléfono que pueden compartir varias familias en un edificio multifamiliar o en un pequeño poblado. Con una tarjeta prepagada, que puede ser de $30 pesos o más, los vecinos pueden realizar un número limitado de llamadas y se turnan para contestar el teléfono. Telmex también introdujo una “línea virtual”, que ofrece acceso a recados telefónicos a bajo costo.

Internacionales e independientes
El mayor reto, empero, estará en crecer fuera del país. “Si Telmex se quedara sólo con el mercado de México, su supervivencia como empresa mexicana se volvería poco viable en el largo plazo”, advierte Chico Pardo. “No estamos interesados en fusionarnos con una de las grandes telefónicas multinacionales y desaparecer como empresa independiente”, agrega. Por eso, desde 1998, la compañía empezó una racha de compras y alianzas en el extranjero. Ese año arrancó una operación conjunta con Sprint para prestar servicios de larga distancia entre México y Estados Unidos, y en 1999 decidió seguir sola, con Telmex USA. - También en ese año compró una participación en el tercer proveedor de servicios de internet de Estados Unidos, Prodigy. Siguieron adquisiciones en Guatemala, Puerto Rico y Ecuador, y la compra de una compañía de telefonía celular en la Unión Americana, Topp Telecom, en la que ha puesto en práctica su invención: el sistema de tarjetas prepagadas. Brasil también entra en los planes de expansión.

- Chico Pardo subraya que la alianza con Microsoft, para operar un portal de internet (T1msn.com), es parte de esta estrategia de internacionalización. “Queremos tener alianzas operativas que nos permitan ser un jugador mundial en el sector de telecomunicaciones”.

- La internacionalización no ha sido tan suave. En los últimos días de marzo se desató una tormenta en Estados Unidos, donde algunos legisladores hicieron eco de un informe de la representación comercial estadounidense que acusa a las autoridades mexicanas de no haber limitado lo suficiente el supuesto poder monopólico de Telmex. El reporte de la Representación amenaza con llevar el caso a la Organización Mundial de Comercio. Carlos Slim, presidente de la empresa, y no muy afecto a quejarse, dijo a los periódicos en Río de Janeiro que los competidores atacan a Telmex en los tribunales y la prensa, “en lugar de atender al mercado. Nosotros seguimos atendiendo a la clientela”.

- La modernización de su tecnología es una condición para conquistar nuevos mercados. Eduardo Gómez Chibli, director técnico y de larga distancia, explica que de ahora en adelante “lo importante será asegurar que las redes se integren. Viene un cambio importante en materia de integración de servicios, de voz, datos y video”. La idea será comunicar a los usuarios, y ofrecer todos los productos, independientemente de si marcan desde el teléfono de la recámara o desde un avión en pleno vuelo.

- ¿Podrá Telmex con esta nueva época? “Este siempre ha sido un negocio muy rentable, que ha generado recursos suficientes para respaldar su crecimiento”, opina Rogelio Urrutia, analista de telecomunicaciones de la casa de bolsa Santander Investment. Y no tiene por qué dejar de serlo. El plan de la compañía es invertir más de $5,000 millones de dólares entre 1999 y este mismo año, para elevar el número de conexiones telefónicas de 16.1 a 20 millones –se cuentan no sólo las líneas telefónicas tradicionales, sino también a los usuarios de internet y de otros servicios, como el celular–.

- El ritmo de inversión, más de $2,000 millones de dólares por año, es similar al de los anteriores, ya considerable. De 1991 a 1998 Telmex desembolsó más de $18,000 millones de dólares, sobre todo para modernizar la red de larga distancia –se tendieron más de 57,000 kilómetros de fibra óptica– y capacitar a los 70,000 empleados de la compañía. “En este aspecto ha habido una revolución dentro de la empresa –subraya Chico Pardo–, en 1991 el nivel educativo promedio de los trabajadores de la compañía era de sexto grado, ahora está en el nivel 14 (por arriba de preparatoria), igual que en cualquier empresa estadounidense.”

- Pero esa es la historia que ahora recuerdan orgullosos los directivos de Telmex. En 1991, la compañía parecía el enemigo público número uno en México. “En muchos casos, la mala fama era bien ganada”, dice Elguea, quien recuerda que durante sus primeros años en Telmex, en la mayoría de las reuniones sociales a las que iba tenía que soportar una retahíla de recriminaciones contra su compañía. Cuando fue privatizada, Telmex era la mayor generadora de quejas en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Ese primer lugar ya le fue arrebatado, para alivio de su director, y del director del área comercial, Isidoro Ambé.

- Telmex está por entrar a una nueva era, que puede obligar a que se repita la “revolución” dentro de los recursos humanos de Teléfonos de México. En sólo tres años, la modernización obligó a que unas 6,000 operadoras cambiaran de empleo. ¿Qué sucederá ahora? Es lo mismo que se pregunta el sindicato.

- Al tiempo en que se le daba la vuelta al servicio a la telefonía local, Telmex desarrolló su filial Telcel, impulsándola con fuerza a partir de 1996, con la introducción del Plan Amigo, idea de mercadotecnia que ahora se ha exportado a otros mercados. El crecimiento de la telefonía celular en los últimos dos años (el número de usuarios pasó de 1.1 a 5.2 millones) ha sido tan rápido que la compañía celular ha tenido problemas para atender la demanda de llamadas. ¿Habrá alguien con celular que no se haya quejado del servicio en los primeros meses de 2000? Las fallas fueron tantas que la Comisión Federal de Telecomunicaciones sancionó a los principales prestadores del servicio, que ahora se comprometen a mejorar su infraestructura.

- La competencia en larga distancia fue sólo una probadita. Como subraya Arturo Elías Ayub, director comercial de nuevas tecnologías de Telmex, internet puede cambiar el concepto de larga distancia que ahora tenemos y hacerla tan barata como una llamada local. Telmex prepara su estrategia de internet, que va desde la participación en el proveedor de servicios Prodigy hasta la operación de T1msn, asociado a partes iguales con Microsoft.

- Si los directivos de Telmex dicen que su compañía tiene ahora mejor imagen, los competidores en el servicio de larga distancia no están de acuerdo. Han conquistado 30% del mercado, pero acusan a Telmex de prácticas monopólicas. “Es un grandullón”, sostiene el director de una de las compañías rivales.

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