Objetivo Yunus: cero pobreza

Muhammad Yunus sueña con erradicar la pobreza global. ¿En qué etapa se encuentra esta difícil cr
Jonathán Torres

Es domingo por la mañana, y Expansión tiene una cita con Muhammad Yunus, el creador del concepto microcrédito. Su apariencia y actitud lo delatan. Él es un hombre de lento andar que saluda a todo aquel con quien se encuentra. De trato amable, Yunus sonríe por cualquier insignificancia y para romper el turrón, sus primeros comentarios tienen que ver con la admiración que dice tener por la Ciudad de México. “Me fascina la comida mexicana porque es muy similar a la nuestra”, dice el profesor nacido en Bangladesh.

- Pero lo que trajo a Yunus al país no es la gastronomía, sino la cruzada que hace décadas emprendió contra la pobreza. Éste es un extracto de lo que platicó con Expansión.

- ¿Cuál es el panorama del microcrédito bajo el actual entorno mundial?
En 2001 nuestra propuesta era alcanzar 100 millones de personas con los microcréditos para 2005. Ahora que ya estamos en ese año, esperamos alcanzarla. Éste ha sido un camino muy afortunado porque la gente ha respondido a estos programas. El tsunami afectó a varios países asiáticos y en la mayor parte de las zonas afectadas (India, Indonesia, Sri Lanka, Somalia) hay un gran apoyo para los damnificados y éste es a nivel mundial. Una de las herramientas para ayudar a estas personas en pobreza son los microcréditos, que no existían antes en esa zona.

- ¿Será posible cumplir la meta de reducir y erradicar la pobreza?
Ésta es una meta mundial. Es la primera vez en la historia de la humanidad que nos hemos puesto una meta y un plazo para cumplirla. Lo más importante es que trabajemos juntos para que esto ocurra. Y estamos muy orgullosos de poder colaborar con eso.

- El año 2005 era la etapa para los microcréditos. En la cumbre que tuvimos en Santiago de Chile establecimos que entramos en una segunda fase, que va de 2006 a 2015 para concentrarnos en abatir la pobreza. Los microcréditos son el instrumento y mantenemos una fuerza muy decidida para hacerlo. En esta segunda fase el objetivo es reducir a 50% el número de pobres en el mundo. Para 2016, entraremos a la fase tres que no sólo será reducir la pobreza sino erradicarla del planeta.

- ¿Cómo ve a México en materia de microcréditos y cómo va el proyecto de Grameen Bank en Chiapas?
Los dos van muy bien. Se está logrando un progreso enorme en México gracias al esfuerzo del presidente Fox y, concretamente, gracias a la creación de una oficina dedicada a los microcréditos. En cuanto al asunto de Chiapas, fueron a la Cumbre de Santiago y se presentaron sus resultados y éstos son muy exitosos.

- Hay una crítica al Banco Mundial (BM) por apoyar poco a los microcréditos. ¿Usted qué opina?
El BM no ha prestado suficiente atención a los microcréditos. Aunque verbalmente ha expresado su apoyo, no ha dado los fondos necesarios para impulsarlos con mayor intensidad. El BM da $20,000 millones de dólares al año y ni siquiera 1% de este presupuesto va a los microcréditos. Estamos un poco decepcionados porque una de las misiones del BM es justamente reducir la pobreza. Sin embargo, no lo están haciendo a través de los microcréditos que es una de las herramientas que ha probado su éxito y eficacia. Esta institución ha dado bastante dinero a la zona de Bangladesh y han tenido un enorme éxito, lo cual nos hace estar satisfechos y contentos. Sin embargo, por alguna razón que no queda clara, esta experiencia tan exitosa no la han trasladado a otros países.

- ¿Por qué la banca comercial se resiste a ofrecer este tipo de créditos?
La banca tradicional no es mala. No es que no les gusten los microcréditos, les gustan tanto como a cualquier otra persona. El problema es que la banca tradicional tiene una metodología que es opuesta a la de los microcréditos. Para ellos no es fácil diversificarse y les cuesta trabajo hacer algo diferente que va a contracorriente de lo que es su política institucional. Hay muchas formas para que la banca tradicional pueda llegar a los microcréditos, pero lo que es importante es que generen ramas especializadas en ellos. Por otra parte, no se puede mezclar la lógica del microcrédito, con la lógica de la balanza comercial. Lo que pueden hacer los bancos es prestar dinero a las instituciones que ya están especializadas en microcréditos y ése sería otro canal de fondos para las microfinancieras. Pero entonces van a tener que evolucionar y, más tarde que temprano, van a llegar con algunas ideas de cómo se pueden involucrar en este sistema.

- Otra crítica es que los microcréditos hacen más pobres a los pobres.
Aquellos que acusan de ello a los microcréditos pueden tener sus razones, pero depende de qué tipo de éstos estén viendo. Todo mundo habla de microcréditos, pero no todos los programas son realmente de microcréditos. Tal vez estas personas estén viendo programas que realmente no lo son. Este sistema es un medio, no es un fin. Si un programa no tiene como propósito combatir la pobreza, no estamos hablando de un microcrédito. Ésta es una diferencia muy importante. En el caso de Grameen Bank tenemos 4.5 millones de personas que tienen crédito y 96% de ellos están reduciendo su condición de pobreza.

- Nosotros estamos haciendo una auditoría muy estricta alrededor de todo esto, porque si no conseguimos que se reduzca la pobreza, entonces no estamos alcanzando la meta y no estamos cumpliendo con nuestra finalidad.

- ¿Cuáles son los principales obstáculos que han tenido que enfrentar los microcréditos?
El principal obstáculo que veo a nivel global es la falta de recursos. Hay programas y mucho entusiasmo, pero no hay recursos. Lo que estamos proponiendo es que se haga un financiamiento integral. Justamente lo que hace el Pronafi, pero en la mayor parte de los países no existe un programa como el que hay en México. Uno de los problemas legales es que los microcréditos, en los programas que hay en algunos países, no pueden tomar los ahorros de las personas que los solicitan, eso no permite que se incremente el dinero a partir de estos pequeños ahorros y entonces esas microfinancieras tienen que ir a buscar el fondeo en otras instancias.

- La solución real para el fondeo es cambiar toda la estructura legal, de tal manera que puedan existir bancos para microcréditos, que son diferentes a los bancos tradicionales, y que haya una autoridad que pueda diferenciar con claridad entre una banca tradicional y otra para los microcréditos. Esto es muy importante porque la banca tradicional lo que hace es mover dinero de todo el país, pero en general lo que hacen es llevar ese dinero a la capital de los países para la gente que ya tiene dinero. Esto no es justo porque se está privando a mucha gente de la posibilidad de tener recursos nada más porque no viven en las ciudades. Esto no es bueno ni para la economía ni para el país.

- ¿Cuál es la tasa de interés, el método para poder cobrar el microcrédito y cuál es la tasa promedio que se debería aplicar en cualquier país?
En Grameen Bank tenemos cuatro tasas de interés para la gente que solicita créditos, pero también tenemos tasas diferenciadas para la gente que deposita su dinero en el banco. Nosotros no tenemos fondos ni del gobierno ni de otras instituciones. La tasa de interés de la banca tradicional es de 14% y está dividida en cuartiles. La tasa de interés de Grameen Bank es de 20%, pero es una tasa de interés simple. La segunda tasa de interés es de 8% y está dedicada a préstamos para la vivienda y ésa sí está muy por debajo de lo que es la tasa de interés tradicional del banco comercial. La tercera es para los préstamos a estudiantes y ésa es de 5%. La cuarta es para la gente que pide limosna y es de 0%. Entonces tenemos una tasa de interés arriba de la banca tradicional y tres abajo. Así que si usted combina todas estas tasas de interés estaremos alrededor del promedio de la banca comercial. A la gente que deposita su dinero en nuestro banco le damos, por lo menos, 8.5% de interés. Nuestra cifra máxima de interés para los depósitos es de 12.5%. Así que compramos dinero a 8.5% y damos un préstamo para una casa en 8%, menos de nuestro costo de fondeo. Con estas cifras, tenemos un subsidio cruzado en nuestros fondeos y al final del día el banco hace utilidades.

- ¿A cuánto asciende el desembolso que Grameen Bank ha hecho hasta la fecha?  ¿y a cuánto asciende el gasto que el banco hace para ir a las comunidades y cobrar?
Desde que empezamos actividades estamos hablando de $5,000 millones de dólares. Diariamente se dan $3 millones de dólares. El tamaño promedio de los préstamos que damos es de $150 dólares. Los préstamos más pequeños son de alrededor de $3 dólares. Él préstamo más alto que damos está entre los $10,000 y $12,000 dólares.

- Esta es la naturaleza del tipo de acciones que estamos tomando. Entonces los préstamos pueden ser desde tres meses hasta 10 años, para el caso de los préstamos a vivienda, pero igual de tres años o dos. El costo del fondeo que tenemos es a partir de los depósitos, que es de 9.5%, pero a esto habrá que agregar entre 4 y 5% de lo que es el salario de la persona que trabaja ahí y algunas otras cosas de operación y papelería. Entonces el margen que tenemos de ganancia va de 1 a 2%. Les reitero que los fondos vienen de los depósitos que tenemos. 17% viene de estas personas que piden los créditos. Pero como ellos son los propietarios del banco, están en la mesa de consejo, entonces ellos son los consejeros que toman las decisiones respecto al banco. Cuando nosotros les preguntamos si quieren disminuir las tasas de interés sobre los préstamos, les hacemos ver que también tendría que reducirse la tasas de interés sobre los depósitos. Y cada vez que se los preguntamos ellos dicen que no lo cambiemos. Ellos siempre dicen “consérvalo así, lo que queremos es seguir teniendo una tasa de interés alta en los depósitos, no nos importa tener una tasa ligeramente superior en los préstamos”.

Ahora ve
Esta niña es el símbolo de la solidaridad de los ecuatorianos con los mexicanos
No te pierdas
×