Pierde brillo el oro

-
Leopoldo Eggers

La racha alcista iniciada en el último trimestre de 1994, que mantuvo las cotizaciones del oro por encima de los $380 dólares por onza y que, en los primeros meses de 1996, llevó los precios arriba de los $400 dólares, terminó en el cuarto trimestre de ese año, cuando los mercados iniciaron un nuevo ciclo a la baja.

-

En principio, se estimó que el piso de las cotizaciones se establecería en $370 dólares por onza; sin embargo, en las últimas semanas de diciembre y las primeras de enero las presiones bajistas aumentaron, llevando los precios -áureos a niveles de $361 y $362 dólares en los mercados de Nueva York y Londres, respectivamente. Hoy se especula que los precios podrían caer por debajo de los $360 dólares.

-

Las causas de esta violenta escalada recesiva obedece, en parte, a movimientos naturales de ajuste de los mercados. Los productores respondieron con oportunidad a los movimientos alcistas de los precios entre 1994 y 1996 con cuantiosas inversiones que, apoyadas en tecnologías más eficientes, incrementaron la oferta del metal. Muestra de ello es el notable crecimiento de 60% de la producción aurífera mexicana en el lapso señalado, además de las fuertes inversiones en exploración y explotación llevadas a cabo por empresas nacionales y extranjeras.

-

Otro efecto de mercado que explica las tendencias bajistas proviene de los mercados de dinero y de capitales. Los precios del oro se encontraban muy cerca de sus niveles de resistencia, lo cual motivó a inversionistas y especuladores a reducir sus posiciones en activos físicos, desviando sus recursos hacia los mercados de dinero y de capitales (favorecidos por la fortaleza del dólar y los movimientos alcistas de los réditos y de los títulos públicos en Estados Unidos). La política también intervino en la formación de expectativas bajistas (la solución temporal de los conflictos laborales de los mineros de Sudáfrica, la permanencia de Yeltsin en Rusia, el anuncio del FMI en el sentido de que vendería cinco millones de onzas de sus reservas como ayuda financiera a países en desarrollo, y la incertidumbre en torno al papel que cumplirá el oro en el sistema monetario europeo).

-

No obstante la baja en los precios, las empresas mineras mexicanas se muestran dispuestas a impulsar su producción. Esto se entiende si se considera que la minería mexicana ha logrado avances importantes en eficiencia y productividad. Actualmente, los costos promedio en la producción de una onza de oro se ubican entre $255 y $280 dólares, niveles cercanos a los promedios internacionales. Las empresas más modernas han logrado reducir sus costos unitarios hasta $180 dólares.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

-

INEGI señala que la producción de oro por entidades federativas, acumulada hasta octubre, llegó a 16.3 toneladas, cantidad 15.6% mayor a la de 1995. Cabe decir que desde el -boom de precios en 1994, la producción nacional de oro muestra un crecimiento medio anual de 26%. Considerando los numerosos proyectos de inversión en nuevas explotaciones auríferas, se estima que antes del año 2000 la producción superará las 30 toneladas. Los estados que concentran los mayores volúmenes de producción de oro son: Sonora (29% del total); Durango (21%); Guanajuato (15%), Sinaloa (5%); y Zacatecas (3%).

Ahora ve
Científicos europeos descubren un exoplaneta que podría albergar vida
No te pierdas
×