¡Que no se metan!

¿Su computadora se comporta de manera extraña? ¿El navegador abre en automático ventanas de siti
Antonio Puertas

Casi a diario escucho una queja idéntica entre amigos, familiares y conocidos que tienen una PC: “Se le ‘metió’ un virus a mi computadora y la dejó inservible”. Así que insistir sobre el tema de la seguridad no está de más y ayuda a evitar dolores de cabeza posteriores.

- En primer lugar, hay que aclarar: nada de que “se le metió” un virus. Esta frase siempre me causa gracia, pues por ella recuerdo la risueña explicación que dan ciertos niños luego de que tiran un juguete o un jarrón: “Se cayó”. Ningún virus, gusano o troyano se mete por arte de magia a nuestro sistema; nosotros, a sabiendas o no, le abrimos la puerta. Ésa es la verdad cruda.

- Las maneras como nuestro sistema puede quedar infectado son diversas –un archivo que descargamos de alguna página de internet, un disquete u otro disco infectado, las seductoras barras de herramientas que ofrecen algunos portales, incluso archivos flash (terminación .SWF), muy populares en los sitios de juegos en línea–, pero siempre se requiere de un clic final por nuestra parte.

- Sin duda, las fuentes de contaminación más comunes, actualmente, son los llamados troyanos, archivos que no necesariamente atentan contra la integridad de los datos en nuestro disco duro, pero que coleccionan y envían información a ciertos servidores en la Red. Pero lo más grave de estos archivos es que, con frecuencia, alteran los datos del registro de Windows y, en algunos casos, llegan a dañarlo severamente, al grado de que nos obliga a hacer una reinstalación.

- Muchos de estos troyanos caen bajo la definición del llamado spyware; por ejemplo, los portales que nos invitan a descargar barras de herramientas para Explorer (un buen ejemplo de ello es la que ofrece eXactsearchbar.com). Antes de instalar estos programas gratuitos, hay que leer los términos del acuerdo; con frecuencia, aceptamos que esos programas instalen a su vez otros ejecutables que luego entorpecen el funcionamiento del navegador o lo vuelven inservible.

- Aunque eso de “entorpecer” puede que sea un eufemismo: hay sitios que instalan archivos que hacen pedazos el registro de Windows y lo modifican a tal grado que, cada que lanzamos o abrimos una ventana de Explorer, en automático disparan tres o cuatro ventanas más en donde nos ofrecen de todo: boletos de avión gratis, mágicas píldoras para adelgazar, alucinantes cruceros por el Caribe y, el colmo del cinismo, software anti-spyware para nuestra PC. Otros troyanos simple y sencillamente bloquean aquellos sitios de compañías que ofrecen un escaneo gratuito del sistema –symantec.com, macafee.com o trendmicro.com– o bien obstruyen por completo nuestra conexión a internet.

- La mejor solución es gastar entre $400 y $800 pesos y comprar un buen programa antivirus compatible con nuestro sistema, que incluya algún tipo de protección contra el spyware y que se actualice con regularidad vía internet.

- Si últimamente su computadora “hace cosas extrañas”, deje de pensar que es un ser maligno y mejor invierta en seguridad y, ya entrado en gastos, descargue e instale el navegador Firefox y el cliente de correo Thunderbird (www.mozila.org). Ambos programas son gratuitos y superan, por mucho, los endebles niveles de seguridad que tienen Explorer y Outlook Express.

- Finalmente, fíjese bien qué tipo de programas y archivos descarga de internet, y qué sitios visita. Mantenga actualizada su computadora y active la opción para recuperar el sistema operativo (Windows Update y Windows Restore en Paneles de Control). Ah, y haga copias de respaldo de sus archivos más importantes.

- El autor es periodista independiente.
Sugerencias a apuertas@expansion.com.mx

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