Rentas vitalicias, futuro asegurado

En la primera etapa de participación del sector privado en el esquema de seguridad social del país
María Luisa Alós

Al evaluar los primeros seis meses de la puesta -en marcha del sistema de pensiones, las 13 compañías aseguradoras autorizadas -para operarlo se toparon con una realidad diferente a la planeada: las -expectativas acerca de los beneficios de este negocio se vislumbran a un plazo -mucho más largo que el previsto originalmente.

- Los pronósticos más pesimistas y -conservadores que habían efectuado los analistas del sector asegurador –que -incursiona en el nuevo esquema de seguridad social desde el 1º de julio de -1997– estimaban captar un mínimo de 12,000 pensiones durante el primer -semestre de funcionamiento, y los más optimistas, incluido el de la propia -Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), esperaban alcanzar 15,000 -cuentas. Sin embargo, al cierre de diciembre sólo se habían registrado 4,500 -pensionados.

- Pero junto al desfase de las proyecciones -iniciales, una revisión del nuevo esquema de seguridad social entre sus -principales actores y autoridades arroja también advertencias sobre la escasa -disponibilidad de instrumentos de inversión a largo plazo, que garanticen los -rendimientos de los fondos constitutivos de las pensiones, y sobre las acciones -desleales practicadas por algunos agentes de ventas de las aseguradoras, con el -fin de allegarse el mayor número de pensionados.

- No obstante lo anterior, el sector asegurador -considera que el incipiente mercado de rentas vitalicias es de todos modos un -negocio atractivo, por lo que se esperan nuevos participantes en el transcurso -de este año.

- Luis Huerta, presidente del Comité de Rentas -Vitalicias de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), -explica que la falta de conocimiento de las aseguradoras sobre la demora en la -tramitación de las pensiones por parte de los trabajadores y sus familiares -ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), fue el principal factor -para que sus previsiones resultaran erróneas.

- Los casos de muerte y de invalidez por -enfermedad o riesgo de trabajo demoran entre tres y cuatro meses en tramitarse, -por lo que, prácticamente, fue recién en septiembre cuando se empezó a -incorporar a los pensionados a las aseguradoras, señala Juan Ignacio Gil Anton, -presidente de la CNSF.

- En cambio, el director de Prestaciones Económicas -y Sociales del IMSS, Mariano Acosta, rechazó que las demoras de su institución -hayan incidido en un lento arranque, y recuerda que sus proyecciones fueron las -más cercanas a la realidad, ya que estimaron sólo 6,000 pensionados para el -primer semestre de actividad.

- Sin embargo, más allá de las diferencias -entre las proyecciones y la realidad, se debe considerar que el IMSS incrementó -las exigencias para entregar pensiones, debido a que en el pasado se presentaron -casos de dudosa veracidad en el otorgamiento de este derecho social, afirma Gil.

- En tanto, Acosta destacó que las aseguradoras -desconocen el procedimiento del IMSS para tramitar las pensiones, por lo que sus -proyecciones de negocios deben ser a más largo plazo que los previstos.

- REPARTO DEL MERCADO
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Pese a que todavía es pequeño el segmento conformado por los pensionados -por invalidez y muerte –a quienes las aseguradoras atenderán en los próximos -15 o 20 años, porque los casos de cesantía y vejez continuarán cotizando bajo -el viejo esquema de seguridad social–, de todos modos ya presenta altos -niveles de concentración en algunas compañías.

- De acuerdo con datos del IMSS y la AMIS, dos -firmas acaparan desde ahora poco más de 50% del mercado de rentas vitalicias: -Bancomer, que ha marcado su liderazgo con 36.3% del total de pensiones en el -primer semestre de operación, seguido por Porvenir GNP, con 19.1%.

- A diferencia de las Administradoras de Fondos -para el Retiro (Afores), cuyo tope de participación de mercado fue fijado desde -el principio por las autoridades, las aseguradoras no tienen ningún límite -para incorporar a los trabajadores afiliados al IMSS.

- Las otras compañías con participación -importante son: Inbursa con 13%; Génesis, 12.1%; Comercial América, 5.6% y AIG -México con 4.4%. Por debajo de 2.2% están, en orden descendente, Bital, -Alianza, BBV Probursa, Banamex, Hidalgo, Banorte y Serfin.

- A pesar del lento arranque que no colmó sus -expectativas previas, las compañías aseguradoras agrupadas en la AMIS -mantienen sus proyecciones para 1998, cuando esperan captar 30,000 pensionados.

- En el contexto de un mercado pequeño, la -competencia y la disputa por los clientes entre las aseguradoras ha adquirido -tintes de guerra, como ha sucedido en otros países –Chile, por ejemplo– -donde se estableció un sistema similar al mexicano.

- El presidente de la CNSF asevera que se ha -mantenido una estrecha vigilancia sobre la actuación de las aseguradoras y sus -agentes vendedores, calculados en 2,500, de los cuales casi 40 están en proceso -de revocación de su licencia por haber incurrido en prácticas prohibidas. Lo más -seguro es que esos agentes serán sancionados, subraya, para enviar señales -claras al mercado de que no se tolerará ninguna práctica desleal.

- Las acciones desleales más comunes han sido la -compra de información a empleados del IMSS sobre los pensionados que ya -realizaron su trámite, antes de ser conocida por el resto de las empresas a -través de la red de información que controla la CNSF, así como el -ofrecimiento, por parte de los vendedores, de premios adicionales u obsequios a -los trabajadores que escojan a su aseguradora, práctica que está prohibida.

- Empero, Acosta aclara que hasta el cierre de -1997 no se había recibido ninguna queja sobre el nuevo sistema y ningún -empleado del IMSS ha sido amonestado o castigado por incurrir en actos de -corrupción.

- El monto constitutivo de las pensiones por -incapacidad y muerte generado hasta diciembre pasado alcanza los $1,400 millones -de pesos, y deberá ser administrado e invertido por las aseguradoras durante décadas -para otorgar las pensiones a los trabajadores incapacitados o a sus familiares -en caso de muerte. En su mayor parte se encuentra invertido en papeles de 30, 60 -y 365 días.

- Gil llama la atención sobre la juventud de la -mayoría de los trabajadores que se incapacitaron o murieron en los últimos -meses durante su desempeño laboral, lo que incrementa el plazo durante el cual -se brindarán las prestaciones y, por lo tanto, los montos constitutivos de las -pensiones, ya que en promedio la esperanza de vida del asegurado o de sus -beneficiarios es mayor.

- Las empresas aseguradoras necesitan invertir -los fondos en instrumentos financieros de largo plazo, de modo que tengan la -certeza de llegar a obtener los rendimientos exigidos en la ley para mantener el -poder adquisitivo de las pensiones.

- Actualmente estos instrumentos son escasos en -el mercado de valores mexicano, y aunque aún no es una situación alarmante -–coinciden Huerta y Gil–, de no emitirse papeles a periodos mayores a siete -años (el máximo actual) se corre el riesgo de no alcanzar los niveles de -rentabilidad mínimos esperados por las compañías para cumplir con -requerimientos reglamentarios.

- POCA PUBLICIDAD
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Otra de las diferencias del negocio de rentas vitalicias con el de las -Afores es la baja inversión en publicidad que realizaron las empresas de -seguros, así como el silencio con el que iniciaron sus operaciones.

- Sin gran despliegue publicitario ni propaganda -oficial, los trabajadores o sus familiares recién se enteran de que será una -aseguradora privada la que pagará su pensión cuando, enfrentados a la -necesidad, deban elegir una de ellas.

- El mercado es tan pequeño, con un potencial de -30,000 casos por año para 13 compañías, que no justifica el gasto para -difundir este nuevo mecanismo, coinciden en la CNSF y en la AMIS

- Aun cuando ello se ha traducido en desinformación -y cierto “coyotaje” por parte de los agentes vendedores, que se han -convertido en gestores del trámite ante el IMSS para guiar a los pensionados a -sus empresas, no se invertirá en este renglón debido a que su costo impactaría -negativamente sobre el monto de las pensiones, apunta Gil.

- A pesar de existir un código de ética pactado -entre las aseguradoras, que recomienda a sus agentes que no se presenten ante -los familiares o trabajadores en hospitales, funerarias o panteones, desde el -inicio del sistema la dura competencia ha sido el sello característico, y no se -ha podido cumplir estrictamente con aquellos estatutos.

- Aunque el mercado es aún pequeño en número -–de un total de 1’680,000 pensionados en 1997, sólo 4,500 ingresaron al -nuevo esquema–, en el horizonte se vislumbran nuevos competidores que valoran -el crecimiento de este negocio más allá del corto plazo. Incluso se conoce el -interés de algunas empresas por ingresar al sector este mismo año, como Banco -Santander e InverLincoln.

- A diferencia de Huerta, quien considera que el -mercado tiene capacidad para cuatro o cinco empresas más, Acosta señala que si -bien en una primera etapa es posible que ingresen otros dos o tres competidores, -luego de una década será suficiente con que se queden siete u ocho empresas en -el mercado mexicano de rentas vitalicias, como lo señala la experiencia de países -como Chile, en donde se redujo el número de compañías con el paso de los años.

- La CNSF prepara un reporte –que entregará -antes de que finalice el primer trimestre del año– sobre la actuación de las -aseguradoras y el cumplimiento en la constitución de reservas técnicas y del -fondo de contingencia previstos por la ley de seguridad social.

- Aun cuando los primeros resultados revelan -tendencias como las descritas, los entrevistados coinciden en la necesidad de -esperar un tiempo mayor de maduración y conocer perfiles más detallados sobre -este mercado, para tener una evaluación completa de las perspectivas futuras de -su negocio, ya que ésta es la primera experiencia de este tipo que se realiza -en México.

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