Teatro. Una dama para el público

-

Asombrosamente longeva se ha mostrado esta dama de negro que ya cuenta con más de seis años en cartelera. El fenómeno obliga a preguntarse por qué se ha sostenido tanto esta pieza de Susan Hill. La respuesta queda en el misterio. En un intento por llevar al teatro los mejores atributos de la literatura gótica, lo cierto es que La Dama de Negro no logra aterrar al espectador, muy a pesar del despliegue de sonidos digitales que acompañan la representación.

-

La falta de una historia con bordes más finos y una actuación demasiado apresurada por parte de Tomás Perrín hacen imposible crear ese clima envolvente que suele caracterizar a la mejor literatura del género. Por si fuera poco, al asumir el papel de actor y director, Perrín parece perder perspectiva y deja solo al otro personaje, personificado por Germán Robles.

-

Como sea, es justo reconocer que la obra ha recibido todos los premios de la crítica y que, en México, repite el sonado éxito que ha tenido en Londres, donde lleva nueve años representándose en el Fortune Theater, lo que demuestra, como siempre, que el juicio que importa es el del público.

-

Ahora ve
No te pierdas