Todo a la pantalla

Fue pionera del ¡llame ya!, el millonario nicho de los antojos por televisión.
Gisela Vázquez

Hace siete años Alejandra Juárez de Markiewicz ya era contratada por grandes agencias en Canadá para asesoramiento en todo lo relacionado a la compra de productos por televisión. Estaba en todo su apogeo este mercado. Su vida corría sin mayores complicaciones: entre consultoría, hogar y las carreras de maratones.

- Sin embargo, su hermano Marco volvió a despertar su espíritu emprendedor: “Tienes ocho años de experiencia, sabes comprar tiempos en TV, conoces al dedillo a los proveedores. ¡Pongamos nuestra empresa!”

- Sabía que era el momento. Las pocas firmas estadounidenses asentadas en México habían quebrado, ya que desconocían las necesidades del público mexicano. Con $20,000 dólares de inversión inicial y cinco empleados, en diciembre de 1999 arrancaron TV Ofertas.

- El crecimiento ha sido vertiginoso. A punto de cumplir cinco años, la compañía factura alrededor de $15 millones de dólares y la plantilla suma 100 trabajadores, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 23 años. Pero el éxito insólito de su empresa se logró gracias a varios cimientos que Alejandra fue apuntalando a lo largo de varios años.

- “Lo de emprendedora lo traigo en mis genes”, sostiene la empresaria, cuyo padre siempre se quedó con las ganas de haber tenido su propia empresa. Recuerda que a los 10 años, en la época navideña, cocinaba galletas y pays y los vendía entre los vecinos. A los 15 vendía zapatos que compraba en un pueblo cerca de Toluca.

- El haber estudiado Relaciones Internacionales con enfoque en comercio exterior, convirtió a Alejandra en una experta en el manejo de importaciones y exportaciones. Pero quien la inició, la guió y le reveló los recovecos de esta industria fue Rob Woodroffe, dueño de Interwood Marketing, compañía pionera en ventas por televisión en Canadá, en donde Alejandra laboró ocho años. “Me marcó mucho su manera de trabajar, él nunca tuvo miedo de compartir sus conocimientos.”

- Los proveedores, ah, benditos proveedores. El timón de salvación de pequeñas y medianas empresas. El prestigio y confianza que había generado Alejandra a su alrededor fueron suficientes para que el financiamiento fluyera desde el comienzo. “De no haber contado con esta ventaja, al segundo año hubiéramos desaparecido”, indica. Del crédito bancario, hace poco Bancomer le extendió una línea de crédito.

- ¿Y del futuro? “No quiero tener la empresa más grande de este sector, quiero que sea la mejor”, afirma Alejandra. De ahí su responsabilidad con los consumidores. A menos que tenga pruebas de laboratorio confiables, TV Ofertas no vende productos dietéticos ingeribles. Hoy, y ya en el octavo mes de embarazo, esta empresaria recuerda que hace dos años, al dictar una conferencia en Miami, se percató de la influencia que ejercía en la industria. “Es muy respetada mi opinión”, dice orgullosa.

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