Tres, dos, uno...

EU presiona a China para que revalúe el yuan. Si no lo convence, el Congreso podría imponer agresi
Jim McTague / Barrons

La tensa relación entre Estados Unidos y China sobre el comercio internacional presiona a la economía global. Este verano, el Senado de Estados Unidos y la Casa de los Representantes considerarán proyectos de ley para imponer pesadas tarifas a las importaciones provenientes de China, si este país no accede a dejar “flotar” su moneda o a intercambiarla libremente, tal como deben hacerlo las monedas de los países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Los chinos, que se unieron a la OMC en 2001, argumentan que aún no están listos para entrar en el volátil mundo del intercambio de monedas y que seguirán fijando el valor del yuan en base al dólar estadounidense. Un enfrentamiento podría darse hacia finales de este verano o principios de otoño, lo que encendería la primera gran guerra comercial del nuevo siglo si antes no logran alcanzar un acuerdo.

- La moneda china ha sido fijada en 8.25 yuanes por dólar. Pero intermediarios extranjeros dicen que el yuan debería apreciarse entre 30% y 40%, para alcanzar unos 5.35 yuanes por dólar, si permitieran cotizar la moneda libremente en el mercado de cambios. (Los chinos permiten un intercambio limitado en algunos de sus bancos). Con un yuan más barato, dicen las críticas en el Capitolio, China asegura la venta de sus productos por menos dinero, y los productos estadounidenses son vendidos más caros. Más aún, las naciones pequeñas de Asia también amarran sus monedas al dólar para competir con China, lo que provoca que los manufactureros de Estados Unidos pierdan participación en el mercado local e internacional. Esta situación cambiaria es la razón principal por la cual el déficit comercial de Estados Unidos con China casi se duplicó desde 2001, al alcanzar $162,000 millones de dólares.

- El secretario del Tesoro John Snow se dedicó los últimos dos años a realizar discretas labores diplomáticas para convencer a China de revaluar su moneda. Ahora, el funcionario demanda acciones inmediatas. Snow está alarmado por una corriente proteccionista en el Senado, en donde el legislador demócrata, que representa al estado de Nueva York, Chuck Schumer, y el republicano, que representa al de Carolina del Sur, Lindsey Graham, están liderando la embestida comercial. Ellos han propuesto una iniciativa que aumentaría 27.5% la tarifa a las importaciones chinas si ese país no comienza a jugar con las reglas que impone la OMC en un plazo de 180 días. La votación de esta iniciativa está acordada para celebrarse el 27 de julio próximo. Una votación preliminar hecha en abril pasado, ganada por un margen de 67-33, hace prever que esta iniciativa sería aprobada.

- En 2003 y 2004, iniciativas similares a esta tenían menos apoyo. “Esto no es simplemente un asunto de monedas. La moneda es el más claro ejemplo del juego desleal de China”, dice Schumer. El Congreso también está molesto, dice, por el robo de propiedad intelectual estadounidense a manos de ciudadanos chinos, los subsidios ilegales de ese gobierno a su industria y las políticas que impiden a compañías estadounidenses competir en China en contra de la industria de ese país.

- Una iniciativa de ley similar en la Casa de los Representantes cuenta con 31 copatrocinadores ahora, comparados con 12 que tenía otra en 2004. Cuestionado sobre este extraño hecho, el líder de la bancada republicana en esta sede legislativa, Tom De Lay, dijo que él daría a la administración Bush cualquier opción necesaria para animar a China a actuar.

- Por su parte, China ha recurrido a lanzar insultos. Una editorial publicada a mediados de mayo en la versión en inglés del medio gubernamental People’s Daily Online, acusó a Snow de hablar fuerte para emplumar su propio nido antes de dejar el gobierno. “Piénsenlo”, se burló el escritor, “el antecesor del Sr. Snow, Robert Rubin, presidente del consejo de Citigroup, puede ganar más de $10 millones de dólares en un año, sólo… viajando alrededor del mundo y actuando como un cabildero. Así es que es totalmente innecesario tomar en serio lo que ha dicho el secretario del Tesoro”.

- El escritor, entonces, citó al primer ministro chino Wen Jiabao: “La reforma del tipo de cambio del yuan es un asunto que concierne a la soberanía china”.

- Cuando ingresó a la OMC, China señaló que sus bancos estaban muy débiles para soportar una revaluación. Pero Snow dijo en mayo que eso ya no era cierto. Él está preocupado porque la adicción china a mantener un tipo de cambio fijo termine en una espiral inflacionaria y haga dudar a las inversiones de capital, lo mismo que precipitó la caída financiera del sureste asiático a fines de los 90. China ya tiene una burbuja en el sector inmobiliario más grande que la de Estados Unidos. Ha construido tantas plantas de acero que algunas de ellas no sobrevivirán cuando su producción baje los precios mundiales. Además, una crisis económica en China sería más devastadora para la economía mundial que cualquiera desaceleración temporal provocada por una revaluación del yuan. Snow cree que un esquema de flotación dotará a China de una selección de herramientas políticas sofisticadas, incluido un control fuerte de su oferta de dinero que le permitirá ajustarse a los shocks económicos. El Tesoro aceptaría el plan de China de revaluar a través del tiempo, pero la mayoría de los economistas sostienen que esta estrategia invitaría más a la especulación. Los banqueros centrales chinos prefieren un proceso revaluatorio en un solo movimiento, según los recursos de la administración. Pero el banquero líder en China, dicen, entiende muy poco de economía y debe ser convencido de que esta es la mejor opción.

- Nicholas Lardy, un experto chino del Instituto para la Economía, con sede en Washington, dice que los líderes más grandes de ese país han visto resultados positivos en los últimos 25 años. “Tomará un gran trabajo hacerlos cambiar”, dice.

- Las empresas manufactureras de Estados Unidos aplauden los esfuerzos de los congresistas Schumer y Graham. “Nos gusta la forma de Graham-Shcumer para empujar al gobierno de Estados Unidos a ser más proactivos”, dice Loyd Wood, vocero de la asociación American Manufacturing Trade Action Coalition, ubicada en Washington.

- Algunos analistas e inversionistas han visto este juego con especial aprehensión. Ed Yardeni, jefe de estrategia de inversión en Akron, dice que imponer estos impuestos a las importaciones es una manera terrible de manejar el comercio y él cree que el Congreso debería dar marcha atrás a este intento. De hecho, él ve la propuesta de Schumer como la reencarnación de la famosa tarifa Smoot-Hawley que algunos historiadores afirman que fue la causa real de la Gran Depresión. Mientras la relación comercial entre Estados Unidos y China deja mucho que desear, dice, la economía de Estados Unidos está creciendo y las tasas de interés y de desempleo, son bajas.

- Dice, en una guerra comercial no habría ganador.

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