Tráfico en la ciudad

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Piolo Juvera

Lo que hace lustros no era más que un sueño guajiro de Luis Javier Laresgoiti, hoy es una redituable y divertida realidad: La Ciudad de los Niños.

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Construir una ciudad no es cosa de niños, pero hacerlo en tan sólo un año y llenarla de juguetones habitantes en un mes, parece casi imposible. Sin embargo, Laresgoiti y sus tres socios –Xavier y Esteban López Ancona, y Francisco Ares– lo lograron. Su ambicioso proyecto quedó concluido a finales de agosto y, gracias a la expectativa que causó, miles de infantes y adultos han ido a ver qué se siente –aunque sea por unas horas– ser bombero, piloto, médico, maquillista, actor, cocinero, alpinista, policía, etcétera.

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Para que este paraíso infantil –de 6,300 metros cuadrados– fraguara, hubo que invertir casi $7 millones de dólares ($1 millón más de lo que estaba planeado en un principio). La mitad del monto la pusieron los cuatro socios, quienes al final tuvieron que pedir un préstamo a Banamex de $1.2 millones de dólares. El resto de la inversión corrió por cuenta de los 42 patrocinadores (que serán 46 en cuanto alguien adopte los pabellones de juego que siguen huérfanos). Para echar a andar sus localitos cada uno pagó entre $100,000 y $120,000 dólares y, mientras dure su contrato (entre tres y cinco años) deberán aportar anualmente 40% de esa inversión inicial para efectos de mantenimiento. “Si nosotros no pudiéramos financiar el mantenimiento del lugar, bajo este esquema ya está asegurado. Aunque el centro estuviera vacío, tiene que estar impecable”, comenta Laresgoiti.

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Pero el lugar (situado en el Centro Comercial Santa Fe), además de “impecable” ha estado a reventar desde el día de su apertura. A pesar de que septiembre es un mes complicado para la industria del entretenimiento (por culpa del regreso a clases), en tan sólo ese lapso entraron alrededor de 27,000 personas a la mini urbe, la mayoría en sábados y domingos. Tal afluencia generó ventas por $2 millones de pesos en el llamado mes patrio. Por ahora las entradas –con todo y descuento por apertura– cuestan $90 pesos por niño y $60 por adulto, pero el precio se incrementará 25%. Por si fuera poco, las ganancias de la Ciudad no se reducen a los boletos vendidos en fines de semana, sino que los dueños han encontrado formas alternas de sacarle jugo: paquetes a las escuelas para que vayan grandes grupos entre semana, o bien rentar el inmueble para eventos nocturnos, (costo aproximado, $50,000 pesos).

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Gran parte de los inmigrantes de esta metrópoli fantástica van gracias al inmenso despliegue publicitario que ha tenido. Aunque Laresgoiti depositó su confianza en la técnica “de boca en boca” y casi no ha invertido en publicidad, cada patrocinador se ha encargado de hacer ruido con su propia voz. American Airlines, Coca-Cola, Burger King, Cifra Wal-Mart, Domino’s Pizza y General Motors se han dedicado a promover La Ciudad de los Niños. Asimismo, los dos medios de comunicación que tienen una “filial a escala” en el centro recreativo, continuamente aprovechan su labor para invitar a lectores y radioescuchas a que asistan.

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Laresgoiti asegura que los centros comerciales más importantes de México ya quieren tener una de esas ciudades. Muy pronto, quizás, comenzarán a proliferar variantes de La Ciudad de los Niños en todo el país.

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