Un refugio exquisito

Invertir en arte en tiempos de incertidumbre puede ser parte de los planes financieros de las empresas.
Viridiana Mendoza Escamilla

Cuando las cosas no salen bien en los mercados financieros, los inversionistas siempre buscan refugios: el oro, el petróleo y algunas monedas.

Hoy, cuando aún vemos secuelas de la debacle global de 2008 y cuando la crisis de deuda en Europa amenaza con más tormentas de incertidumbre y volatilidad, los inversionistas también hallan refugio en el arte.

En 2010, las ventas de arte crecieron 52% en el mundo y alcanzaron un valor de cerca de 60,000 millones de dólares, según el informe ‘The Global Art Market in 2010: Crisis and Recovery'.

En México es difícil determinar el valor del mercado, pero se observa una especial efervescencia: el mismo año que Forbes lo nombró el hombre más rico del mundo, Carlos Slim abrió el museo Soumaya, con una de las colecciones privadas más grandes del país. Tan sólo el edificio que resguarda las 66,000 piezas de la colección tuvo una inversión de 750 millones de dólares.

Pero el mercado de arte mexicano es desordenado y pocas empresas tienen un plan para invertir. Por cada obra que se vende de manera formal, se realizan tres o cuatro operaciones ‘cajueleras', que se pactan entre particulares y no ofrecen garantías de autenticidad de las piezas, dice Luis López Morton, director de Morton Casa de Subastas.

Este entorno abrió la puerta a un modelo diferente de negocio. Este año, Arte Pi inició en México sus operaciones como consultoría y galería, que ofrece modelos financieros para el apoyo a creadores, la adquisición y el arrendamiento de obras, gracias a una alianza con la firma Water Capital.

La empresa, dirigida por Francisco Rivera, Marco Zamora y José Luis Martín, busca  generar un mercado más ordenado y conformar colecciones de manera estratégica dentro de los planes financieros de las empresas.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

En tanto, Morton ya ofrece préstamos de emergencia mediante la valuación y el empeño de piezas artísticas.

"El arte no es sólo es una buena inversión, es una carta de presentación para las empresas, pues al asociarse con cuestiones sublimes, las compañías adquieren otro estatus", dice el artista y curador Francisco Rivera.

Ahora ve
Los escenarios no lo son todo; estos son los otros negocios de los famosos
No te pierdas
ç
×