¿México puede reinventarse?

Algunos piensan que los proyectos de nación, cuyo alcance termina cada seis años, obstaculiza el d

Hace algunos meses, un grupo de alumnos y profesores de la Universidad Contemporánea, con sede en la ciudad de Santiago de Querétaro, presentó a las comisiones de Educación, Ciencia y Tecnología del Senado una propuesta para crear el Instituto Federal de Planeación Estratégica (Infepe); organismo que, en caso de formarse, sería el responsable de elaborar el Plan Nacional de Desarrollo Estratégico: un documento guía, producto de la sinergia político-ciudadana. A continuación, el resumen de su propuesta.

-

El objetivo del presente trabajo, clara y llanamente, es promover la participación ciudadana en el acontecer de la nación. Más aún, las siguientes líneas, fieles a nuestra misión universitaria, son una propuesta sobre el proyecto que debemos desarrollar los mexicanos para planear estratégicamente la empresa más importante que tenemos: México. Por fortuna, existen varios caminos a seguir. Aquí una lista con los pasos que, a nuestra consideración, son los más importantes:

-

    -
  1. Determinar un propósito general para la nación.
  2. -

  3. Establecer una visión del país:
    a) ¿Cómo nos queremos ver en determinado plazo?
    b) ¿Qué valores debemos cultivar?
    c) ¿Cómo queremos que nos describan?
    d) ¿Cuál es nuestra posición ante el mundo?
    e) ¿Quiénes somos?
    f) ¿Cómo queremos hacer las cosas?
    g) ¿Para qué, para quién y a través de qué?
  4. -

  5. Analizar las fortalezas y debilidades internas, bajo la convicción de que podemos elaborar productos y generar servicios iguales o mejores que los extranjeros.
  6. -

  7. Señalar las amenazas y oportunidades externas.
  8. -
  9. Definir las ventajas competitivas:
    a) ¿Qué nos destaca?
    b) ¿En qué queremos destacar?
  10. -
  11. Diseñar las estrategias.
  12. -
  13. Fijar los objetivos y desglosar metas:
    a) ¿Qué queremos lograr?
    b) ¿Cuándo?
    c) ¿En qué cantidad y con qué calidad?

-

En esta época de transición, así lo creemos, una de las guías básicas debe ser el replanteamiento de la relación entre la sociedad y el gobierno. En ese sentido, la interacción de los sectores público, social y privado es imperativa para impulsar propuestas estratégicas que hagan viable el logro de cambios fundamentales y sirvan para afrontar los grandes retos que implica, por ejemplo, la globalización.

-

Las políticas de Estado, en ese sentido, son indispensables para el desarrollo económico y social; sirven para fortalecer la seguridad, justicia y educación. Tienen, en concreto, el objetivo de evitar visiones parciales en tiempo e ideología. Sin embargo, algo ha faltado. De ahí que nuestro interés sea promover la práctica de la planeación estratégica, con proyectos integrales de largo plazo, que involucre a todos los sectores del país y logre un desarrollo armónico, desde lo individual hasta lo nacional.

-

Los mexicanos tenemos una gran diversidad de enfoques que en sí mismos son una gran riqueza. Sin embargo, el desafío es conjuntarlos y enriquecerlos para beneficio de todos; necesitamos una “sinergia político-ciudadana”.

-

¿Cuáles serían sus objetivos? Desarrollar la autoestima nacional; promover un crecimiento integral como personas y como país; organizar temporalmente a las Cámaras de Senadores y Diputados en un Congreso de Planeación Estratégica Nacional que desarrolle una visión a 18 años, con revisiones cada tres, por medio de un consenso nacional donde se plasmen los intereses de todos los mexicanos (habría que tomar en cuenta, claro está, que algunos sectores como la pesca y la silvicultura se tendrán que planear a 30, 50 o 100 años). Por último, y quizás el propósito más importante de la sinergia, crear un organismo ciudadano, independiente, que vigile el cumplimiento de la Visión de México y apoye en la elaboración y ejecución de la planeación estratégica nacional.

-

Hoy, más que nunca –y aquí ofrecemos la justificación del presente trabajo– necesitamos certidumbre de largo plazo para consolidar los proyectos económicos del país. Es necesario concretar planes educativos que garanticen el desarrollo sustentado en la cultura y el desarrollo integral del individuo, reforzando así sus valores y actitudes. Es urgente asegurar un mejor nivel de vida para los mexicanos y establecer bases firmes que sostengan la llegada de capitales. Debemos incrementar el nivel competitivo de México en el largo plazo.

-

Para ello, es indispensable administrar mejor los recursos naturales renovables y no renovables (disponibilidad de agua potable, por ejemplo). Necesitamos fortalecer el marco legal que brinde al país certidumbre jurídica a pesar del cambio de sexenios. ¿Cómo? A través de la planeación estratégica de largo plazo porque estimula el pensamiento sistemático acerca del futuro; induce a una mejora continua; establece estándares de medición de desempeño; proporciona una base sistémica para la toma de decisiones; mejora la habilidad para enfrentar el cambio, convirtiendo problemas en oportunidades; y porque aumenta nuestra capacidad para identificarlas.

-

La carne de la propuesta
-
Los artículos 25 y 26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y la Ley de Planeación vigentes, mencionan la planeación democrática con la participación de los diversos sectores sociales, donde se recojan las aspiraciones y demandas de la sociedad para incorporarlas al Plan y los Programas de Desarrollo. Asimismo, faculta al Poder Ejecutivo para establecer y proponer los procedimientos de participación y consulta popular en el sistema nacional de planeación democrática, los criterios para la formulación, instrumentación, control y evaluación del plan y los programas de desarrollo que tengan visión de largo plazo de manera integral.

-

En ese sentido, nuestra propuesta consiste en crear una visión para el país, con vigencia de 18 años –en algunos rubros a 30, 50 o 100 años– que será dividida por trienios; donde el primero se desglosa a detalle y los siguientes se ajustarán de acuerdo con la nueva realidad.

-

La sugerencia al Poder Ejecutivo consiste en que los diputados y senadores se integren, en forma temporal, en un Congreso de Planeación Estratégica Nacional con el fin de crear una visión a largo plazo, consensuada entre todos los mexicanos, y efectiva para construir una política de Estado. Asimismo, existiría la necesidad de fundar un órgano ciudadano independiente que dé seguimiento y actualice el Plan Nacional de Desarrollo Estratégico. Al concluir el plan, el presidente entrante, con base en la organización, dirección y control estratégicos ahí establecidos, tendrá que cumplir y rebasar las expectativas. Cabe señalar que, de esta manera, se tendrán elementos más objetivos para medir su desempeño.

-

El organismo ciudadano se llamaría Instituto Federal de Planeación Estratégica (Infepe). Su objetivo: dar seguimiento y proponer, cada tres años al Congreso de la Unión, las consultas nacionales necesarias para generar las actualizaciones correspondientes al Plan Nacional de Desarrollo Estratégico. Los retos a largo plazo reflejarán la calidad de vida, evolución y desarrollo integral del país. Se establecerá entonces la consecución de los fines y objetivos sociales, culturales, políticos y económicos contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El Infepe también apoyaría a los gobiernos en la escala federal, estatal y municipal para impulsar la sinergia político-ciudadana.

-

Los principales atributos del instituto serían:

-

    -
  1. Independencia. La toma de decisiones gozará de absoluta libertad y responderá a las estrategias de desarrollo nacional de largo plazo, regidas por las leyes vigentes. Las actualizaciones correspondientes correrán a cargo del Congreso de la Unión.
  2. -

  3. Constitucionalidad y legalidad. Deberá observar el mandato constitucional que delimite las funciones, la temporalidad de sus miembros y las atribuciones que tendrán encomendadas, así como las disposiciones legales que las reglamentan.
  4. -

  5. Imparcialidad. Los integrantes del instituto reconocerán, permanentemente, el interés de la sociedad sin seguir una línea de intereses partidistas o sectarios.
  6. -

  7. Profesionalismo. Las actividades del instituto siempre serán ejecutadas con esquemas científicos y técnicos. Entre otros objetivos, sobresale la actualización y constante capacitación de su personal.
  8. -

  9. Certeza. Todas las acciones que realice el instituto estarán dotadas de veracidad, certidumbre y apego a los hechos. En otras palabras, sus actividades serán completamente verificables y confiables.
  10. -

  11. Previsión. El Infepe debe prever - cualquier situación factible, en un futuro inmediato o mediato (planes a - corto y largo plazo), como parte de una buena administración.
  12. -

  13. Continuidad. Hacer de la planificación un proceso constante e independiente de sexenios e ideologías.
  14. -

-

Ante los retos que impone la globalización, nuestro país tiene la necesidad de planear estratégicamente. Es un imperativo que no debemos soslayar. Para tener un desarrollo sostenido es indispensable la continuidad a través de las diversas administraciones sexenales o trienales. Proponemos llevar a cabo una consulta nacional, a través de organismos intermedios, en la que se tome en cuenta la opinión de todos los sectores.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

-

El Congreso de la Unión, si ejecuta la función aquí propuesta, puede transformar el Plan Nacional de Desarrollo Estratégico en una sinergia político-ciudadana que fortalezca a México. Tenemos una gran ubicación geográfica en el mundo, y excelentes recursos naturales, culturales e intelectuales. Pero falta una actitud participativa y comprometida con los grandes desafíos del país.

Ahora ve
Donald Trump afirma que la paz en Medio Oriente es posible
No te pierdas
×