Lo que nunca debió ser

Una explicación de por qué el descenso de la categoría de deuda de Estados Unidos es completamente irrelevante para los inversionistas.
Arturo Bris y Salvatore Cantale

El descenso de la categoría de Standard and Poor's (S&P) el día 5 de agosto fue como una escena de la película ¿Y dónde está el piloto? La sobrecargo informa a los pasajeros que el vuelo se ha salido un poco de ruta por algunos miles de kilómetros, que un asteroide está a punto de estrellarse en el casco de la nave y que no pueden cambiar el plan de vuelo porque están volando sin instrumentos de navegación. Sin embargo, los pasajeros siguen como si nada, indiferentes ante el anuncio. Después les dice la sobrecargo a los pasajeros: "... también les informamos que se acabaron las cervezas", entonces cunde el pánico.

S&P bajó la clasificación de crédito soberano de EU a la categoría AA+, la cual hasta ese día era de AAA, con el argumento de que dicha decisión se basaba en fundamentos políticos y fiscales. La agencia cree que la lucha política que se ha precipitado en los últimos meses ha hecho al gobierno estadounidense "menos estable, menos efectivo y menos predecible".

Todos los argumentos que se tomaron en cuenta por la agencia calificadora son antiguos y bien conocidos. Y aun peor: el Departamento del Tesoro nos dice que el descenso de la categoría se basa en ¡errores de cálculo! La política de llevar las cosas al límite o brinkmanship ha prevalecido en los últimos meses y es seguida en corto por los medios y comentaristas por igual. La solución de los problemas culminó con la reforma al control del presupuesto del 2 de agosto.

La ganancia de los bonos estadounidenses ha disminuido del 2 al 8 de agosto en 22 puntos base (y lo mismo ocurrió en las demás 10 emisoras de deuda soberana de la OCDE, con la excepción de Japón).  El descenso de la categoría que, como análisis es una declaración de la probabilidad de un incumplimiento de pago de EU, no ha cambiado fundamentalmente la percepción de los inversionistas sobre la capacidad crediticia de la deuda estadounidense.

La deuda de EU no se ve con tanto riesgo, incluso comparada con la de Alemania o Francia, además, habiendo problemas en la eurozona (y con el propio euro), vender deuda de EU para comprar la de Francia o Alemania puede no ser la mejor idea si uno toma en cuenta el riesgo monetario. De hecho, considerando que la mayoría de los tenedores de deuda estadounidense son otros gobiernos, fondos mutuos y de pensiones y compañías aseguradoras, y tomando en cuenta que (exceptuando los fondos mutuos) estos inversionistas conservan el bono hasta su madurez, comprendemos por qué el mercado de bonos reaccionó bien con la supuesta novedad de S&P.

El tamaño del mercado de deuda del gobierno con calificación AAA puede que no sea lo suficientemente grande para satisfacer el apetito de los asustados inversionistas de bonos de EU. Actualmente, el tamaño de la deuda de Francia, Alemania y Reino Unido juntos no es siquiera 60% de la deuda de EU. Esto es, que no existe alternativa para los bonos estadounidenses.

Una razón teórica para explicar este ataque de pánico en los mercados accionarios es la volatilidad y malos precios creados por la falta de credibilidad de seguridad libre de riesgo en los mercados financieros mundiales. Si el gobierno de EU ha dejado de ser libre de riesgo, ¿qué es ahora? ¿No es cierto que, si no existe la seguridad libre de riesgo en la economía, entonces la teoría de precio de los activos no funciona?, nos preguntan. Es cierto que la teoría financiera es robusta, incluso en ausencia de una referencia libre de riesgo, ya que existen sustitutos simples (por ejemplo, una posición cubierta en una seguridad con riesgo) para un bono sin riesgo.

 La volatilidad del mercado es el resultado del aumento de la incertidumbre del futuro. Cierto, pero como lo argumentamos, la reclasificación AA+ no ha aumentado ni disminuido la incertidumbre.

Debemos darnos cuenta que los medios exageraron el descenso de categoría AA+, por ende, el público entró en pánico. Los ‘gurús' venden millones de libros y han predicho 20 crisis anteriores en los últimos 10 años. Estamos en crisis, pero ésta no es global: EU está en problemas; Grecia, España e Italia pronto lo estarán. Pero naciones como Alemania, Israel y los Países Bajos están creciendo a niveles descomunales; se espera que China crezca casi 9% en 2011 y empresas como Intel y Porsche han reportado ganancias récord.

El remate masivo de acciones fue simplemente una exageración absurda al anuncio de la sobrecargo de que "... se acabaron las cervezas".

Los autores son profesores de Finanzas del imd.

Comentarios: opinion@expansion.com.mx

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