En busca del empleo perdido

El presidente de Manpower dice que ningún gobierno puede crear empleos de calidad y que el único camino para hacerlo es el crecimiento económico.
1076 picf017  (Foto: Ramón Sánchez Belmont)
Adolfo Ortega

La creación de empleos es el santo grial de los políticos y de los gobiernos de buena parte del mundo desde que comenzó la recesión económica en 2008. Casi cualquier plan oficial anunciado como paliativo a la crisis incorpora un aumento en el número de puestos de trabajo de una economía.

El problema de cómo generar más empleo generalmente lo abordan economistas y políticos; sin embargo, uno de los que mejor conoce la naturaleza de esta actividad -cada vez más preciada y escasa- así como la manera en la que se está transformando no es ni lo uno ni lo otro. Jefferson A. Jourres es presidente y director general de Manpower, una compañía global que el año pasado vendió 19,000 millones de dólares.

La principal actividad de esta firma es reclutar y administrar a empleados de base y eventuales para otras firmas. Tan sólo en 2010, esta empresa realizó más de 12 millones de entrevistas de trabajo en 82 países y territorios. Al cierre del año pasado tenía colocados 3.5 millones de empleados fijos y temporales. Cuando comenzó la recesión tenía 4.6 millones de empleados.

A principios de septiembre pasado, Jourres estuvo en México y compartió con Expansión su visión sobre el presente y el futuro del empleo.

Desde 2008 a la fecha distintos gobiernos han diseñado programas para proteger o crear empleos. ¿Recuerda alguno en especial que haya sido exitoso?

Eso depende de cómo se defina un programa exitoso.

Digamos, a partir del número de empleos creados.

La pregunta es ¿por cuánto tiempo? Se pueden diseñar programas para crear empleos por algunos meses simplemente haciendo que las empresas paguen menos impuestos, pero la mayoría de los gobiernos no tienen la habilidad para crear buenos empleos. Lo importante es que sea la economía la que esté generando la creación de esos empleos a través de las empresas. Si analizas la eficiencia de (abaratar) el dólar para crear empleos ha sido muy ineficiente, pero no estoy seguro de que los políticos acepten eso. Estos programas de gobierno para apoyar empleo deben ser vistos como puentes que sólo se usen en lo que pasan los momentos difíciles de la economía. La pregunta es cuánto dinero se debe poner para crear estos puentes.

¿Cómo están asimilando las empresas esta recesión?

Las empresas se enfrentan a una gran cantidad de volatilidad. Reciben una gran cantidad de información la cual no están muy seguras de si les va a afectar o no. Los directivos de las empresas se preguntan si para la organización es importante lo que pasa en China, en Estados Unidos y en Europa. Las empresas se están enfrentando a grandes fuerzas que no saben cómo filtrar. Por eso deben calcular derivadas cada vez más complejas sobre lo que puede pasar. Algunos de nuestros clientes están siendo muy cautelosos, ahora se muestran con menos apetito por el riesgo y están estudiando lo que hay alrededor de ellos para saber si deben acelerar o echarse en reversa.

¿Qué reacción ve en la parte de la demanda, es decir, de los trabajadores?

Es difícil verlo individualmente. El problema es que las habilidades se están volviendo anticuadas relativamente rápido. Si uno está fuera del mercado de trabajo un año, eso ahora es como estar fuera por tres años, y eso hace más difícil que se regrese a la parte laboral. Y los periodos largos de desempleo cada vez son más frecuentes. Estamos viendo lo difícil que le resulta a EU regresar a un 7% de desempleo.

¿Esto es consecuencia del problema económico?

La verdad es que muchos individuos no se están responsabilizando por sí mismos. Muchos están esperando que alguien los rescate. La realidad es que ahora los trabajadores necesitan mantenerse entrenados, aunque lo hagan por ellos mismos.

¿Cómo afecta la recesión el negocio de Manpower? Entiendo que una crisis económica puede significar una oportunidad para este tipo de empresas.

Es verdad, tenemos algunas respuestas para nuestros clientes que enfrentan la volatilidad y la incertidumbre, pero al mismo tiempo necesitamos crecimiento económico para seguir creciendo. Las empresas necesitan tener demanda para crecer y ahora no la hay. Lo que sí estamos viendo es que hay un cambio de comportamiento: las empresas quieren estar listas por si tienen que hacer cambios rápidos. Los proyectos de IT que antes eran de tres años, ahora tienen que ser de tres meses. Eso significa que solamente van a contratar a un programador por tres meses y no por tres años. Todo tiene que ser muy rápido en el mercado, eso es un cambio espectacular para nuestra industria y para nuestra empresa.

Las mismas carreras de siempre

Un estudio presentado este año por el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC) reveló que la mayoría de los jóvenes mexicanos siguen estudiando carreras universitarias cuyo ingreso promedio de los egresados va a la baja. El documento también reveló que, a diferencia de lo que sucede en otros países, las carreras que cada vez tienen más demanda por parte de las empresas (y como consecuencia, por las que ofrecen mejores sueldos, como las ingenierías) siguen atendiendo al mismo número de jóvenes, por lo regular muy bajo si se compara con otras carreras.

Hay una falta de información para quienes estudian una carrera. ¿Cómo se puede resolver este problema?

Esto no se va a resolver totalmente. La verdad es que el ciclo de vida de un producto se está haciendo cada vez más corto. Una empresa puede decir de pronto "Ya no vamos a hacer más laptops", y resulta que eso era 40% de su negocio. Las universidades tendrían que pensar distinto cómo educar a los estudiantes. Deben ser muy eficientes para inculcarles la curiosidad de descubrir cosas nuevas, la habilidad para resolver problemas. Todos deberíamos quitarnos la idea de que es suficiente con pasar cuatro o cinco años en una universidad para tener un buen empleo. Se necesitan más esquemas de interinatos en las empresas. También sugiero que hay muchas personas que están en la universidad que no deberían estar en la universidad. Deberían estar en escuelas técnicas. Lo importante es darle honor a estas escuelas técnicas, como ser aprendiz de electricista o carpintero. Hay un tremendo campo de oportunidad. Pero la sociedad, los padres, no estamos haciendo tanto énfasis como se requiere en estas actividades. Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar. Necesitamos ir de regreso adonde estuvimos antes y así apoyar la economía.

Hasta hace algunos meses, se discutía en México una reforma a la Ley Federal del Trabajo. Una de las promesas es que una nueva ley podría promover la creación de nuevos puestos. ¿Cree usted que una ley puede promover la creación de empleos en un país?

Lo que he aprendido es que una ley laboral por sí misma no significa nada. Es cuando se pone en contexto de lo demás que podría ser importante. Si pones la ley de Alemania, que es muy buena, en México, eso sería un desastre. Tiene que ver con el ecosistema de las empresas, la cultura de la gente. Por ejemplo, Singapur tiene una ley laboral muy interesante. Los empleados pueden portar consigo su pensión de una empresa a otra, por eso las empresas se preocupan por mantener contento y bien entrenado a su personal. Son algunas pequeñas cosas como éstas las que pueden ayudar. En EU tienes el 401-K que es tu propia cuenta de ahorro. ¿Cómo creas movimiento laboral, agilidad? Promoviendo el entrenamiento, eso es lo que te da la excelencia. Lo que está sucediendo es que hay mucha gente que aspira a tener en su seguro de desempleo la fórmula para sobrevivir, pero no se da cuenta que mientras más tiempo pase será más difícil reincorporarse a trabajar. Lo que ellos quieren es usar su seguro de desempleo. Hay que crear un sistema de incentivos que te digan que la seguridad no es lo importante, hay que incentivar a que hagan más dinero. Tienes que ir detrás del dinero.

Fuentes de crecimiento

Uno de los problemas más importantes que hoy en día enfrentan los gobiernos es el tamaño de su burocracia y la eficiencia con la que operan. Manpower ve en el sector público una gran oportunidad. A la fecha, 8% de su negocio está representado en el sector público, y está en pleno crecimiento. Sin embargo, la crisis económica y los altos déficits que tienen muchos de estos países hacen prever un doloroso reacomodo en los próximos meses. En todo caso, hay otras industrias que tienen perspectivas de crecimiento en la generación de impuestos.

¿Cuál es su perspectiva sobre las industrias que más empleo están generando?

En general tienen que ver con cuestiones demográficas, como el cuidado de la salud, que tiene un crecimiento constante derivado de los avances en la medicina, en casi todas partes del mundo. También diría que la manufactura tiene oportunidades de crear muchos empleos sobre todo la que agrega más valor y la que innova.

¿Dónde se ubica México en el mapa de Manpower?

Nosotros no consideramos a México como un mercado emergente. Hemos estado aquí por 40 años. Y está en nuestro Top 10 de nuestros mercados. Lo consideramos un mercado en crecimiento. Lo estamos viendo como un país que tiene la habilidad de crecer. Tiene buena gente, buena educación, buenos demográficos, y buena parte de la manufactura que antes se fue a China ahora está regresando a México. Somos muy optimistas del crecimiento que está teniendo México.

¿Cuánto crece su negocio en México?

Está a mediados de los 20%, es un gran crecimiento, sobre todo si lo comparas con el resto del mundo.

¿Cómo está en México el problema de la ilegalidad?

Hemos hablado con el gremio y con el gobierno sobre este problema. Estamos viendo cómo evitarlo a través de la legislación. Es mejor para la gente, para las empresas, y en este sentido, es verdad que está más del lado de los mercados emergentes, pero estamos en un proceso de cambio.

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