Sé el mejor CEO

Los mejores jugadores son los mejores líderes, ya sea en la cancha de basquetbol, de futbol, o en la Bolsa de Valores. El secreto está en ser experto en el ámbito que diriges.
Joe Boyle / Cass Business School

Cualquier organización que esté reclutando a un nuevo director, por lo menos, debería voltear su mirada a la NBA, la liga de élite de básquetbol de Estados Unidos. Analiza, por ejemplo, el caso de Glen Anton "Doc" Rivers, defensor durante sus 13 años de carrera deportiva y actual entrenador en jefe de los Celtics de Boston. En 2008, llevó al equipo a su primer título de la NBA en más de 20 años.

La lección que hay que aprender excede el campo deportivo. Las implicaciones para la política de reclutamiento en muchas de nuestras instituciones líderes, públicas y privadas, podrían ser de gran alcance.

La doctora Amanda Goodall, profesora visitante de la Escuela de Negocios de Cass, argumenta que los mejores líderes en entornos de conocimiento son posiblemente quienes poseen el conocimiento experto.

En el artículo ‘Why Do Leaders Matter? A Study of Expert Knowledge in a Superstar Setting' (‘¿Por qué importan los líderes? Un estudio del conocimiento experto en un entorno de superestrellas'), ella analizó el éxito de los entrenadores de la NBA conjuntamente con los economistas Lawrence Kahn de la Universidad de Cornell, y Andrew Oswald, del Instituto para el Estudio del Trabajo y de la Universidad de Warwick.

En su libro Socrates in the Boardoom: Why Research Universities Should Be Led by Top Scholars  (Sócrates en la sala de juntas: Por qué las universidades de investigación deberían estar lideradas por académicos), demuestra que los mejores líderes universitarios son aquéllos con impecables antecedentes de investigación, que les permiten tener un conocimiento profundo del negocio central de su institución. Los hallazgos en el basquetbol agregan otro nivel de evidencia a este argumento.

Competencias específicas

"Me gustaría que las organizaciones consideren el nivel de competencia específica de sus líderes", asegura Goodall. "Tú necesitas entender el negocio central de tu organización. Últimamente hemos creído que porque eres un gran gerente, puedes cambiar a tu antojo la industria en la que estás. La investigación de la National Basquetball Association destaca que los mejores entrenadores de ese deporte son expertos en su ámbito".

Un  buen ejemplo de lo que puede suceder cuando las personas que no son expertas en la materia se encuentran a cargo es el caso de Andy Hornby, director ejecutivo de HBOS cuando el banco colapsó en 2008. Hornby dijo al comité selecto del Parlamento: "No tengo formación académica en el sistema bancario. Tengo un MBA de Harvard".

La percepción cultural actual es que el management ejerce demasiada presión, especialmente en las instituciones públicas. "Bajo el gobierno del Partido Laborista", dice Goodall, "se ha incrementado la cantidad de directores/gerentes en escuelas, universidades y hospitales. Ha habido un contragolpe".

Un  líder de negocio con antecedentes probados de éxito en una disciplina similar puede también tener impacto en un sector nuevo. Richard Gilling-water, decano de la Escuela de Negocios de Cass, tiene experiencia en servicios profesionales lo cual, explica Goodall, "tiene gran similitud  cultural con el entorno académico".

MBA de diseño

El desafío es brindar a los expertos en conocimientos las habilidades necesarias para convertirse en expertos en gestión. La académica comenta que le entusiasma ver que en los cursos de formación para médicos, abogados y arquitectos se estén introduciendo módulos de gestión y argumenta que las escuelas de negocios también necesitan ofrecer Maestrías en Administración (MBA) ideadas en torno a necesidades centrales.

Junto con sus funciones en la Escuela Cass, Amanda Goodall es investigadora senior asociada del Instituto para el Estudio del Trabajo de Bonn, en Alemania. Su fascinación con el liderazgo tuvo sus orígenes hace una década cuando trabajaba en la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres en el equipo de gestión senior con Anthony Giddens, director del mismo desde 1997 a 2003. Llegó allí luego de obtener su primer título universitario después de los 30 años. Había abandonado sus estudios a los 16, para dedicarse al modelaje por unos años y para luego viajar a India, donde trabajó en un pequeño desarrollo rural; allí fue testigo de un proyecto de ayuda que se estaba desarrollando. A este trabajo le siguió una serie de funciones en organizaciones caritativas y de defensa de distintos derechos.

¿Cómo estas experiencias moldearon sus visiones sobre el liderazgo? "Estoy tratando de alejarme de la idea de que los líderes (empresariales) son los elegidos de Dios", comenta.

Ahora su ambición es explorar lo que ella llama los "procesos de transferencia". La investigación en la NBA sugirió que los ex jugadores de élite tenían mayor credibilidad, podían ver el juego de mejor manera y tenían una mayor probabilidad de controlar los egos de los jugadores que ganaban fortunas. "Tenemos que tener una comprensión más empírica de lo que realmente hacen estos líderes", dice.

Directores de Futbol

Ya ha iniciado su investigación con un deporte más cercano al corazón de los británicos: el futbol. La investigación conjunta con la Escuela de Relaciones Industriales y Laborales de Cornell y la Escuela de Negocios de Warwick consideró las características de los directores técnicos que tenían un mejor manejo de los jugadores de élite. Matthew Amos, ejecutivo de Servicios a los Miembros de la Asociación de Gerentes de la Liga (el órgano representativo de los directores de futbol en Inglaterra), decía: "No existe una relación entre el nivel al cual jugaban estos directores y su desempeño de nivel superior. La principal relación es la experiencia".

En realidad, la correlación en la NBA entre una carrera como jugador de élite y el éxito como entrenador tiene su equivalente en el futbol británico: en el momento en el cual se escribió el artículo en 2009, 52% de los directores técnicos  de la Liga Premier habían sido jugadores de futbol de nivel internacional.

Idealmente, el líder tendrá conocimiento y experiencia en la materia. Es una combinación que posiblemente encuentra su nivel más acabado en Sir Alex Ferguson, director técnico del Manchester United, que jugó para su país y ha sido el exitoso director del equipo durante 37 años.

Descubrir a un líder con las cualidades de Ferguson es el Santo Grial del reclutamiento. Y en este punto, Goodall tiene también una recomendación: "Existen pruebas", dice, "de que si el panel a cargo de la contratación está constituido por individuos sobresalientes,  es más probable que elijan a personas de igual calibre que ellos".

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En otras palabras, la excelencia atrae a la excelencia -sin duda, un buen consejo para universidades y bancos, y también para los equipos de basquetbol-.

El autor es escritor independiente.

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