El corazón automotriz

Las más de 1,500 firmas de autopartes de México toman más relevancia que nunca en la industria al generar ventas anuales por 62,000 mdd y aún hay espacio para seguir avanzando.
1079 picf021a  (Foto: Alex H.O.)
Didier Ramírez

Para que un Fiesta salga de la planta de Ford en Cuautitlán Izcalli, la automotriz trabaja con más de 300 empresas de autopartes que integran su cadena de proveedores y que le surten las 19,000 piezas que componen el automóvil. La relevancia no está sólo en el número de compañías que participan, sino en que uno de los objetivos de esta planta es que 72% de sus autopartes sea de manufactura local.

Como Ford, las siete armadoras asentadas en México (Nissan, General Motors, Volkswagen, Chrysler, Honda y Toyota) requieren al menos 15,000 piezas para fabricar vehículos ligeros. En México se producen más de 30 modelos de este segmento, formado principalmente por autos y camionetas, que aportan 95% de la manufactura total, el resto corresponde a camiones, tractocamiones y autobuses.

El desarrollo de la planta terminal ha llevado a la instalación y generación de proveedores de primer nivel o Tier 1 (que atienden la planta automotriz), de segundo nivel o Tier 2 (que entregan partes a los primeros) y de tercer nivel o Tier 3 (que centran su operación en el surtimiento de materia prima).

Según cifras de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), en 2010 la industria automotriz nacional produjo 2.3 millones de unidades, nivel nunca antes conseguido por las marcas instaladas y motivado principalmente por las exportaciones que aportan, en promedio, 80% del volumen.

El ritmo de la planta terminal favoreció el nivel de compras a los autopartistas que operan en el territorio nacional, que el año pasado alcanzó un volumen de 61,970 millones de dólares (MDD), de acuerdo con la Industria Nacional de Autopartes (INA). Para 2011, la expectativa es superar los 2.5 millones de automotores ensamblados.

Cifras de la Industria Nacional de Autopartes (INA) indican que el sector se compone de 1,560 empresas. El desarrollo de la cadena ha permitido que algunas compañías, como Nissan Mexicana, compren 80% de sus piezas a proveedores nacionales.

En el estudio de Ixe Grupo Financiero ‘El liderazgo automotriz' se indica que la competitividad de los autopartistas es uno de los elementos que fortalece esta industria y el índice de ventaja comparativa relativa (IVCR), que mide la calidad y competitividad de los autopartistas en el mundo, señala que en las dos últimas décadas México se ha ubicado entre 2.4 y 4 puntos, en una escala máxima de 4.5 puntos, superando a Japón, Francia, Reino Unido y Alemania.

Pero aún hay áreas de oportunidad para crecer. Chris Styles, director de Compras de Nissan Mexicana, afirma que si bien hay más fortalezas con los proveedores Tier 1, es importante desarrollar los siguientes eslabones que le permitan a México sustituir las importaciones que ahora se efectúan.

Si bien la ubicación de las empresas proveedoras obedece a los estados en donde están las factorías de las automotrices localizadas en 23 estados del país, las empresas instaladas en Guanajuato son el mejor ejemplo de la importancia que tiene el sector autopartista en México.

Inicia la cadena. En México operan siete compañías automotrices. Su participación se debe a que existen más de 1,560 proveedores directos e indirectos que ponen a México en ventaja sobre otros destinos. La tarea pendiente es quedarse con parte de los 14,000 mdd que aún importa la industria.

Primer eslabón. Dedicada a la fundición y fabricación de árboles de levas (piezas para motor), Arbomex, una empresa 100% mexicana, que opera en Guanajuato es proveedor de tercer nivel de la industria automotriz. El segmento en el que participa requiere de mayores apoyos para diversificar su oferta. Según ProMéxico, tan sólo en la proveeduría de acero, insumo principal para la industria, participan 40 empresas, pero en la fabricación del material aún no existen compañías instaladas.

En crecimiento. En el Tier 3, donde participa Arbomex, las oportunidades localizadas por la CEPAL están en desarrollar proveeduría de estampados, laminados, acero, fundición, hules y plásticos. De lograr la diversificación, ProMéxico estima que, en 2020, el sector autopartista podría alcanzar ventas por 81,000 mdd. Arbomex invertirá 30 mdd en una planta que le permitirá fabricar piezas con las que extenderá su presencia a la planta de motores que Chrysler opera en Coahuila.

En medio. Anderson Cook es una empresa estadounidense que opera en México desde 2009 en el segundo nivel de proveeduría. Participa aquí gracias al crecimiento en los volúmenes de producción, en particular de Ford, a la que, a través de un proveedor de primer nivel (Lear), provee los tornillos de los asientos del Ford Fusion. Anderson Cook está ubicada en Guanajuato, donde participan otros 142 proveedores de primer y segundo nivel, segmentos en los que, según la Industria Nacional de Autopartes (INA), 70% de las 1,000 empresas en operación son extranjeras.

Proveeduría directa. El desarrollo del primer nivel de proveeduría de autopartes está ligado con el comportamiento de la industria armadora terminal de vehículos. Getrag, fabricante alemán de transmisiones, atiende la producción local del Ford Fiesta, pero también exporta piezas a EU para el Focus que se fabrica en Michigan. Actualmente, su volumen de producción es de 350,000 piezas anuales, y para marzo de 2012 alcanzará 450,000, gracias al incremento en la demanda de los modelos Focus y Fiesta.

Especialización. Los 17 complejos productivos de vehículos ligeros en México exigen la presencia de 350 proveedores de primer nivel. Este segmento se especializa en cuatro rubros: partes de carrocería, motores y sus piezas, sistemas de suspensión y sistemas de transmisión. El Tier 1 es uno de los principales captadores de inversión extranjera y generación de empleos; tan sólo en Getrag trabajan más de 1,200 personas que fabricarán, a corto plazo, 700,000 transmisiones anuales.

El cliente final. Diariamente en las instalaciones de Ford en Cuautitlán, 490 vehículos Fiesta son embarcados para ser enviados a las distribuidoras del país o en actividades de exportación a Norteamérica y países como Brasil o Argentina. Esta situación es uno de los detonadores para que la firma haya pasado, en su nivel de compra con proveedores mexicanos, de 800 a 8,400 mdd entre 2005 y 2010, y en 2012 se estima que supere los 9,000 mdd.

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Acelerador a fondo. México es el noveno productor de autos a escala mundial y el tercero en el continente americano, después de EU y Brasil. En 2010 alcanzó una producción récord de 2.3 millones de vehículos. Para Indira Romero, especialista de la CEPAL, el reto para que las empresas instaladas puedan captar y atraer nuevos clientes es apostar a la investigación y el desarrollo.

A toda velocidad. El Ford Fiesta fue el modelo con que Ford reinició operaciones en Cuautitlán Izcalli en mayo de 2010. Para el primer año de operaciones la marca tenía el objetivo de ensamblar 80,000 autos, cifra que se superó, pues en agosto pasado se fabricaron 150,000 vehículos. Aun así, la planta está a la mitad de su capacidad operativa. Aquí, los proveedores locales aportan 65% de las piezas que se requieren para la integración del Fiesta, el resto se logra por los procesos propios de la firma en actividades como el estampado.

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