De frente a la máquina china

El fin de las medidas de transición impuestas al país asiático es considerado por algunos como la estocada final a la industria nacional. Otros, ven oportunidades.
Uriel Naum e Ivette Saldaña

Nada hizo posible que se aplazara la fecha fatal (11 de diciembre de 2011) como algunos sectores como el juguetero o el del acero lo pedían. Tampoco la reunión que sostuvo semanas antes el secretario de Economía, Bruno Ferrari, con Chen Deming, el ministro de Comercio de China, en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrado en Honolulu, Hawai, disminuyó el sentimiento de incertidumbre y temor.

Empresarios del zapato y de la confección que pedían acciones contundentes para contrarrestar el fin de las medidas de transición impuestas a China, y que consistían en mantener la protección de productos ‘sensibles' que se importan del país asiático (carriolas, herramientas, hilados, bicicletas...) a través de un ‘arancel extra', se dicen frustrados. 

"Vimos inactividad total en la defensa de la industria textil y de confección, sobre todo una negativa de imponerle cuotas compensatorias a la mezclilla china, por ejemplo", dice el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex), Marcos Cherem.

El frente más evidente contra el término de estas salvaguardias fue el que conformaron las cámaras de las industrias del calzado de México, Jalisco y Guanajuato, junto con la Canaintex, la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive) y la Confederación de Cámaras de Industriales (Concamin).

Septiembre fue el mes más álgido entre estos organismos empresariales y la SE. En esos días, se llevaron a cabo múltiples encuentros con la subsecretaria de Industria y Comercio, Lorenza Martínez. "Por lo menos (los industriales del calzado), cada 15 días entregamos estudios del posible daño", relata Eduardo Ramírez, director de Economía del municipio de León, Gto, y quien en 2007 estuvo a cargo de la defensa de la industria del calzado -ese año concluyeron las cuotas compensatorias a China después de su entrada a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001 y se dio paso a las medidas de transición temporal.

Producto de la presión de los industriales, a finales de ese mes el secretario de Economía envió una carta a su homólogo chino para conformar un grupo de alto nivel para abordar temas de subvaluación y clasificación arancelaria incorrecta de mercancías, entre otros aspectos. Fuentes que pidieron el anonimato aseguran que ese documento nunca llegó a las manos de Chen Deming, pues no hubo un proceso institucional para ello, lo que a la postre generó molestia entre las autoridades chinas al saber de su existencia (Martínez considera que no fue tanto la forma como el contenido de la carta lo que molestó al gobierno chino).

El ánimo entre algunos industriales es poco alentador. En el último lustro, las exportaciones chinas a México crecieron 157%, representando esta transacción 10 veces más de lo que el país le vendió en ese mismo periodo a la nación asiática.

Aun con las medidas de transición hubo una oleada de productos importados de Asia vía triangulación de mercancía, antidumping y subvaluación, que provocaron que, de 2000 a 2010, se perdieran 400,000 empleos tan sólo en la cadena textil-confección, asegura Rodolfo García Muriel, presidente de la Canaintex. "Hoy, ¿qué se puede esperar?".

La misma pregunta se hacen productores de calzado, juguetes, velas, lápices, productos químicos orgánicos, válvulas, herramientas, cerraduras y encendedores que ya no estarán protegidos por las medidas de transición, y que están vinculados a industrias que participan con 5% en el Producto Interno Bruto (PIB), casi el doble de lo que lo hace la industria automotriz en su conjunto.

A lo que sigue...

Los grandes perdedores serán las empresas que sabiendo que llegaría la apertura no hicieron lo necesario para reconvertirse, para innovar en procesos y productos, dice Carlos Palencia, director del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (CNIMME). "Varios de esos sectores afectados estaban diagnosticados desde la apertura comercial del TLCAN. No hicieron nada en 20 años".

Nadie entre los industriales se atreve a predecir la afectación que puede originar la eliminación de las medidas de transición a China en empleos o en el PIB sectorial en el mediano plazo, lo que sí advierte Amapola Grijalva, de World Trade Consultants Group, es que los productos ‘sensibles'  representan 1.7% de nuestro comercio con ese país y que, en este sentido, las autoridades podrían estar perdiendo de vista el riesgo en otras ramas industriales por centrarse en la coyuntura.

"Los principales productos que importamos de China son bienes intermedios y de capital (maquinaria y equipo eléctrico, sobre todo), no productos finales como muchos creen", dice Grijalva, quien considera que las grandes perdedoras serán las industrias que tienen un mayor componente de mano de obra y poca capacidad de absorción tecnológica, lo que les impide competir de tú a tú. Tal es el caso de la industria del juguete. 

Las empresas que representa la Asociación Mexicana de la Industria del Juguete (AMIJU) saben que esta batalla la perdieron, pero insisten en que no la guerra. Ya no pedirán cuotas compensatorias, pero sí que se incremente el arancel (de 15 a 30%) o que se apliquen salvaguardias, asegura el presidente de dicha organización empresarial, Miguel Ángel Martín.

No es el único organismo industrial que planea realizar acciones para librar la batalla con la competencia asiática. El 27 de octubre se conformó el consejo de administración de LatinAsia, en el que participan 22 personas, entre ellas, senadores de los tres principales partidos políticos -PRI, PAN y PRD-, empresarios, exfuncionarios de gobierno y especialistas, con el objetivo de redactar una agenda bilateral México-China y hacer más equitativo el intercambio comercial, asegura Simón Levy,  presidente del consejo de administración.

Por su parte, la Cámara de Comercio y Tecnología México-China, conformada por 20 empresas de ambos países -HSBC, Aeroméxico, Grupo Minero México y Huawei, entre otras- y cerca de 30 miembros adicionales, se encuentra desarrollando junto con la SE y ProMéxico un mecanismo de mediación y solución de controversias incluso de baja cuantía que podría estar listo los primeros meses de 2012.

La SE hace lo propio. De acuerdo con Lorenza Martínez, la institución buscará tres caminos  jurídicos para apoyar la industria nacional:

Imposición de cuotas compensatorias. La industria tiene que demostrar que hay importaciones con dumping, es decir, precios menores al costo de producción. Se utiliza mucho en sectores como el acero.

Salvaguardias. Se aplica cuando hay un incremento abrupto en importaciones con daños a la industria.

Salvaguardias de transición. Son similares a las salvaguardias anteriores, pero sólo aplica a China y se establecen con menos requisitos.

"Para esta labor, se incrementó el presupuesto de la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales 45% para 2012. Vamos a asegurar a los industriales que trabajaremos con ellos de la mano en lo que viene", asegura la subsecretaria de la SE. Aunque son 204 fracciones arancelarias de bienes industriales las afectados por la eliminación de las medidas de transición, el jefe de la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales, agrupados en 14 sectores, Víctor Manuel Aguilar, comenta que solamente se trabaja con la mitad.

Esto significará invertir dinero y tiempo, que es lo que muchas veces hace falta a los empresarios, acota Ramírez, de la Secretaría de Economía de Guanajuato. "Los estudios suelen ser caros porque se necesita contratar un despacho de abogados para, entre otros aspectos, ver tendencias de consumo y la situación de su industria".

Es por esta razón que el municipio de León aprobó recursos por 1 millón de pesos (MDP) para fondear el proceso de defensa de los productores de zapatos, mientras que el gobierno estatal de Guanajuato otorgó 9 MDP más. Se pretende proteger de la competencia desleal a 2,800 fábricas de calzado de León (la industria emplea a 138,000 personas), responsables de siete de cada 10 pares de zapatos que se producen en México.

Fernando Ruiz Huarte, director técnico del Consejo Empresarial de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), comenta que existen otras desventajas que no se consideran del todo en los estudios, como una carga de prestaciones sociales menor que la de México, los costos de los energéticos y las  tasas de crédito de 4% anual contra el 14, 15, 25 o 30% de la banca mexicana.

Como quiera que sea, todo indica que la vía del reclamo ante la OMC será uno de los caminos que México buscará seguir para hacer frente a China. Ya existen antecedentes de esto. México ha participado como reclamante en tres casos en contra de ese país desde su adhesión a este organismo y como tercero (como no demandante directo) en dos más. Los casos iniciados por México incluyen la defensa en contra de subvenciones prohibidas, restricciones a exportaciones de materias primas y medidas relacionadas con la protección de derechos de propiedad. Actualmente, el caso China-Restricciones a la Exportación de Materias Primas se encuentra en etapa de apelación.

El problema con China es que, al no estar catalogada como una economía de mercado, la autoridad mexicana toma como valor nominal para una posible cuota compensatoria el precio de un producto de un tercer país. Esto, dice Grijalva, deriva en cálculos de dumping muy altos, generando un efecto nocivo, pues "incentiva la ilegalidad, la subvaluación y la triangulación".

Más allá de los aspectos legales, la SE y ProMéxico dicen trabajar ya en acciones agresivas que incrementen la competitividad de las ramas afectadas. "Vamos a colocar productos de los sectores afectados en ferias internacionales. También queremos poner puntos de venta en países como eu y dotarlos de catálogos. A su vez, estamos invitando a diseñadores de otros países a que vengan a México a hacer sinergias con empresas y añadir valor agregado a los productos", asegura Martínez.

No todo es negro

Worcester es una fabricante de válvulas para los sectores de energía, gas y petróleo. Tiene 75% del mercado nacional de válvulas de esfera. Hace poco más de un lustro competía con más de 100 empresas en México. Hoy forma parte de las cinco que quedan. "No fue culpa de los chinos, simplemente las otras empresas no pudieron competir con otras tecnologías y diseños... Nosotros, de hecho, sobrevivimos gracias a China", asegura su presidente, Héctor Cuéllar.

Fue la primer compañía mexicana en hacer un joint-venture en China, lo cual, dice Cuéllar, le permitió competir con los monopolios que crearon las cuotas de 125% a las válvulas de compuerta, globo y retención, y con la importación que esto trajo aparejado de productos de países no asiáticos.

"Las mayoría de válvulas americanas están hechas en China, excepto las de aleaciones especiales. Nosotros traemos la pieza, la maquinamos, le integramos partes nacionales, las calibramos, nos aseguramos de la hermeticidad y... ¡voilà! Tenemos una válvula de mejor calidad".

Varias son las empresas como Worcester que esperan verse beneficiadas con la eliminación de medidas de transición. Muchas de ellas maquiladoras y manufactureras de exportación (este sector participa con 82% en las exportaciones totales) que importan insumos para su ensamble en México y posterior venta al exterior. Sobre todo las que traen  insumos no elaborados en México (no sólo por calidad y servicio, sino por competitividad en precio), a decir de Palencia, pueden sacar más provecho. "Hay un sector que también sale ganando: el consumidor, pues todos al final del camino lo somos y lo que buscamos son productos accesibles y, si son de calidad, mucho mejor".

Hay muchas posibilidades de establecer una relación ganar-ganar bajo este nuevo escenario de reciprocidad, dice el especialista en relaciones China-Latinoamérica Wu Yongheng. Esto ya comienza a suceder. Recientemente, la firma mexicana Grupo Kuo y Jiangsu GPRO crearon la empresa INSA GPRO, en la que participan con 50% cada una en la fabricación de hule nitrilo butadieno, cuya planta se ubicará en Nanjing provincia de Jiangsu, China, con una capacidad de producción inicial de 30,000 toneladas métricas.

Con este tipo de alianzas, considera Grijalva, México puede ser la puerta de entrada a Centro y Sudamérica. Con la experiencia que le da su estancia en nuestro país, Wu considera que los mexicanos pueden exportar varios productos a China, sólo hace falta "hacer promoción". Entre ellos está el aguacate, "que es nutritivo y fácil de cocinar, pero que los chinos no conocen. La tuna, con propiedades contra la diabetes, e igualmente hay espacio para ampliar el campo de cooperación en materia tecnológica, por ejemplo, en energías limpias, como la eólica o la solar".

Otra oportunidad para México la representa, de acuerdo con el presidente de la Concamin, Salomón Presburger, y Martínez, de Economía, el crecimiento de ese país, el cual dejó de ser armónico, porque han subido los precios de las materias primas (hasta 40% en el último año), bajó la calidad de algunos productos y se han elevado los costos de producción.

"Si en un principio hubo afectaciones, los tres años que duraron las medidas de transición abrieron la oportunidad para recuperar mercado", asegura Presburger, quien en un principio denunció la desaparición de empleos y la caída en la producción de la industria del vestido y hoy ha moderado su discurso.

La visión optimista la comparte también el director técnico del COMCE. "En lo personal, no veo una catástrofe" ni tampoco que "vaya a venir una avalancha de importaciones", porque la mercancía china ya entra al país desde hace varios años.

La eliminación de las medidas de transición son un parteaguas para la nueva realidad comercial, considera Simon Levy. Y parece que sí. Este mismo mes la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales (UPSI) china visita México; también lo harán compradores de Shanghai que vienen a explorar el mercado de bebidas ‘espirituosas', incluidos el vino y el tequila, mientras que en enero la Cámara de Comercio y Tecnología México-China espera una invitación para participar en la Feria de Importación y Exportación de China.

Después, en marzo, se espera a 250 compañías de ese país invitadas por ProMéxico para promover la inversión entre ambos países. "Muchas de estas empresas están interesadas en llevarse materia prima. Hay que convencerlas de que inviertan aquí, que transformen aquí. Cuando eso suceda no se les verá más como ‘enemigos', sino como aliados", dice Grijalva.

LOS QUE ‘PIERDEN'
Los siguientes productos son los que dejan de tener salvagurdias a partir del 11 de diciembre de este año:
Producto Núm. de fracciones Cuota antidumping 2011 (%) Medida de transición (%) Arancel NMF* (%)
Carriolas 1 105 45.0 15
Cerraduras 1 236 70.0 15
Velas y cirios 1 103 103.0 25
Lápices 1 451 250.0 15
Encendedores 1 0.1232** 0.11** 15
Bicicletas 2 144 65.0 15
Paratión metílico 2 208 75.0 -
Químicos orgánicos 5 208 75.0 0-10
Hilados y tejidos 5 54 a 501 80.0 5
Herramientas 7 312 50-60 15
Válvulas 8 125.9 80.0 0-5
Máquinas y material eléctrico 10 51.4 a 129 65-129 0-20
Calzado 26 165 a 1,105 70.0 10-30
Prendas de vestir 121 379 a 533 80.0 5
*Nación más favorecida.
**Dólares sobre pieza.
Fuente: IQOM con datos de la SE.

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