CNBV 'mete en cintura' a calificadoras

Luego de años sin ser supervisadas, en 2012 una nueva norma las obligará a rendir cuentas.

Y las calificadoras, ¿qué opinan?

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En México operan cuatro agencias calificadoras: Standard and Poor’s (S&P), Moody’s, Fitch Ratings y HR Ratings; esta última la única 100% mexicana. (Foto: Thinkstock)
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Las calificadoras no se sienten cómodas con las nuevas reglas impuestas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, pues perciben que les hará ceder el control de sus actividades.

De acuerdo con un artículo de la revista Expansión en su edición de febrero 2012, las calificadoras aseguran que su rol consiste en emitir una opinión independiente que enriquezca el análisis de riesgo de pago de los estados y municipios, pero que las nuevas disposiciones lo reducen a casi cero.

Sin embargo, sólo Moody's expresó su inconformidad durante la consulta pública de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).

La calificadora asegura que la responsabilidad de aprobar las nuevas metodologías y modelos de calificación de crédito debe recaer en personal experimentado e independiente de los grupos de calificación, cuya responsabilidad diaria es la determinación y/o monitoreo de las calificaciones de crédito y no en el consejo de administración, como lo establece la nueva norma.

Por su parte, S&P indica que con las nuevas reglas, la autoridad busca formalizar la prevención de conflictos de intereses.

"[...] Lo que hemos pedido las calificadoras a los reguladores en donde operamos es que sea un marco regulatorio uniforme, porque no podemos operar de una manera distinta de un país a otro", dice Víctor Manuel Herrera, director general de la calificadora.

Para Humberto Panti, de Fitch, no era adecuado descansar el 100% de la responsabilidad en las agencias, pero la opinión de un tercero independiente hacía el proceso más sano, lo que apoyaba una mejor ecuación del análisis de riesgo.

La CNBV explica que el espíritu de la ley no es intrusivo y que la autonomía para diseñar sus propias metodologías persistirá si existen buenas prácticas de gobierno.

"Yo diría que si alguna calificadora no quiere participar bajo este marco regulatorio, si se quiere salir del mercado, es su decisión", advierte Carlos Serrano, vicepresidente de Política Regulatoria de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Imponen las ‘reglas del juego’

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El papel de las caalificadoras ha sido cuestionado severamente después de la deuda de Lehman Brothers. (Foto: Thinkstock)
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La transparencia y la rendición de cuentas son los principales vectores que la nueva reglamentación que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) aplicará a las agencias calificadoras de deuda, con lo que impondrá una supervisión más estricta y reducirá de 100 a 5% el peso de su decisión en un dictamen.

De acuerdo con un artículo de la revista Expansión en su edición de febrero 2012, las nuevas disposiciones entrarán en vigor a partir del primer trimestre del año.

Hasta diciembre de 2011, las agencias operaban en un marco legal general y no había reglamentación que permitiera a la autoridad mexicana controlarlas y supervisarlas. En México operan 4 calificadoras: Standard & Poor's (S&P), Moody's, Fitch Ratings y HR Ratings, la única 100% mexicana.

LAS NUEVAS REGLAS

1. Metodologías: El consejo de administración de las empresas calificadoras en el país, y no en el extranjero, se hará responsable de los modelos y metodologías.

2. Gobierno Corporativo: Deben nombrar un consejo de administración para México que las haga responsables por lo que hacen en el país.

3. Código de Conducta: Obliga a que los comités y analistas encargados de asignar una calificación no tengan relación con la parte comercial de la calificadora.

4. Informe de movimientos: Los emisores deberán informar al mercado las veces que cambien los servicios de una empresa calificadora y la calificación que hayan obtenido en cada ocasión.

Coahuila fue el estado que encendió el ‘foco rojo' sobre la confiabilidad de las calificadoras. A mediados de 2011, la deuda de la entidad pasó de 323 millones de pesos (mdp) a más de 36,000 mdp.

Un año antes, la agencia Fitch asignó al estado una calificación de AA+, pero en agosto de 2011, la rebajó cinco peldaños a BBB- (grado especulativo), con observación negativa. Lo mismo hizo Standard & Poor's.

Ninguna de las dos agencias entendía el brinco que dieron las cifras, pues los únicos datos disponibles eran los reportes de prensa que consignaban falsificación de documentos y fraude. No había información ni del Servicio de Administración Tributaria ni de ninguna dependencia federal.

Aguascalientes, Zacatecas, Michoacán, Nayarit, Chihuahua y Quintana Roo también experimentaron un fuerte incremento de su deuda en el último año. Datos de la SHCP indican que el endeudamiento total de las 32 entidades del país casi se duplicó al pasar de 186,470 mdp en 2007 a 358,501 mdp en 2011.

Le ‘pisaron el acelerador’ al reglamento

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“Nos dimos cuenta de que (la banca) no hacía ningún tipo de análisis crediticio”, declara Carlos Serrano, vicepresidente de Política Regulatoria de la CNBV. (Foto: Carlos Aranda/Mondaphoto)
carlos serrano  “Nos dimos cuenta de que (la banca) no hacía ningún tipo de análisis crediticio”, declara Carlos Serrano, vicepresidente de Política Regulatoria de la CNBV. ✓  (Foto: Carlos Aranda/Mondaphoto)

La nueva regulación a las agencias calificadoras se comenzó a planear en 2009, pero fue hasta el 20 de enero de 2012 que la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) las dictaminó formalmente; ahora sólo están a la espera de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) las publique en el Diario Oficial de la Federación.

De acuerdo con un artículo de la revista Expansión en su edición de febrero 2012, la CNBV podrá objetar una calificación o una metodología si las calificadoras no se apegan a los nuevos criterios.

También podrá suspender los servicios prestados por una agencia cuando, a su juicio, exista un conflicto de intereses con los clientes.

Antes de estas regulaciones, las agencias operaban dentro de un marco legal general en el cual la CNVB no podía desconocer la calificación de una entidad. Por ello, durante años, los bancos delegaron el análisis de riesgo a las calificadoras.

"Nos dimos cuenta de que (la banca) no hacía ningún tipo de análisis crediticio", afirma Carlos Serrano, vicepresidente de Política Regulatoria de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en la edición de febrero de la revista Expansión.

"Si la calificación era AAA, no tenía debate en sus comités de crédito, no había modelos, no había una actividad propia del banco. Delegaron la responsabilidad totalmente a las calificadoras. Y eso pasaba en más de la mitad de la banca", añade Serrano.

Apuntaladas por el caso de de la deuda de Coahuila, el 5 de octubre de 2011 la Secretaría de Hacienda emitió las Reglas para Reservas de Cartera de Crédito de Estados y Municipios, que obligan a las instituciones financieras a profundizar en su análisis de riesgo de pago.