Más que un gran número

El reto para que las pymes se mantengan como sector económico estratégico, radica en que el gobierno ubique los mejores proyectos.
1084 picf017a  (Foto: Alfredo Pelcastre / Monda Photo)
Ivonne Vargas Hernández

Cuando se habla del triunfo del equipo de futbol mexicano suele utilizarse la palabra ‘suerte'. Sin embargo, en el reciente campeonato que ganó la selección Sub-17, el término se transformó por disciplina y tenacidad; la lección que debe aprenderse de este suceso excede el campo deportivo. Ser una pequeña y mediana empresa (pyme) exitosa, al igual que una selección, implica saberse diferenciar y lograr que las condiciones externas te favorezcan.

El analista y coautor del libro Conquer the chaos ("La conquista del caos"), Clate Mask, menciona que en los próximos 12 meses, 600,000 empresas nuevas se crearán en Estados Unidos; dos años después, la mitad cerrará sus puertas. En México, la situación no es diferente. De los 200,000 negocios que se crean anualmente, sólo 35,000 sobreviven en un segundo periodo, revelan datos del Banco Mundial, en tanto que la Red Cetro-Crece, especializada en micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme), afirma que después de nacer, 75% de estas empresas perecen. ¿En qué sectores se ubican las que subsisten? ¿Cómo aumentar este porcentaje de crecimiento?

Mapa de crecimiento

Las áreas en las que México está siendo muy competitivo con sus pymes son aquellas donde los tiempos de respuesta y volumen de producción son un factor vital, menciona Miguel Estrada Guzmán, profesor del Área Académica de Dirección de Operaciones del IPADE. Los negocios que crecen están vinculados al sector de la electrónica, en el rubro de ingeniería, diseño de circuitos, y producción de lotes pequeños, por ejemplo.

En la industria automotriz sobresale el campo de proveeduría de refacciones y de mantenimiento. "No puedes dejar una producción de coches ‘parada' por falta de piezas, y no es lo mismo traer un cargamento de China que se tarda tres o cuatro meses, a mandarlo desde México y que llegue en tres días", dice Guzmán.

Las empresas vinculadas al ramo automotriz tienen un gran desarrollo, porque ese sector es un alto generador de empleos, bajo un modelo de cadena productiva; es decir, se beneficia el área de refacciones, reprogramación de computadoras, sistemas de movilización, frenos, estética. Hay un gran clúster alrededor del sector, opina Rafael Castillo, director de la Incubadora de Alta Tecnología y Aceleración de Empresas del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe.

El rubro industrial es otro de los grandes aliados para pequeñas y medianas empresas. Crece por encima de 10% desde 2003. Destaca, por ejemplo, lo relacionado con creación de equipos y refacciones. Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes y Guanajuato son muy activos en esta industria, menciona Marco Antonio Aguilar González, especialista de la División de Negocios de la Universidad del Valle de México (UVM).

El crecimiento de las pequeñas y medianas empresas en esas áreas no es en vano. Está directamente relacionado con la inversión extranjera que existe en el país. Un caso concreto es la automotriz Nissan, que construirá un nuevo complejo de producción en Aguascalientes, con una inversión total de 2,000 millones de dólares (MDD). Este tipo de negocios están vinculados con el crecimiento del país y al gobierno le interesa desarrollarlos, dice Rodrigo Villar, director de la aceleradora de negocios New Ventures México.

Las empresas vinculadas a la inversión extranjera o a un clúster, dice, son más atractivas a la hora de buscar financiamiento o un apoyo. Como sucede con la industria aeroespacial, donde las pymes son competitivas en servicios, como recubrimientos y acabados, tratamientos de calor, maquinado de partes y manufactura, servicios especiales para metales, así como mantenimiento de moldes, estampados y manufactura de estructuras metálicas.

¿Y el dinero?

Pareciera que el factor económico es el mayor reto a vencer por las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, desde hace una década ha habido un interés por cambiar este concepto, señala Villar, de New Ventures. Una muestra es el Fondo Pyme, que este año destinará 7,000 millones de pesos para desarrollar proyectos de estas unidades, de acuerdo con la Secretaría de Economía (SE). La cantidad es similar al presupuesto de 2011 y corresponde a crédito directo y fondo de garantías.

Una apuesta para el crecimiento de las pymes es convertirlas en proveedoras de grandes empresas en el país, de ahí que el desarrollo de este esquema en compañías industriales, comerciales y tiendas de autoservicio, por ejemplo, se ha convertido en una prioridad, señala Miguel Marón Manzur, subsecretario para la Pequeña y Mediana Empresa de la SE.

Otro ‘jugador' en el desarrollo de estos negocios ha sido el gobierno federal. En 2009, este sector logró un total de compras de 17,600 millones de pesos (MDP). En 2010, la cifra fue de 62,000 MDP, un año después el total sumó 72,000 MDP y para 2012 la meta es 83,000 MDP. Alrededor de 14 dependencias son las que adquieren un 80% de las compras.

Ser selectivos

En México, la palabra pyme es sinónimo de volumen. El 99% de las 4.3 millones de unidades económicas en el país son mipymes, y más de dos millones son sólo micro negocios, que resultan buenas empleadores, pero no generadoras de valor. Uno de los retos es identificar a las que tienen mayor potencial y generar para éstas apoyos más directos y diferenciados. "Creo que un error es pensar que todas tienen potencial de crecer", apunta Villar.

Existe un fuerte enfoque en las empresas llamadas ‘gacelas', que registran un crecimiento de alrededor de 15% anual, y se les puede desarrollar como proveedoras de las grandes compañías, comenta Marón Manzur. No dejan de lado la microempresa, la tienda de la esquina, la tortillería, la cerrajería; muchos de estos negocios de giro comercial reciben capacitación, financiamiento y cambio de imagen para que sigan vivas y no sean absorbidas por las compañías de mayor tamaño.

 El reto, políticamente hablando, es lograr selectividad. Si se quiere apoyar a 5 millones de empresas, no hay recursos que alcancen. La alternativa es apoyar a las que crecen por lo menos 20% anual; sin embargo, para el gobierno es difícil decir: ‘a ti sí te doy y a ti no', aunque no sean negocios con mucho potencial. Las autoridades deben buscar aliados para decidir, como lo está haciendo con fondos de capital, que conocen -a más detalle- a los emprendedores, explica Villar.

Un criterio de selección es la innovación que genera la pyme, pero no sólo en productos, sino también en los procesos, el modelo y el sistema de negocios. Cuando una empresa tiene un diferencial en uno o dos de esos elementos, tendrá competitividad para entrar más rápido al mercado, en su forma de vender, de atender a los clientes y a los proveedores; además que debe valorarse si el crecimiento de la empresa se puede mantener, comenta Palemón González, líder académico de incubadoras del Tecnológico de Monterrey.

Cuando se entrega un apoyo, los inversionistas se enfocan, en 80% de los casos, en el producto. Pero también hay que fijarse en otros aspectos, por ejemplo si el dueño entiende la generación del valor y cuenta con el empuje de conducir el negocio a otro nivel. "El enfoque debe estar en aquellas donde el potencial es claro", indica Villar.

Ampliar horizontes

Para la Pymes que se encuentran en la disyuntiva de imprimir una variante a su negocio, Rodrigo Villar identifica que existen algunos campos para generar crecimiento. En este sentido se encuentra el sector orgánico, para la exportación y  consumo interno. En Estados Unidos, 19% de la población son consumidores verdes, en México no llega al 1%, pero es un mercado de nicho que crece rápidamente.

Otro campo es la hospitalidad (gastronomía y hotelería), que ha mostrado en los últimos años un crecimiento cercano al 10%. El turismo médico, menciona Guzmán, se presenta como un área de oportunidad, principalmente en ciudades fronterizas. "El país debería ser un paraíso para estos servicios, pero estamos en pañales, por las certificaciones que se deben adquirir".

Las tecnologías de la información no detienen su ritmo de crecimiento y representa un área de explotación para las pymes, como sucede ya en aplicaciones móviles y comercio electrónico. Igual ocurre en la industria de la construcción, en los rubros residencial, carreteras, y obras públicas, entre otros nichos, menciona Castillo. En 2011, el gobierno federal otorgó 100 millones de pesos en garantías para que la banca privada apoyara los negocios de ese último giro. En 2009 ese respaldo se suspensión debido a la crisis económica, recuerda Marón.

Más allá de los nichos está la necesidad de regionalizar el desarrollo. Palemón González subraya que, de acuerdo con la vocación en los estados, hay que generar oportunidades para las pymes. Un camino para el gobierno es enfocarse en desarrollar más clusters locales para la atracción de una mayor Inversión Extranjera Directa (IED), refiere un estudio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). El Organismo Internacional precisa que el país carece de una política de desarrollo regional que permita estrategias para combatir el rezago económico que presentan algunas entidades.

El trabajo de manera regional es un elemento que desde la Secretaría de Economía se visualiza, pero orientado más a consolidar nichos dentro de los estados, como los rubros de servicios, construcción, turismo, entre otros.

Cambio de lo establecido

El gran reto sin importar la industria de que se trate, es la innovación. El gobierno federal estableció, junto con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Fondo de Innovación. Este elemento puede estar en la tecnológica, maquinaria, equipo, nuevas ideas que tenga el producto, proceso de manufactura u organización, explica Marón.

Apoyar programas de investigación y desarrollo juega un papel fundamental en la política pública, aunque a veces no es fácil tener acceso a estos fondos, pues se quiere documentar hasta el último detalle y resulta difícil su operación por todos los trámites que deben cubrirse, expresa  Jon Andoni Ertze, director de operaciones de la empresa Lightcom, Energy Technologies.

Es importante, sin embargo, aprender a aplicar a ese tipo de apoyos porque sirve para agilizar la realización de una idea que, de lo contrario, se perdería, menciona Andoni. Para Mauricio Lozano, director general de la empresa Dimtec, los fondos y apoyos gubernamentales permiten estar en tiempo y forma en la competencia en el mercado. Como empresa, opina, es importante prepararse en el plan de negocios, porque ese elemento será fundamental, así como la exigencia que se tenga para concretar la idea.

En el caso de Mastretta Cars, la complementación del Fondo de Innovación en conjunto con el apoyo de fondos de capital privado, permitieron hacer realidad la producción del primer vehículo mexicano, que en 2011 ensambló los primeros cuatro automóviles.

En opinión de Óscar Acuña, director general de PDMA México -asociación dedicada a asesorar empresas en el desarrollo de nuevos productos y servicios-, 24.1% de las ganancias en empresas de servicios son el resultado del lanzamiento de nuevos productos en los últimos cinco años. Menciona que en empresas como Procter& Gamble, 42% del ingreso de sus filiales proceden del desarrollo de productos y servicios. En este sentido, la pyme debe establecer mecanismos para medir sus resultados de innovación.

Para innovar, las pymes deben tener recursos destinados a equivocarse, según la característica de cada negocio. El problema es que en México las opciones para este tema son escasas. Hay que crear más fondos nacionales para ello, y las empresas tratar de hacerse de esos recursos. "Necesitamos desarrollarlo, porque la industria tradicional no da los rendimientos suficientes. Hay que tener tecnología y productos únicos; esto significa probar, y en términos financieros implica dinero", afirma Miguel Estrada del IPADE.

APUESTA AL VALOR AGREGADO
El Fondo de Innovación Tecnológica fue concebido en 2007 por la Secretaría de Economía y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Es considerado como uno de los programas que más detona la invención en pymes.
Para participar es necesario:
Ser una micro, pequeña o mediana empresa, inscrita en el Reniecyt (Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas)
Se apoyan rubros de tecnologías transversales que tienen impacto y agregan valor inmediato:
▪ Agroalimentaria
▪ Biotecnología
▪ Multimedia y tecnologías móviles
▪ Nanotecnología
▪ Tecnología de la salud
▪ Tecnologías limpias y energías renovables
▪ Sistemas de manufactura avanzada
Los conceptos de apoyo se destinan a:
▪ Capital de trabajo
▪ Inversión
▪ Servicios especializados
Tipos de apoyo que se consideran:
▪ Nuevos o mejores productos, procesos o servicios
▪ Creación y consolidación de grupos o centros de ingeniería
▪ Creación de nuevos negocios de base tecnológica
El apoyo radica en función del proyecto:
Consiste en un monto de 50 o hasta de 70%, con el resto aportado por la empresa
FUENTE: Secretaría de Economía.
VÍA DE CRECIMIENTO
Si 71 empresas medianas en México se institucionalizaran y se convirtieran en grandes firmas, el Producto Interno Bruto en el país incrementaría 1 punto porcentual, pero además, las compañías tendrían mayor valor y se harían más atractivas para los mercados.
Jana Nieto, al cierre de esta edición secretaria administrativa del Fondo de Innovación de la Secretaría de Economía (SE), describe que el programa Mercado de Deuda para Empresas, apoyado por la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), y Endeavor México, tiene como objetivo generar el interés en 7,000 empresas mexicanas, factibles de participar en ese esquema.
Para Arturo Saval, presidente de Amexcap, si las empresas logran transparentar su información corporativa, se convierten en candidatas para captar capital privado, y en un segundo escenario colocar acciones en la BMV, recursos que permitirían apoyar proyectos de crecimiento.
En la primera convocatoria se logró la participación de 83 empresas, de las cuales se eligieron 10 para recibir los 50 millones de pesos (MDP) que contemplaba el programa en 2010. Para 2012 se espera que en el primer semestre cinco levanten deuda y el resto en 2013. La segunda convocatoria contempla un presupuesto de 20 MDP y espera escoger 20 compañías, describe Jana Nieto.
Regina Reyes-Heroles C.
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