¿Estás listo para ideas nuevas?

La innovación es una herramienta clave de competencia. Conoce cómo generar un ambiente que estimule la imaginación de tu equipo.
Leonardo Peralta

Muchas compañías que vivían de explotar el mismo producto por décadas han llegado a su fin. Si existe una industria que se sustenta en la innovación, es la de la telefonía celular. Hace apenas una década se fondeaba principalmente de llamadas telefónicas y mensajes SMS. Hoy, "servicios como WhatsApp están acabando con estos negocios a un ritmo vertiginoso", dice Erasmo Rojas, director de 4G Américas, organismo gremial de operadores de telecomunicaciones móviles en el continente.

Alguien podría pensar que esto pasa sólo con empresas de alta tecnología. Pero según el estudio ‘Innovation Barometer 2012', de General Electric (GE), rubros empresariales como la construcción, la salud y los productos de consumo están expuestos a vivir transformaciones debido a la llegada de nuevos competidores. "La llegada de medicamentos genéricos la década pasada barrió con empresas que se habían acostumbrado a vivir de formulaciones que habían perdido la patente años atrás", dice Gregorio Cuevas, consultor en temas de innovación para empresas del sector farmacéutico y cofundador del Bioclúster de Occidente, un proyecto de colaboración entre compañías farmacéuticas de Jalisco que surgió en 2009.

La innovación se ha convertido, cada vez más, en una necesidad para asegurar el desarrollo de tu empresa. Por eso, hay que garantizar un ambiente propicio que permita renovar y mejorar su oferta. Para lograrlo, los expertos recomiendan seguir siete pasos estratégicos:

1. Entiende la necesidad

Aun cuando la innovación puede ocurrir de manera espontánea, las empresas deben entender que la innovación es la mejor estrategia para su desarrollo. "Las empresas mexicanas suelen innovar como resultado de la aparición de un competidor o una oferta que amenaza la estabilidad del negocio", dice Leopoldo Rodríguez, miembro de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (ADIAT). En realidad, deben trabajar constantemente en nuevas ideas. El estudio sobre innovación de GE señala que, tras la crisis de 2008, las compañías necesitan innovación para crear más empleos y una economía más competitiva.

Existe una percepción errónea de que la innovación es la creación de productos nuevos. En realidad, este proceso puede abarcar mejoras en productos y procesos ya existentes. La innovación, por lo tanto, consiste en pequeñas (o, en ocasiones, grandes) adecuaciones y cambios en la forma de hacer las cosas o, incluso, en variaciones aplicadas a productos ya existentes. En una empresa oftálmica donde laboraba Cuevas, relata, un día una operaria propuso envasar la infusión de manzanilla que utilizaba para los ojos enrojecidos. De esa idea sencilla, nació una nueva y exitosa línea de producto.

2. Involucra a la planta directiva

Aunque la innovación se genera en diferentes sectores de la organización, el primero que se tiene que sumar a esta misión es el equipo directivo. Para incorporar la innovación en la empresa, los directores abren canales de comunicación y colaboración entre diferentes áreas de la compañía. "La planta directiva de la empresa debe llevar la voz cantante en el proceso -dice Rodríguez-. Sin esta condición, es casi imposible darle cauce a los esfuerzos empresariales por innovar".

Esta lección la aprendió Celeste North, fundadora y directora general de la empresa mexicana NuFlick, quien tenía la idea inicial de crear una productora de video. Al darse cuenta de que la industria padecía el sistema de distribución de películas, en el que las cadenas de cines suelen ser reticentes a ofrecer sus espacios a películas independientes o documentales, decidió convertir su empresa en una plataforma digital para que directores subieran sus películas a internet y el público las pudiera ver desde casa.

3. Impulsa el diálogo

Éste es uno de los elementos clave, ya que la innovación surge de la comunicación en toda la estructura de la empresa, incluso de áreas operativas, como la línea de producción o el piso de ventas. Esto lo descubrió General Motors en la década de 1980 cuando, junto con Toyota, construyó una planta de ensamblaje de autos en California. Los estadounidenses quedaron sorprendidos cuando vieron que los ejecutivos japoneses daban toda la atención a los obreros y tomaban en cuenta sus sugerencias. Hicieron modificaciones de herramientas a pedido de los empleados y crearon nuevos dispositivos, como almohadillas para que los instaladores no se lastimaran al momento de ensamblar marcos de puertas. Los empleados estaban motivados a compartir sus propuestas, porque tenían la seguridad de que serían tomadas en cuenta.

"La jerarquización de las empresas hace que la innovación se pierda en los vericuetos de la estructura corporativa -dice Cuevas-. La empresa que quiera innovar debe abrir canales para que todos los empleados puedan enviar nuevas ideas a las áreas de la gerencia". Así, en lugar de poner un buzón de sugerencias, la empresa innovadora debe crear mecanismos de comunicación con los empleados y, sobre todo, tomarlos en serio.

4. Estimula a tu equipo

La mejor manera de tomar en serio las ideas innovadoras es compensarlas adecuadamente. En un mundo ideal, los miembros de una organización aportarían sus ideas por el compromiso que tienen con su empresa. Quizá bastaría con una palmada en la espalda y unas palabras de aliento del director general para reconocer las propuestas y estimular a los colaboradores. Pero esto no funciona así en el mundo real. La gente necesita ver su idea convertida en un beneficio tangible.

"En las empresas donde he colaborado, a los obreros que aportan ideas innovadoras los recompenso con viajes, incluso a Europa -dice Cuevas-. Para la gerencia esto parece una extravagancia, pero si las buenas ideas no se compensan adecuadamente, ¿cómo queremos que la gente aporte propuestas en beneficio de la empresa?".

5. Estructura un plan

Para tener un plan de innovación existen diversas metodologías. Rodríguez recomienda la del académico estadounidense del Massachusetts Institute of Technology Eugene Fitzgerald. Parte de su metodología se basa en darle a los empleados con mayor potencial herramientas de pensamiento para mirar con nuevos enfoques los procesos en que los participan.

La empresa InnovationLabs, en California, desarrolló una metodología de nueve pasos que va desde la definición de los problemas que se desea resolver a través de la innovación hasta la salida al mercado, con la evaluación de variables clave en cada uno de ellos.

6. Asigna un tiempo determinado

Las ideas innovadoras pueden aparecer en cualquier momento, eso no significa que no deba dedicarse un tiempo específico a ellas. "Debido a que somos todavía una start-up, aproximadamente cada dos meses nos sentamos para analizar las posibles mejoras del servicio -dice North-. Así fue como hicimos pruebas para conocer las cantidades más adecuadas para cobrarle a los usuarios a cambio del servicio de NuFlick".

El tiempo es una inversión de largo plazo. "Los empresarios suelen tener en mente horizontes de un par de años a lo sumo, cuando una innovación puede tener un tiempo de maduración de hasta una década", dice Rodríguez. Ésta es, probablemente, la prueba de fuego. Una innovación puede requerir desde una adecuación en una herramienta hasta un rediseño de la línea de producción o del proceso de venta.

De hecho, NuFlick todavía experimenta con maneras de monetizar su servicio a través del almacenamiento de contenido de festivales de cine independiente o de la atracción de documentalistas, quienes normalmente no tienen acceso a las cadenas de exhibición comercial.

7. Crea un espacio inspirador

Propiciar la innovación implica la creación de espacios para que las ideas fluyan. "Tomamos una lección de la biografía de Steve Jobs, quien colocaba el garrafón del agua de sus oficinas en zonas estratégicas para que la gente interactuara", dice North. Por eso, ella comparte las oficinas de NuFlick con una agencia de publicidad y una revista. Esto permite a personas ajenas a su negocio proporcionar ideas. "Algunas veces -dice North-, los vecinos sugieren cosas que, por estar en el día a día, perdemos de vista".

EL MÉTODO CALIFORNIANO
La consultora InnovationLabs, en California, desarrolló una metodología basada en nueve puntos para llevar la innovación desde la idea hasta el producto en el anaquel.
Pensamiento estratégico: definir los problemas que deseamos resolver a través de la innovación.
Determinación de métricas: establecer parámetros para medir si la innovación será exitosa o no.
Investigación: búsqueda de soluciones para resolver los problemas establecidos en el paso inicial.
Ideación: seleccionar un grupo de soluciones con factibilidad técnica.
Comprensión: hallar la solución más adecuada para la innovación requerida.
Apuntalamiento: análisis de la pertinencia económica en la innovación propuesta.
Desarrollo de la innovación: creación de prototipos y modelos de prueba.
Desarrollo de mercado: pruebas a gran escala.
Venta: salida al mercado y contraste con las métricas.
FUENTE: innovationlabs.com
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